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El president pide a Carod que se excuse y anuncia su salida del Govern
Explosiva sesión de la Diputación Permanente del Parlamento catalán convocada
para oír las explicaciones del conseller Carod-Rovira: el presidente de la Generalitat,
Pasqual Maragall, intervino inicialmente para activar varias cargas de profundidad.
Por un lado, el president reafirmó que su ex conseller en cap está obligado a
pedir excusas por su entrevista con dirigentes de ETA; pero, por otro, atacó directamente
al Gobierno de Aznar, a quien pidió que se someta a una comisión de investigación
para esclarecer sus responsabilidades en la filtración de la noticia.
Manuel Ángel Menéndez/Diariocrítico
La Diputación Permanente del Parlamento catalán se inició este viernes con sorpresa
inicial: el president Pasqual Maragall tomó la palabra antes de
que lo hiciera el ex conseller en cap, Josep Lluís Carod-Rovira,
del que se esperaban explicaciones por su entrevista con dos dirigentes de ETA.
Maragall subió a la tribuna para lanzar un durísimo discurso político en el exigió
responsabilidades política al Gobierno de José María Aznar
y la mismo presidente del Ejecutivo español. Por un lado, Maragall,
como ya hiciera tras la reunión del Consell en la que se decidió la aceptación
de dimisión de Carod como conseller en cap, instó de nuevo a Carod a pedir
"excusas" y a informar a las instituciones españolas de su contacto con
ETA. No dejó Maragall de recriminar al líder de ERC su actuación, puesto que "con
su ingenuidad ha conseguido polarizar la vida política española" y ha permitido
que "Aznar ponga su visión patética y miserable de las Españas".
En esta primera parte del discurso, Maragall anunció la retirada definitiva este
mismo viernes de Carod-Rovira del gobierno catalán, pero lo anunció señalando
que "prefiero su ingenuidad [de Carod] y su buena intención a la pasividad"
del Partido Popular en la resolución del conflicto vasco. De hecho, en unas declaraciones
previas a su intervención parlamentaria, Maragall comparó a Carod con el irlandés
John Hume, uno de los artífices de la pacificación de Irlanda del Norte.
Llegado a se punto, y tras recordar que cuando Carod pidió hablar con
ETA hace más de tres años se produjeron un gran número de atentados -entre ellos
el del ex ministro Ernest Lluch-, Maragall afirmó que "yo prefiero las
buenas intenciones de Carod a la pasividad de los últimos ocho años" en la
resolución del conflicto que vive el País Vasco por la violencia de ETA: "El
gesto de Carod seguramente no conseguirá nada y la ingenuidad de Hume dio sus
frutos, pero yo prefiero estas buenas intenciones porque ahora el pueblo de Cataluña,
y espero también que los pueblos de España, se hayan dado cuenta del desastre
del empate permanente de los dos nacionalismos conservadores, que nos han retrasado
el Estatuto, frustrado la financiación y ahora nos niegan el fin de ETA y la paz".
Era el punto inicial de la segunda parte del discurso Maragall, en la
que el president pasó de la crítica-defensa a Carod al ataque directo a los filtradores
de la noticia: la acusación al Gobierno de "utilizar con fines electorales"
los servicios de inteligencia, "poniendo en peligro" a informadores de
la lucha antiterrorista, por lo que "si puede haber responsabilidades, actuaremos".
Continuando con esa lógica, Maragall, anunció que la Generalitat
está estudiando la posibilidad de emprender medidas legales por el uso "partidista"
de los informes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) con la intención de,
"más allá de pedir responsabilidades políticas", dirimir si existió delito
en la "ruptura de las normas políticas democráticas". Igualmente, instó
al presidente del Gobierno, José María Aznar, a someterse a una comisión de investigación
similar a la que se ha sometido el primer ministro británico, Tony Blair,
por el 'caso Kelly'. Según Maragall, "no se puede aprovechar la buena intención
de Carod para poner en peligro el dispositivo antiterrorista por unos votos".
Otro sí: en el caso de que los servicios jurídicos no encuentren
materia de denuncia en los tribunales, el Gobierno catalán "denunciará políticamente"
el "aprovechamiento" de la "sensibilidad" de la ciudadanía contra
la violencia terrorista por parte del Gobierno del PP. Y se preguntó "por qué
no se detuvo" a los etarras que se reunieron con Carod, "por qué no se avisó
a las autoridades francesas, por qué se puso en peligro la vida de los topos por
motivos electoralistas" haciendo pública esa información y "coincidiendo
con el congreso de las víctimas del terrorismo". Muchas preguntas para un
Ejecutivo en funciones. Por fin, Maragall insistió en que Carod-Rovira
debe excusarse ante las "instituciones españolas, tanto si nos gusta como si
no y más allá de quien gobierna, porque representan a un pueblo que ha sufrido".
Al fin y al cabo, dijo Maragall, "los muertos los ha puesto el pueblo".
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