Zapatero: "Soy un hombre de izquierdas pero gobernaré para todos"


Arropado por los dirigentes madrileños de su partido, por varios miles de entregados militantes que enarbolaban banderas del PSOE y por un nutrido grupo de representantes del mundo de la cultura, el candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, abrió la campaña electoral en el Palacio Municipal de Congresos de Madrid asegurando que sí logra gobernar tras el 14 de marzo lo hará "para todos los españoles", por lo que reclamó el voto a "esa gran mayoría" de ciudadanos que desean que en nuestro país haya un "cambio".

Carmen Moraga/Diariocrítico

Nueva sintonía electoral, con un ritmo más tecno, y nuevo look de diseño de ZP, -traje y camisa en tonos oscuros y corbata de lunares haciendo juego-, pero pocos mensajes inéditos en el mitin de apertura de la campaña electoral que protagonizó este jueves el candidato socialista a La Moncloa, José Luis Rodríguez Zapatero. Quizá porque desde hace varias semanas no ha parado de dar ruedas de prensa y de aparecer en decenas de actos públicos de precampaña en donde ha ido desgranando promesas y ofertas electorales, no le quedaban al candidato excesivas novedades por desvelar.

De modo que en lo que se afanó Zapatero durante la mayor parte de su intervención fue en pedir el voto a esa "mayoría de españoles" que anhelan "un cambio, que quieren otra España con un gobierno más tolerante, más limpio que garantice la cohesión social y territorial". Tras definirse sin complejos como "un hombre de izquierdas", el candidato socialistas aseguró, sin embargo, que si logra convencer a esa mayoría españoles para que le den su confianza "gobernará para todos los ciudadanos", "y si llego (a gobernar), os aseguró que no voy a cambiar, seguiré siendo como soy", advirtió a continuación.

Contra Mariano Rajoy, su rival electoral del PP, la verdad es que arremetió poco aunque no dejó de reprocharle por enésima vez que utilice el terrorismo como arma electoral como ha hecho recientemente con el comunicado de ETA sobre la tregua decretada solo para Cataluña "lanzándolo contra el PSOE". En este sentido, Zapatero recordó que su partido siempre ha dado "todo el apoyo al Gobierno para acabar con ETA" mientras añadía que "seguirá dándoselo tras el 14-M". El candidato del PSOE volvió a lanzar de nuevo el guante a Rajoy para que "si no es capaz de poner orden entre los suyos" al menos "arrincone él los insultos y los cambie por debates ante los ciudadanos", es decir, que acepte un cara a cara entre ambos, extremo al que se niega el PP.

Zapatero dedicó los primeros minutos de su alocución en el mitin a pedir a los asistentes que imaginaran como transcurrirían los acontecimientos si el PSOE logra ganar las elecciones y él se convierte en presidente. "Imaginaos una televisión independiente el 15 de marzo y el 16 a un portavoz del Gobierno socialista anunciando las primeras medidas sin insultar y respetando a todo el mundo…". "Imaginaos a un presidente que no va al rancho de Bush a ponerse de rodilla sino a ver a Koffi Annan para dar apoyo a la paz internaciona"l… "Imaginaos una semana después a un gobierno aprobando una ley integral sobre violencia de género". "Imaginaos…", siguió un ensoñador Zapatero.

Luego utilizó el eslogan de su campaña, "Merecemos una España mejor" para confrontar la España del actual del PP con la que ofrece el programa electoral del PSOE. Desde la investigación con células madres, más derechos para las parejas homosexuales, a un aumento de pensiones más bajas con la supresión del pago del IRPF para este colectivo, o un no a guerras ilegales y así suma y sigue, despertando los aplausos de sus incondicionales. Seguidamente pasó al terreno de lo personal para afirmar que no proviene "de ningún origen ni poder aristocrático, ni me interesa. Si llego al poder, a mí el poder no me va a cambiar. No le debo lo que soy a nadie, a la izquierda nunca se le ha regalado nada ", dijo Zapatero, "todo es fruto de vuestro apoyo y de mi esfuerzo, de lo que estoy muy orgulloso. Tengo las mismas ideas desde siempre y soy una persona a la que se le puede mirar a los ojos".

El candidato del PSOE acabó advirtiendo a los suyos de las "malas artes" del gobierno del PP, cuyos dirigentes durante estas dos semanas de campaña "van a intentar desanimaos y abrumaos". "Pero vamos a estar fuertes, vamos a trabajar de aquí al 14-M y a ir con la mirada limpia", les dijo Zapatero provocando que los asistentes se pusieran en pie para aplaudirle a modo de despedida.

La noche festiva se inició sin la tradicional pegada de carteles, costumbre que ha caído en desuso en el PSOE y sin ningún conductor ni presentadora del acto, misión que en otras ocasiones ha corrido a cargo de la actriz María Barranco o de su compañera Rosa María Sardá. En su defecto, esta vez fue el propio Rafael Simancas, secretario general de la FSM, quien, de buenas a primeras y tras la actuación de los grupos musicales que amenizaron la espera, subió a la palestra para abrir fuego el primero. En su habitual tono mitinero, el líder regional madrileño se encargó de calentar el ambiente asegurando que los socialistas harán una campaña "limpia y diáfana" para que el 'jefe' ZP no tenga que regañarles como lo ha tenido que hacer Mariano Rajoy con sus compañeros, "los insultadores oficiales del PP". Simancas comparó esta campaña con la del 82 que fue "decisiva" para el PSOE, por lo que animó a Zapatero a ganar estas elecciones y a conquistar La Moncloa para que "los españoles podamos volver a respirar, para que entre aire por la ventana y para que vuelva instalarse la decencia" que desapareció desde que se fue Felipe González, su anterior inquilino.

Luego le tocó el turno a Mercedes Cabrera, número dos de la candidatura madrileña de Zapatero. La catedrática independiente logró también levantar algunos aplausos cuando se refirió a las siglas ZP otorgándoles su propio significado, Zapatero Persuasivo, arma que utilizó el líder socialista, según reveló Cabrera, para que aceptara su oferta. "Me importa la política, la educación y la cultura, por eso dije sí a Zapatero, y para decir adiós al PP y al señor Rajoy", reveló la catedrática, que demostró tener ya sus tablas. Terminadas las intervenciones, que ocuparon apenas una hora y media, Zapatero se fundió en efusivos abrazos con Sabina, Loles León y algunos de los artistas presentes a quienes invitó a subir al escenario junto con los dirigentes de su partido. Especialmente efusivo estuvo con su mujer Sonsoles Espinosa, vestida también de oscuro como Zapatero, con quien desapareció de la sala mientras los asistentes al mitin le despedían con gritos de "¡presidente, presidente!".

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