Aznar afirma que "no es el momento" de vincular el 11-M con la guerra de Irak


· Liga a ETA con Al Qaeda y el futuro político de Acebes al suyo propio
· Admite que el Gobierno está investigando la 'vía Al Qaeda'

José María Aznar -no tan convincente como un día antes- ha ligado a ETA con Al Qaeda y el futuro político del ministro Acebes con el suyo propio. En una comparecencia ante la prensa veinticuatro horas después de la masacre de Madrid, Aznar arremetió contra los terroristas y contra los que acusan al Gobierno de ocultar información, descartó cambios en la legislación antiterrorista, insistió en la 'vía ETA' como la más plausible autora del atentado, aunque no descartó la investigación de la 'vía Al Qaeda', y se negó en redondo a responder sobre si podía existir alguna vinculación entre su apoyo a la guerra de Irak y el 11-M madrileño. Anunció también que el Gobierno concederá la nacionalidad española a las víctimas extranjeras del 11-M y a sus familiares.

Manuel Ángel Menéndez/Diariocrítico (Madrid)

José María Aznar compareció ante la prensa en el Palacio de la Moncloa exactamente a las 11.20 horas de este viernes, una vez finalizada la reunión del Consejo de Ministros. El presidente, más serio que de costumbre, vestía traje oscuro, camisa blanca con gemelos y corbata negra, pelo negro y bigote blanquecino. Con el rostro crispado y una voz metálica y dura inició su intervención con las últimas cifras oficiales del atentado: 198 muertos, de los cuales 117 han sido identificados y 113 han salido ya a sus lugares de destino; 1.463 heridos, y 408 hospitalizados, de los cuales 38 se hallan en extrema gravedad y 21 permanecen muy graves.

En su exposición inicial, Aznar ya confirmó que entre las víctimas hay "nacionales" de once países y que el Consejo de Ministros ha decido regularizar inmediatamente a aquellos que estuvieran en situación ilegal en España, así como a sus familiares. También se les concederá la nacionalidad española "por carta de naturaleza" y, para atender al conjunto de las víctimas y sus familias, el Gobierno ha dispuesto un fondo de 140 millones de euros. Hizo también en esa exposición una afirmación y una petición: "Cogeremos a los culpables y los pondremos a disposición de la Justicia, pero que nadie lo estropee", en alusión directa a la oposición polítca.

Había expectación por ver si Aznar se decantaba sobre ETA o Al Qaeda como autores materiales del atentado, pero el presidente no reveló nada nuevo: el Gobierno no descarta la 'vía Al Qaeda' como una hipótesis de trabajo para esclarecer la autoría de la masacre de Madrid: "Ninguna línea de investigación va a ser desechada", dijo Aznar. Pero el presidente, fiel a su fijación, ligó a ETA con Al Qaeda y con cualquier otro terrorismo -"no concedo el beneficio de la duda a quien mantiene su actitud criminal", en referencia a ETA y al portavoz abertzale Arnaldo Otegi, que había desvinculado a la organización terrorista de la masacre de Madrid- y arremetió contra los que acusan al Ejecutivo y al ministro Ángel Acebes de haber ocultado información.

En una estrategia muy estudiada, Aznar había pasado ya de la exposición formal al contraataque y sus críticas más ácidas se centraron especialmente contra el secretario de Organización socialista, José Blanco, que había expresado su preocupación por que el Gobierno no ofreciera todos los datos disponibles y estuviera confundiendo sobre la autoría real del atentado: "Quien pronuncie palabras miserables, será responsable de esas palabras", sentenció Aznar.

Esa parte de su intervención inicial, antes de someterse a las preguntas de los informadores, estuvo dedicada, precisamente, a defender la labor del ministro del Interior, Ángel Acebes, quien en la mañana del jueves había insistido en ETA como autora del atentado y unas horas después se vio obligado a reconocer que existía la posibilidad de que fuera Al Qaeda. La de ETA "es una línea de investigación que cualquier Gobierno que no haya perdido la cabeza tiene que seguir y que nosotros seguiremos", insistió Aznar en esa línea argumental, pero queriendo dejar claro que, a efectos prácticos y en realidad, daba lo mismo quién hubiera sido el autor, ETA o Al Qaeda, porque "el fanatismo religioso o étnico sólo ofrecen diferencias en sus coartadas criminales".

Aunque la autoría de la masacre fuera de Al Qaeda y no de ETA, no habría diferencia, según Aznar, porque "ETA está hecha para matar todo lo que puede; eso es lo que hace, y a veces lo consigue". En definitiva, Aznar no parece tener la misma convicción que sus ministros Acebes y Zaplana sobre la autoría de ETA, pero, en el fondo, daría igual: la lucha contra el terrorismo debe ser a nivel global.

Mayor irritación le produjo a Aznar la pregunta clave que todo el mundo parecía querer preguntar pero que sólo un periodista tuvo el coraje suficiente de hacerlo: ¿Mantiene el presidente del Gobierno su misma convicción sobre todas las decisiones que ha adoptado en materia exterior? Por decirlo claramente: ¿Hay vinculación entre el apoyo de Aznar a la guerra de Geroge Bush contra Irak y la masacre del 11-M en Madrid? La irritación de Aznar fue tal que, con un sonoro "no es el momento", puso fin a la rueda de prensa.






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