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En la sede del PP, durante toda
la noche reinó el silencio, que
sólo se rompió pasadas las diez
y media de la noche. Fue entonces
cuando Mariano Rajoy, arropado por
una numerosa comitiva con Aznar
a la cabeza reconocía su derrota
y felicitaba a Zapatero. El drama
comenzó a vivirse en Génova pasadas
las ocho de la tarde, cuando los
sondeos auguraban un rotundo castigo
al PP, y se hizo realidad a las
diez, momento en el que José Blanco
anunció un aclamado "Hemos ganado
las elecciones". En la calle,
los pocos simpatizantes del PP que
se acercaron hasta la calle Génova
ni se lo creían ni se resignaban.
"Que se repitan las elecciones",
llegó a gritar alguno.
Miriam QUEROL (Madrid)
Abarrotado
de periodistas, la sede del PP fue
durante la noche electoral una constante
espera. No había ni siquiera caras
largas, porque los políticos que
allí se reunieron se encerraron
en sus despachos y no dieron señales
de vida hasta pasadas las diez y
media de la noche. La cara de la
derrota sólo llegó después de que
Acebes anunciara desde el
Centro de Datos que "el PSOE
ha ganado las elecciones". Justo
después, llegaba un sereno aunque
abatido Mariano Rajoy entre
José María Aznar, que guardó
un sepulcral silencio, y Rodrigo
Rato. En el estrado de la sala
de prensa de la sede del PP no cabía
la comitiva que acompañó a Rajoy
en su declaración de derrota. Allí
estaban Gallardón, Aguirre,
Ana Mato y Gabriel Elorriaga.
En el centro, Rajoy. Rafael Hernando,
Ana Pastor y José María
Álvarez del Manzano tuvieron
que hacerse a un lado. No cabían
tantos.
Rajoy felicitó a Zapatero
y reconoció que los ciudadanos han
depositado la confianza en el socialista.
El candidato popular calificó de
"campaña trágica" la vivida
en 2004 y destacó que después de
la "conmoción atroz" producida
por los terribles atentados del
11-M en Madrid, que han costado
la vida a 200 personas y más de
1.400 heridos, la participación
de los ciudadanos en las elecciones
ha sido "elocuente" y un
"expresivo homenaje a las víctimas".
Mariano Rajoy, con el semblante
serio, rindió homenaje al
presidente saliente, que se va "con
las manos limpias y las cuentas
en orden" y agradeció a los
"millones de personas" que
han votado al PP y a los militantes
y a los candidatos populares, a
quienes se dirigió para afirmar
que "su confianza no será defraudada".
"El PP ejercerá desde la leal oposición
y siempre ante el interés de España".
Terminó su breve discurso, de unos
dos minutos, manifestando su "lealtad
al Rey y a la Corona, símbolo de
la unidad de España". Después,
aplausos. Salió rápido, haciéndose
paso entre los periodistas que insistían
en hacerle preguntas que rehusó
a contestar. Entre otras, si contemplaba
la posibilidad de dimitir, algo
que durante toda la noche se descartaba
en la calle Génova, a pesar de los
insistentes rumores.
En la calle, la desolación dio paso
a la indignación. Los escasos congregados
en Génova gritaban "injusticia,
injusticia". Incluso se oyeron
voces pidiendo que se repitieran
las elecciones. Desde el balcón
de Génova, donde la bandera popular
había sido sustituida por la de
España con un crespón negro y el
lema de la manifestación por las
víctimas del 11-M "Contra el
terrorismo, por las víctimas y con
la Constitución", no se esperaba
saludo alguno. Pero a los gritos
de "Rajoy, amigo, España está
contigo" y "Gracias Aznar",
ambos, presidente y candidato, sorprendieron
con un corto saludo. Ni siquiera
llegaron a salir al balcón, sólo
se asomaron con las manos unidas,
lo que bastó para que los militantes
irrumpieran en fuertes aplausos
y ovaciones.
Después, los congregados
comenzaron a corear lemas contra
el candidato ganador: "Pobre
España, Zapatero te engaña",
"Zapatero, no con mi dinero".
Del partido socialista pasaron a
increpar a algunos medios de comunicación
con gritos como "Telecinco
manipulación" o
"Gana polanco, pierde España".
Justo en ese momento, un espontáneo
comenzó a chillar a los simpatizantes
del PP "Libertad de expresión"
y "Fascistas",
a lo que respondieron con insultos.
Incluso un grupo salió a
la carrera tras el joven. La Policía,
casi más numerosa que los
manifestantes y los periodistas,
sacó rápidamente de
entre la multitud al joven. No fue
el único incidente. Poco
después, una inmigrante irrumpió
entre la muchedumbre a gritos de
"Asesinos", a lo
que una joven le respondió
"Que te maten a ti".
La masacre de Madrid estaba presente
en todo momento. "ETA y
Al Qaeda, la misma mierda son",
gritaban indignados.
Comienza con ira entre los simpatizantes
la nueva etapa en la oposición
del PP. Con serenidad, tristeza
y aún mucho silencio en los
mandos.
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