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El día de reflexión acabó como
el rosario de la aurora. Varios
miles de personas se concentraron
en la noche del sábado, primero
frente a la sede del PP en la madrileña
calle de Génova y posteriormente
en la Glorieta de Atocha, para exigir
al Gobierno "la verdad" sobre
la autoría de los atentados terroristas
antes de la votación electoral de
este domingo, 14 de marzo. Mariano
Rajoy acusó a algunos "partidos
políticos" de inducir la manifestación
que consideró "ilegal" y
pidió amparo a la Junta Electoral
Central que les dio la razón pero
trasladó el caso a la Fiscalía General.
Los socialistas les acusaron a su
vez de "manipulación escandalosa",
mientras el portavoz del Gobierno,
Eduardo Zaplana, insistía en que
el Gobierno había actuado "con
absoluta transparencia".
Carmen Moraga (Madrid)
"Quién ha sido", "Queremos
saber que ha ocurrido","mentirosos"
y "manipulación", fueron
las consignas más coreada por los
varios miles ciudadanos que se concentraron
en la tarde- noche del sábado en
la madrileña calle de Génova frente
a la sede de PP para reclamar al
Gobierno información sobre la masacre
terrorista del pasado jueves, 11de
marzo.
Los manifestantes, que en ningún
momento provocaron altercados, pegaron
en el suelo una tira de papel blanco
de unos treinta centímetros de ancha
que iba desde la plaza de Colón
hasta unos metros antes de llegar
a la de Alonso Martínez, - tramos
que permanecieron cortados al tráfico-,
para que todos aquellos que lo desearan
escribieran sus mensajes de protesta,
que eran de lo más variopintos,
bien contra Aznar, bien contra
el ministro del Interior, Ángel
Acebes, o bien contra el Gobierno
o contra el PP en general. Numerosas
furgonetas de la Policía Nacional
custodiaban mientras tanto la sede
del PP en donde se podían ver varios
despachos con luces encendidas.
Sobre las once de la noche los concentrados
se dirigieron hacia la Puerta del
Sol aunque finalmente decidieron
continuar hasta la Glorieta de Atocha
en donde continuaron con una cacerolada
profiriendo gritos similares a los
escuchados en la calle Génova hasta
bien entrada la madrugada pero sin
que la policía tuviera que intervenir
ni se produjeran incidentes de gravedad
pese ala tensión reinante.
Minutos después de que comenzara
la concentración en la sede de su
partido, que fueron secundadas en
algunas provincias españolas, el
secretario general y candidato del
PP, Mariano Rajoy, comparecía
en televisión, visiblemente irritado,
para exigir a los convocantes de
las manifestaciones que las paralizaran
por considerar que eran actos "ilegales",
"antidemocráticos" y de "presión"
ante las elecciones generales que
se celebran este domingo. Los congregados,
sin embargo, aseguraban que acudieron
a las concentraciones de forma espontanea,
sin recibir consignas de ningún
partido político y que unos ciudadanos
a otros fueron corriendo la 'voz'
por medio de mensajes a los móviles,
vía Internet o telefónica, para
que se animaran a participar.
Rajoy, no obstante, señaló que las
declaraciones públicas que a lo
largo de la jornada habían realizado
"determinados" dirigentes
políticos, que no quiso mencionar,
habían "influido" sobre la
gente para la organización de estos
actos. El líder del PP pidió a los
ciudadanos que acudan este domingo
a las urnas "sin sentirse coaccionados".
A petición del PP, la Junta Electoral
Central (JEC) convocó una reunión
de urgencia en la sede del Congreso
de los Diputados en donde permaneció
deliberando hasta bien entrada la
madrugada. La Junta, finalmente,
consideró "ilegales" estas
manifestaciones pero decidió traspasar
el caso a la Fiscalía General del
Estado para que estudiara si los
hechos eran constitutivos de delito.
La comparecencia de Rajoy y la denuncia
hecha ante la JEC provocó una airada
reacción en el PSOE. En una nota
de prensa, el secretario de Organización,
José Blanco, aseguraba que
las últimas actuaciones del PP revelan
que el Gobierno "no está a la
altura de la respuesta cívica de
los ciudadanos", poniendo como
ejemplo las declaraciones del candidato
popular.
Blanco opinó que el PP "ha querido
acallar la voz del PSOE presentando
esta denuncia y dando instrucciones
a los medios de comunicación públicos
para que censuren las declaraciones
de nuestro portavoz (Alfredo
Pérez Rubalcaba) mientras deja
aparecer a su candidato (Rajoy)
en una intervención "de campaña
electoral. Es decir: hacen por la
noche lo mismo que nos han querido
impedir por la mañana".
Pérez Rubalcaba había comparecido
anteriormente para desmentir tajantemente
que el PSOE hubiera alentado ninguna
manifestación contra el PP y para
felicitar tanto a las fuerzas de
seguridad por la detención de los
cinco sospechosos colaboradores
del atentado como a los ciudadanos
por su cívico comportamiento que
contrapuso con el del Ejecutivo.
"Los ciudadanos españoles se
merecen un Gobierno que no les mienta",
dijo Rubalcaba, quien desveló que
su partido conocía desde hacía muchas
horas que las investigaciones de
Interior apuntaban ya al terrorismo
islámico pero que "por sentido
de Estado" no habían dicho ya
que el PSOE "nunca utilizará
el terrorismo en la confrontación
política". El dirigente socialista
afirmó que "este abominable crimen
no admite ninguna clase de juego
político". Según el PSOE, las
televisiones publicas no se hicieron
eco de estas comparecencias.
Por ello, el número dos del PSOE
consideró que se trataba de un "nuevo
capítulo de la escandalosa manipulación
que se está produciendo estos días"
mientras añadía que "este es,
más que nunca, el momento de la
transparencia, la lealtad y la altura
de miras".
Sin embargo sí provocó la
respuesta del ministro Portavoz,
Eduardo Zaplana, quien en
tono agrio respondió al PSOE que
el Gobierno había actuado desde
el primer momento con "absoluta
transparencia" facilitando toda
la información de la que disponían
sobre los sangrientos atentados
del jueves en Madrid.
La polémica quedó zanjada al filo
de la doce y media de la madrugada
cuando el ministro del Interior,
Ángel Acebes, volvía a comparecer
por tercera vez en el día ante los
medios de comunicación para informar
de la aparición de una cinta de
vídeo con un comunicado de la organización
en Europa de Al Quaeda de Bin Laden
en la que reivindican el múltiple
atentado ocurrido el pasado día
11 en Madrid.
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