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· Zapatero anuncia
que su prioridad como gobernante
será el terrorismo
El PSOE convierte su sueño en realidad
ganando las elecciones por 163 escaños
frente a 149 del PP "El PSOE
ha ganado las elecciones". La
frase con la que llevaban soñando
los dirigentes socialistas durante
toda la campaña electoral se hizo
realidad pasadas las 10,30 horas
de la noche de este histórico 14
de marzo.
Carmen MORAGA (Madrid)
Una hora más tarde, José Luis
Rodríguez Zapatero, con la emoción
contenida, brindaba a los ciudadanos
su victoria porque "ha sido una
victoria del pueblo y de la democracia".
Tras guardar un minuto de silencio
por las victimas de la masacre de
los atentados del pasado jueves,
el líder del PSOE se comprometió
a presidir el "Gobierno del cambio"
anunciando que su prioridad será
combatir el terrorismo.
A las 11,20 de la noche José Luis
Rodríguez Zapatero salía a la calle
Ferraz, y ante cientos de eufóricos
simpatizantes les enviaba su primer
mensaje como futuro presidente del
Gobierno de España: "Disfrutar
pero de manera contenida que mañana
hay que trabajar mucho por este
país", les pidió el líder socialista
sin perder su habitual compostura.
Pero era imposible. A esas horas
la alegría se desbordaba por todas
partes y las banderas con el emblema
del partido ondeaban con desenfreno
dentro y fuera de la sede federal
socialista.
¡Presidente, presidente¡,
coreaban sin cesar cientos de personas,
en su mayoría jóvenes a un sonriente
Zapatero que daba las gracias "de
corazón" a todos por su apoyo
y cariño.
El líder socialista esperó hasta
el último momento y una vez que
tuvo confirmado la victoria compareció
ante los periodistas, arropado por
Jesús Caldera, José Blanco
y parte del núcleo central de su
Ejecutiva, todo exultantes.
Lo primero que hizo Zapatero fue
dirigir unas emocionadas palabras
de recuerdo a los familiares de
las víctimas del múltiple atentado
terrorista del 11 de marzo, "a
todas esas familias que a estas
horas continúan llorando en las
salas de espera de los hospitales",
dijo Zapatero quien seguidamente
pidió un minuto de silencia en su
memoria.
"Estoy preparado para sumir la
responsabilidad de formar un nuevo
gobierno del cambio", dijo con
solemnidad Zapatero cosechando una
cerrada ovación de su gente. El
líder del PSOE se comprometió a
actuar con "transparencia, diálogo
y responsabilidad" y anunció
las que serán las prioridades de
su Gobierno. La primera, "combatir
toda forma de terrorismo y buscar
la unidad de las fuerzas políticas",
empeño que iniciará este mismo lunes.
Impulsar "una España social,
situarla en la primera línea de
la construcción europea y guiarme
en todo momento por la Constitución".
Zapatero tuvo también palabras de
reconocimiento para su rival del
PP, Mariano Rajoy. "Quiero que
el cambio de talante comience esta
misma noche - dijo- por eso
manifiesto mi respeto y consideración
a Mariano Rajoy. Ha sido
un digno rival". El triunfador
de las elecciones aseguró a renglón
seguido que le tendía la mano "ahora
mismo para cooperar en los asuntos
de Estado".
El secretario general del PSOE no
paró de repartir agradecimientos.
A sus compañeros, a los militantes,
a los votantes,.. a todos, a quienes
les dedicó su triunfo electoral:
"ésta es una victoria del pueblo
y de la democracia que han dicho
que quieren un cambio. Enhorabuena
lo habéis conseguido", les aseguró
Zapatero, provocando calurosos aplausos
de quienes le escuchaban. A todos
les pidió que supieran expresar
la alegría "como sabemos hacerlo
los socialistas".
El flamante futuro presidente finalizó
su breve discurso prometiendo que
gobernará para todos "con humildad".
"Os aseguro que el poder no me
va a cambiar" dijo con firmeza
despertando de nuevo sonoros aplausos
y gritos de júbilo.
La tarde se hizo larga. Y los nervios
patentes a medida que aumentaban
los porcentajes del escrutinio.
Cuando se alcanzó el 83% del recuento
el primero en comparecer ante la
prensa para adelantar el triunfo
del PSOE fue el secretario de Organización,
José Blanco. Flanqueado por Carme
Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba
e intentando contener a duras penas
la euforia, Blanco proclamaba la
victoria electoral de su partido
asegurando además que ha sido una
victoria "clara", porque
el PSOE ha ganado al PP tanto en
número de votos como de escaños.
Y "homogénea" porque
ha habido un importante crecimiento
en el voto socialista en todas las
Comunidades Autónomas y en las principales
ciudades españolas.
Por todo ello, Blanco afirmó con
una amplia sonrisa: "el PSOE
está en condiciones suficientes
de hacerse cargo del Gobierno",
frase que provocó una cerrada ovación
en la sede del partido, abarrotada
ya de simpatizante a esas horas
de la noche.
En la calle Ferraz cientos de simpatizantes
se agolpaban también demostrando
la alegría desbordada y lanzando
gritos de "Zapatero Presidente"
y contra el PP, pese al llamamiento
a la "serenidad" que minutos
antes había realizado en su comparecencia
José Blanco.
Pero las escenas de mayor alegría
se vivían indudablemente en la sexta
planta de la sede federal socialistas,
en donde el candidato José Luis
Rodríguez Zapatero recibía la victoria
con emoción contenida en compañía
de parte de su Ejecutiva. Como comentó
gráficamente Trinidad Jiménez
"con una serenidad que asusta".
Tanta que mientras todos los dirigentes
se abrazaban entre sí, el líder
del PSOE tuvo que ser 'animado'
a que repartiera besos y abrazos.
Los primeros en felicitarle fueron
su padre, su esposa Sonsoles
y su hermano Juan que permanecieron
junto a él durante toda la noche
esperando, con los nervios a flor
de piel, el resultado del escrutinio.
Zapatero se fundió en un emotivo
abrazado con los tres mientras algunos
dirigentes del partido como Alfredo
Pérez Rubalcaba, Carmen Chacón o
la propia Trinidad Jiménez no podían
contener las lágrimas. La portavoz
en el Ayuntamiento madrileño, que
estaba exultante, fue la que más
se prodigó por los pasillos llegando
a firmar incluso autógrafos a sus
'admiradores?.
La celebración de la victoria a
las doce de la noche no había hecho
más que empezar. En la sede federal
del PSOE los militantes, pese a
que continuaba el luto por las víctimas
del atentado terrorista, no pudieron
evitar el descorche de algunas botellas
de champán, aquellas que tuvieron
que guardar para mejor ocasión en
las anteriores elecciones generales.
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