|
· Zapatero consigue el
apoyo parlamentario de una gran
mayoría de grupos
Silencio en la Moncloa y en el PP,
pero también en la hasta ahora oposición
política: un mensaje difundido vía
internet acusa al Gobierno de haber
intentado en la noche del sábado
frenar el proceso electoral y aparcarlo
hasta dentro de dos meses, en el
mejor de los casos, o hasta el otoño.
El rumor no ha podido ser confirmado,
pero ha adquirido tanta fuerza que
hasta Pedro Almodóvar ha dedicada
la mayor parte de la presentación
de su película a hablar de esta
posibilidad. Silencio en la Moncloa
y el PP, pero silencio también en
el PSOE, partido que se ha dedicado
a buscar apoyos parlamentarios para
le investidura de Zapatero.
Diariocrítico (Madrid)
El rumor inició su andadura el pasado
sábado, después de que los españoles
asistieran incrédulos a un triste
espectáculo en la jornada de reflexión:
por un lado, el Gobierno manipulando
aún la información sobre la masacre
de Madrid y, por otro, una serie
de políticos apareciendo en televisión
acusándose unos a otros de manipuladores.
Algo surrealista que se tradujo
en que, al parecer, alguien próximo
al presidente del Gobierno se planteara
la posibilidad de impugnar las elecciones
generales que debían celebrarse
unas horas después.
Sin embargo, a partir de ahí, comenzó
a crecer en internet un fuerte rumor,
según el cual el Gobierno -o una
parte de él- se encontraba reunido
para redactar dos comunicados que
debía firmar el Rey y que significaban,
de hecho, la implantación de un
"estado de excepción" en
el país y el retraso del proceso
electoral. La hipotética reunión
del Gobierno -que no ha podido ser
confirmada, al menos en esos términos-
se habría producido después de varias
decenas de miles de personas en
toda España se manifestaran frente
a algunas sedes del PP demandando
la verdad sobre la masacre de Madrid.
A partir de ahí, en internet se
difundió una nota, en la cual se
afirma que el Ejecutivo puso sobre
la mesa dos planes alternativos:
uno que pretendía retrasar las elecciones
hasta otoño y otro que ponía un
plazo de dos meses. La nota cita
a un informador, que se encontraría
presente en la Junta Electoral Central
-que, efectivamente, permaneció
reunida hasta la madrugada del domingo,
estudiando las denuncias del PP
por los incidentes habidos en la
jornada de reflexión- y que habría
tenido ocasión de conocer los hipotéticos
comunicados.
A partir de ahí, la nota de internet
parece desvariar cuando afirma que
el ministro del Interior, Ángel
Acebes, fue el encargado de
buscar el apoyo -no recibido- por
parte de Zarzuela. La nota va más
lejos, porque el estado de excepción
traería -según esa elucubración-
una presencia no sólo policial,
sino militar en las calles. No recibir
el apoyo del Rey, que se habría
negado en redondo, así como reticencias
policiales, habrían obligado a que
se anulara el proceso hacia las
2.15 horas del domingo.
El rumor no hubiera saltado a la
página de los medios si el cineasta
Pedro Almodóvar no se hubiera
referido a él en la presentación
de su película La mala educación.
Almodóvar dedicó la mayor parte
de su intervención a hablar de la
"noticia", afirmando que "si
se hace público algo terrorífico
que el PP estuvo tramando el sábado,
un rumor que habla de un golpe de
Estado, se demostrará que no se
querían ir democráticamente".
Pese a lo extendido del rumor -llega
por todas las vías: internet, mensajes
SMS, foros de debates, etc.- ha
habido un silencio total tanto en
las estructuras gubernamentales
como partidistas. Ni el Gobierno
ni el PP han expresado nada al respecto,
pero el silencio también ha sido
total en la hasta ahora oposición.
El PSOE se ha dedicado a buscar
apoyos parlamentarios para la investidura
de Rodríguez Zapatero, y
parece que la labor desplegadas
por Jesús Caldera ha dado
sus frutos.
De hecho, ya se sabe que votarán
afirmativamente no sólo ERC e IU,
sino también la Chunta Aragonesista,
de José Antonio Labordeta;
muy probablemente, el Bloque Nacionalista
Galego, y seguro Coalición Canaria.
Así que, Zapatero será investido
presidente por mayoría absoluta
en la presión votación al respecto,
contando con los votos de ERC y
de IU, que ya le dan la mayoría
absoluta, así como con los otros
tres antes citados.
Las incógnitas, no obstante, se
siguen registrando en cuanto a la
posición que adopten CiU y PNV,
fundamentalmente, que podrían abstenerse
en último extremo, pero no votar
en contra. Ello indicaría que Zapatero
sólo recibiría el voto negativo
del PP. Así, pues, el PP volvería
a quedarse parlamentariamente solo,
como ya ocurrió en el último año,
cuando era el grupo mayoritario
del Congreso.
Volver
|