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El juez de la Audiencia Nacional
Juan del Olmo decretó a primeras
horas de la madrugada de este martes
el ingreso en prisión incondicional
e incomunicada de cuatro de los
cinco detenidos entre el miércoles
y el jueves de la semana pasada
por su presunta relación con los
atentados del 11 de marzo en Madrid.
El magistrado dejó en libertad al
quinto detenido, Farid Oulad Ali,
al no existir en principio elementos
incriminatorios contra él.
Diariocrítico (Madrid)
El magistrado imputa al ciudadano
español José Emilio Suárez Trashorras
un delito de pertenencia o en su
caso colaboración con banda armada.
Le considera igualmente presunto
coautor de un delito de terrorismo
en relación con robo o hurto de
sustancias explosivas (artículo
574 del Código Penal), así como
coautor de 190 asesinatos terroristas
-tantos como fallecidos en el atentado
identificados en el sumario hasta
este momento-, y 1.430 asesinatos
en grado de tentativa. Le imputa
también cuatro delitos de estragos
terroristas.
Las mismas fuentes señalaron que
la declaración de Suárez ante el
juez del Olmo fue extensa y detallada
y se prolongó por espacio de unas
dos horas a lo largo de las cuales
este minero retirado de 27 años
admitió su participación en los
hechos sin ser consciente de lo
que ello suponía.
Igualmente el juez imputa al marroquí
Abderrahim Zbalj los mismos
delitos que a Suárez menos el de
robo de explosivos. Zbalj salió
llorando del despacho del juez tras
su declaración, según las mismas
fuentes, que indicaron que durante
su comparecencia ante la policía
se había mostrado muy frío.
A los otros dos detenidos, también
marroquíes, para los que se ha dictado
prisión, Mohamed Chedadi
y Abdelouahid Berrak, se
les imputa un delito de pertenencia
o colaboración con banda armada,
mientras que el quinto arrestado
en la noche del miércoles de la
semana pasada, Farid Oulad Ali,
ha quedado en libertad sin que se
le haya solicitado ninguna fianza.
Las declaraciones comenzaron sobre
las 18 horas del lunes y concluyeron
unas seis horas y media más tarde.
A primera hora de la tarde, comparecieron
en la Audiencia Nacional los padres
del ciudadano asturiano detenido
acompañados del abogado de la familia,
José Luis Suárez Menéndez,
con la intención de entrevistarse
con su hijo y entregarle algo de
ropa, aunque esto no fue posible
al mantener el juez la situación
de incomunicación de José Emilio
Suárez. El letrado señaló que el
minero no fue detenido, sino que
se entregó al saber que estaba siendo
buscado y aclaró que Suárez nunca
había estado en prisión anteriormente.
El peluquero de Tribulete
El segundo en declarar fue Farid
Oulad Ali, quien negó cualquier
relación con los hechos al igual
que hizo Berrak. Éste último rechazó
el terrorismo ante el juez y la
fiscal adscrita al caso, Olga
Sánchez.
Berrak reconoció conocer a Jamal
Zougam, en prisión desde el
pasado viernes por su relación con
los atentados y de quien es socio
de una peluquería de la calle Tribulete
del madrileño barrio de Lavapiés
y en la que Berrak trabaja cortando
el pelo. Berrak admitió asimismo
conocer del barrio a Imad Eddin
Baraka, alias "Abú Dadah",
en prisión desde noviembre de 2001
por orden del juez Baltasar Garzón
como principal responsable de la
red de Al Qaeda en España.
Por lo que respecta a Zbalj y Chedadi,
las mismas fuentes señalaron que
ambos se habían mostrado muy fríos
durante su estancia en dependencias
policiales. Chedadi es hermano de
Said Chedadi, que también se encuentra
en prisión desde noviembre de 2001
por su relación con la red de Al
Qaeda en España. Chedadi señaló
en comisaría que se encontraba durmiendo
cuando sucedieron los atentados
contra los trenes de cercanías de
Madrid y que se enteró de las explosiones
cuando se encontraba viendo junto
a sus hijos una serie de dibujos
animados en televisión.
Incomunicados
Los cinco detenidos que declararon
este martes ante el juez del Olmo
lo hicieron incomunicados, es decir,
asistidos por un letrado de oficio.
Tanto Oulad Ali como Berrak tenían
dificultades para hablar castellano
con fluidez, por lo que fue necesario
la intervención de un intérprete
de árabe.
Estos detenidos forman el segundo
grupo de investigados por su presunta
vinculación con los atentados de
Madrid. El viernes pasado el juez
Del Olmo decretó prisión incondicional
e incomunicada para los cinco primeros
arrestados.
A los ciudadanos marroquíes Jamal
Zougam, su hermanastro Mohamed Chaoui
y Mohamed Bekkali se les acusa de
pertenencia a banda armada, 190
asesinatos y 1.400 tentativas, así
como cuatro delitos de estragos
terroristas y sustracción de vehículo.
Por su parte, a los indios Suresh
Kumar y Vinay Khohy se
les imputa colaboración con organización
terrorista y falsificación en documento
mercantil, en concurso con defraudación,
por las tarjetas de teléfono móvil
utilizadas en los atentados.
La medida de incomunicación por
cinco días más dictada para todos
ellos por el juez termina este martes,
y el juez del Olmo deberá decidir
en las próximas horas si prorroga
esta situación.
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