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El juez de la Audiencia Nacional
Juan del Olmo, quien investiga los
atentados del pasado 11 de marzo
en Madrid, comienza este lunes a
tomar declaración a los últimos
seis detenidos en relación con la
masacre, arrestados entre los días
24 y 26 de marzo en Madrid y Toledo.
Diariocrítico (Madrid)
Del Olmo levantó el sábado
la incomunicación que aún mantenía
para nueve de los doce detenidos
a los que envió a prisión por su
presunta participación en la masacre.
Hasta ése día sólo se había levantado
la incomunicación a los dos ciudadanos
indios detenidos en la primera operación
policial desarrollada, Suresh
Kumar y Vinay Khohy,
tras cumplirse el plazo de 5 días
impuesto. Ambos se encuentran en
la cárcel madrileña de Soto del
Real. Además, para Faisal Alluch,
enviado el pasado viernes a prisión
por colaboración con organización
terrorista, ya no se decretó la
medida restrictiva.
No obstante, aunque se ha levantado
la incomunicación, todos los encarcelados
por su presunta participación en
el 11-M continúan teniendo restricción
de movimientos y limitación de contacto
con otros reos por motivos de seguridad
para evitar incidentes entre los
reclusos. Estas medidas se adoptaron
tras los atentados para velar por
la integridad de los presos por
terrorismo islámico.
El titular del Juzgado Central de
Instrucción número 6, Juan del Olmo,
acompañado por la fiscal adscrita
al caso, Olga Sánchez, la
secretaria judicial y la abogada
de varios imputados por el 11-M
se trasladaron el pasado viernes
por la tarde a la cárcel madrileña
de Soto del Real para que varios
testigos de los atentados identificaran
en una rueda de reconocimiento a
los presuntos autores.
En Soto permanecen internados siete
de los primeros detenidos, entre
ellos, Jamal Zougam, presunto
autor material de la masacre que
está acusado de pertenencia a banda
armada, 190 asesinatos y 1.400 tentativas,
cuatro delitos de estragos y sustracción
de vehículo.
En la misma cárcel y bajo idéntica
acusación también se encuentran
su hermanastro, Mohamed Chaoui,
y Mohamed Bekkali, así como
Abderrahim Zbakh, a quien
algunas fuentes también consideran
autor material de los atentados
y la persona que preparó los artefactos
utilizados.
También están recluidos en el citado
centro Mohamed El Hadi Chedadi
y Abdeouahid Berrak, acusados
de pertenencia o colaboración, y
la única mujer arrestada, Naima
Oulad Akcha, imputada por colaboración.
Otros de los detenidos enviados
a prisión por el 11-M se encuentran
en otros centros penitenciarios
madrileños, así el único español,
José Emilio Suárez Trashorras,
acusado de pertenencia, 190 asesinatos
y 1.430 tentativas, cuatro estragos
y robo de sustancias explosivas,
está internado en la cárcel de Alcalá-Meco;
y Faisal Alluch y Rafa
Zuher, imputados por colaboración,
están en el centro penitenciario
de Valdemoro.
Hasta el pasado viernes, el juez
Juan del Olmo había decretado la
medida de incomunicación, que impide
que los presos puedan ser visitados
o tener contacto con cualquier persona,
salvo su abogado de oficio, para
todos los detenidos a los que enviaba
a prisión, es decir, once de los
catorce arrestados puestos a disposición
judicial (para el enviado a la cárcel
este sábado no ser decretó esta
medida).
Los otros dos quedaron en libertad.
Se trata de Farid Oulad Ali y
Khalib Oulad Akcha -hermano
de Naima-, aunque éste seguirá cumpliendo
condena por lesiones y robo en la
cárcel salmantina de Topas. En todos
los casos la medida de incomunicación
fue decretada por cinco días, aunque
se prorrogó por otros cinco para
los tres primeros marroquíes detenidos,
Zougam, Bekkali y Chaoui.
Con el levantamiento de la medida,
los reclusos podrán empezar a ser
visitados por su familia y designar
un abogado de su confianza, así
como salir al patio del centro penitenciario,
aunque por medidas de seguridad
no lo hagan junto a los demás reclusos,
sino en un número muy restringido.
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