|
El fiscal de la Audiencia
Nacional Pedro Rubira pidió al juez
Central de Instrucción número 5,
Baltasar Garzón, el procesamiento
de los cuatro presuntos terroristas
islámicos detenidos en enero de
2003 en Cataluña por los delitos
de integración en organización terrorista,
tenencia de explosivos, y falsificación
al encontrar similitudes entre los
teléfonos que se les intervinieron
y los utilizados en el 11-M. Tras
ser detenidos en enero de 2003 fueron
posteriormente puestos en libertad
por el juez Guillermo Ruiz Polanco
y enviados de nuevo a prisión por
el propio Garzón el pasado día 24.
Diariocrítico (Madrid)
El representante del Ministerio
Fiscal considera que hay indicios
que vinculan a los cuatro salafistas
con los atentados del pasado 11
de marzo en Madrid, que provocaron
191 muertos y más de 1400 heridos,
y con los atentados del 12 de octubre
de 2002 en Bali, en los que murieron
más de 180 personas y unas 300 resultaron
heridas, la mayoría turistas extranjeros.
Tras analizar las llamadas y los
teléfonos móviles intervenidos en
enero de 2003, se han encontrado
similitudes entre los aparatos intervenidos
a los presuntos salafistas con los
utilizados en los atentados citados,
informaron fuentes jurídicas.
El pasado día 24, el juez Garzón
decretó prisión incondicional para
cuatro de los 16 presuntos terroristas
islámicos detenidos en enero del
año pasado en Cataluña y que fueron
puestos en libertad por el magistrado
Guillermo Ruiz Polanco -suspendido
cautelarmente de funciones- antes
del pasado verano por falta de indicios
contra ellos.
Se trata de Mohamed Nebbar,
Mohamed Tahraoui, Alí
Kaouka y Larbi Allag,
cuya identidad verdadera es Djamel
Boudjelthia. Todos ellos fueron
detenidos ayer en diferentes puntos
de Cataluña, según el auto de prisión
dictado por el magistrado, ante
quien comparecieron para ingresar
posteriormente en la prisión madrileña
de Soto del Real. Los cuatro "forman
parte integrante de una 'célula'
de infraestructura y apoyo logístico
a la organización integrista argelina
Grupo de Protectores de la Corriente
Salafista, vinculada a la también
organización terrorista Al Qaeda".
El titular del Juzgado Central
de Instrucción número 5 les atribuyó
un delito de integración en organización
terrorista y otro de terrorismo.
Se basó en nuevos informes policiales
y una comisión rogatoria para decretar
su ingreso en prisión, a pesar de
que cumplían con las comparecencias
que les impuso el juez Ruiz Polanco.
El pasado mes de septiembre, Ruiz
Polanco reabrió la causa contra
ellos al recibir un informe del
FBI que decía que la mezcla de unas
sustancias abandonadas por uno de
los arrestados podría servir para
fabricar napalm casero, "sustancia
altamente abrasiva destinada como
componente de artefactos explosivos
con el fin de aumentar el poder
abrasivo y daños personales de aquellos".
Volver
|