Cobra fuerza la hipótesis del séptimo terrorista en el piso de Leganés


· Los terroristas planeaban un atentado en Semana Santa

Los dos terroristas que huyeron el pasado sábado del piso de Leganés (Madrid) que ocupaban algunos responsables de los atentados del 11-M no tienen explosivos ni capacidad para cometer nuevos atentados. Así lo creen las fuerzas de seguridad. En dicha vivienda, los terroristas sí tenían información sobre presuntos objetivos y una importante cantidad de dinero. En todo caso, los trabajos de desescombro han finalizado y no se han encontrado más explosivos. Todavía está por confirmar cuántos terroristas murieron en la explosión. Aunque la cifra oficial sigue siendo seis, cobra fuerza la posibilidad de que fueran siete.

Diariocrítico (Madrid)

Fuentes de la investigación cree que fueron dos los terroristas a los que no se pudo capturar el pasado sábado. Uno de ellos dejó la vivienda para tirar la basura cuando los GEO tomaban ya posiciones, y alertó a sus compañeros mientras huía. El otro habría prestado tareas de apoyo y se encontraba aquella tarde en las proximidades. De hecho, un importante despliegue policial está buscando no sólo a los dos terroristas sino a algún piso franco donde podrían haberse escondido o donde podrían haber dejado alguna pista.

Lo que sí parece claro, según fuentes de la investigación, es que los huidos no tienen capacidad ni explosivos para cometer nuevos atentados. La cúpula organizadora de la matanza del 11-M y del intento de atentado contra el AVE está detenido o murió en Leganés el sábado. En el piso de la localidad madrileña, además de los explosivos con los que se inmolaron, se han hallado diez kilos de Goma-2 ECO que no hicieron explosión y un cinturón que tampoco se detonó con dos o tres más.

Las tareas de desescombro en el piso finalizaron en la noche del martes sin que se hallaran nuevos explosivos. Los terroristas sí tenían documentación relativa a objetivos contra los que la célula terrorista quería atentar, algunos de ellos lugares con una gran afluencia de personas. Fuentes de la investigación aseguraron que los terroristas disponían de los medios de para realizar estas masacres, aunque la mayoría de los explosivos que tenían en la vivienda los utilizaron para inmolarse.

También tenían los terroristas una importante cantidad de dinero para sufragar sus nuevas acciones terroristas, parte de ella en billetes de 500 euros. Alguno de los terroristas que se inmolaron apareció cubierto con ropas de color blanco, como cortinas anudadas al cuello a modo de capa, que evidencia un ritual de purificación antes de su inmolación. Queda por confirmar cuántos fueron los terroristas que perdieron la vida. Oficialmente siguen siendo seis, aunque los forenses dan cada vez más credibilidad a la posibilidad de que fueran siete, como ya se apuntó este martes.

Uno de los terroristas que se inmoló, Abdennabi Kounjaa, alias Abdallah, había sido denunciado en dos ocasiones, por la Policía local de Ceuta en 2003 por conducir sin carné, y por la Guardia Civil en la frontera del Tarajal, cuando intentaba trasladar un coche robado en Italia desde Ceuta a Marruecos. Tras esta acción criminal, Abdallah fue expulsado a su país.

En Ceuta se produjo una de las últimas detenciones por el 11-M. Abdelilah El Fuad, vivía en un piso de alquiler en la ciudad autónoma, en la barriada de Zurrón. En esa vivienda, la Policía ha hallado varios documentos y un ordenador que ha sido trasladado a Madrid para ser analizado. Sus vecinos aseguraron que era una persona "radical y con comportamientos duros con las mujeres". La Policía tomó además huellas de un vehículo, un Wolkswagen Golf, que utilizaba con frecuencia.

Dos encarcelados más

El juez de la Audiencia Nacional Luis del Olmo decretó prisión para este sospechoso, que se dedica a la compra vente de vehículos por su cuenta. En febrero compró un coche a la familia Ahmidan. Jamal Ahmidan es uno de los terroristas ya identificados que se inmoló en Leganés. Este vehículo se utilizó en los días previos a los atentados y pudo ser el que emplearon los terroristas para desplazarse a Asturias en busca de los explosivos.

También irá a prisión incondicional por los mismos motivos, pertenencia o colaboración con banda armada, para Rachid Adli, detenido en Madrid el martes. Éste admitió ante el juez que tiene relación de amistad, y en algunos casos de negocios, con muchos de los detenidos. Igualmente admitió haber visto en Madrid al ex minero José Emilio Suárez Trashorras, quien presuntamente facilitó los explosivos a los terroristas, junto con Rafa Zuher, ambos en prisión por su participación en el 11-M.

En la tarde del martes se detuvo en un municipio toledano a una persona más por su relación con los atentados del 11 de marzo, lo que eleva el número total a 26. Se trata de un ciudadano marroquí que está relacionado con Basel Ghayoun y Fouad el Morabit, ambos arrestados el pasado 24 de marzo en Ugena (Toledo) por su presunta relación con la masacre de Madrid. Al parecer, este individuo trabaja en Madrid, pero reside en la localidad toledana de Illescas.

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