Los familiares cotejan en Turquía el ADN de las víctimas del accidente del Yak-12


Familiares de una treintena de los 62 militares españoles que murieron en el avión Yak-42 siniestrado en Turquía en mayo de 2003 concluyeron en Estambul la entrega de muestras de ADN, con la finalidad de identificar a los fallecidos en la tragedia aérea. Según Angélica González, que ejerce de portavoz de los familiares, algunos de ellos tienen dudas de que los restos hallados en el lugar del accidente se correspondan con las identidades atribuidas en su momento. José Bono achacó a una eventual negligencia y no a la malicia la polémica en torno a la muerte e identificación de los cadáveres.

Diariocrítico (Madrid)

Los familiares de Yakolev siniestrado viajaron hasta Turquía para cotejar el ADN de las víctimas en un viaje "muy duro", con sentimientos dispares, "contentos" por haber conseguido realizarse los test, pero "asustados" y "expectantes" ante lo que se les viene ahora encima: comprobar si sus seres queridos fueron correctamente identificados o si ahora, a un año de la tragedia, deberán enfrentarse a exhumaciones de cadáveres.

"En un principio estábamos todos muy nerviosos, porque el viaje es muy duro", explicó a Europa Press, desde la capital turca, Angélica Gonzalo, secretaria de la Asociación de Familias Afectadas por la Catástrofe del Accidente Aéreo del Yak-42, mayoritaria, que agrupa a 40 familias.

Un total de 43 familiares se realizaron hoy las pruebas de ADN para cotejar su código genético con las muestras de tejidos que fueron extraídas cuando se produjo el siniestro. Según los allegados, estas 43 personas son familiares de 33 fallecidos. Todas sus familias, menos tres, están agrupadas en la Asociación mayoritaria.

"Hemos hecho dos grupos, todo con mucha normalidad"
, remarcó Angélica Gonzalo, hermana del brigada fallecido Emilio Gonzalo López, que describe que han vivido una mezcla de sentimientos. "Tenemos la sensación de que necesitábamos hacer este viaje y las pruebas. Cuando nos confirmen los resultados, pensaremos lo que vamos a hacer. Estamos asustados, es un momento muy duro", dijo, recordando que, según el documento 'Revisión de cadáveres, autópsia e informe de diagnosis', existían datos de que 30 de los cadáveres no fueron debidamente identificados.

"Lo que esperamos es que todo se aclare"
, añade, mientras subraya que, después, la decisión de exhumar o no los cuerpos en función de los resultados, dependerá de cada familia. Los resultados no los conocerán hasta dentro de unos días.

"Come esté cambiado..."


Ana Ochoa, pareja de hecho y viuda del sargento primero Miguel Algaba García, viajó a Estambul acompañada de su cuñado. "El viaje ha sido muy duro, raro", aseguró. Como Angélica Gonzalo, explicó que las familias han vivido "situaciones muy confusas".

"Estamos un poco tocados y a la vez contentos"
, dice Ochoa, que señala que ahora queda "esperar a los resultados. "Me asusta cuál es el siguente paso", indica. Y teme sobre dónde están los restos de su marido.

"Como esté cambiado, hay doce que están en Ucrania"
, señala en referencia a los tripulantes del malogrado vuelo. "Espero no tener que ir a recogerle allí. Me da miedo pensar. Sé que nos viene algo muy gordo", se lamenta.

Ochoa, una de las cuatro parejas de hecho a quien el Gobierno socialista ha prometido la pensión de viudedad que les fue denegada cuando sucedió el siniestro, viajará de nuevo a Turquía el próximo 26 de mayo, cuando se cumpla el primer aniversario del accidente, con motivo del homenaje que se les piensa rendir a los fallecidos en el lugar de los hechos.

Las familias, igualmente, han expresado su agradecimiento al Ministerio de Defensa. Una delegación, encabezada por el director del Gabinete del ministro, Roberto López, les ha acompañado en este viaje. El Departamento les ha facilitado un avión y ha asumido los gastos de la estancia de los más de 60 familiares que se han desplazado a Estambul y de los análisis.

De su lado, el presidente de la Asociación de Familias Afectadas por la Catástrofe del Accidente Aéreo del Yak-42, Carlos Ripollés, que no ha viajado a Estambul pero sí dos de sus hermanos, resume el sentir de las familias.

"Ha sido un viaje muy duro que nos lleva al camino de la verdad. Se tenía que haber hecho hace un año y ¡fíjate cómo son las cosas!", concluye. Esta tarde, las familias estarán de vuelta en Madrid.

Bono: "No hubo malicia"

Por otro lado, el ministro de Defensa, José Bono, subrayó que no alentará ni exculpará las eventuales responsabilidades que se puedan derivar del accidente del Yakovlev 42 hace un año en Turquía, coincidiendo con el viaje a este país de familiares de 30 de las 62 víctimas para practicarse las pruebas de ADN.

"Tengo una convicción. Si se ha producido alguna responsabilidad que fuese exigible, no le corresponde al ministro ni alentarla ni exculparla. Con las pruebas que me llegan, creo que si ha habido alguna responsabilidad en todo caso será por fragilidad, descuido, negligencia, por falta de diligencia debida. En ningún caso por malicia, dolo o deseo de hacer daño", aseguró el ministro tras su intervención en la reunión de ministros de Defensa de la UE en Bruselas.

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