La posible continuidad de Montilla en la Ejecutiva desata las tensiones entre los barones socialistas


La primera jornada del 36 Congreso Federal del PSOE, al margen de los discursos de apertura y de la intervención de Rodríguez Zapatero, se centró en conocer cuáles van a ser los cambios que se producirán en la Ejecutiva. A media mañana se daba por segura la inclusión del presidente extremeño Juan Carlos Rodríguez Ibarra y circulaban como seguros los nombres de algunas mujeres como la aragonesa Eva Almunia y la castellano manchega Matilde Valentín. Zapatero ya había hablado con los que van a entrar y con los que se quedan aunque el líder del PSOE no ha soltado prenda. Pero la posible permanencia del primer secretari del PSC, José Montilla, en el órgano de dirección, desató a ultima hora las tensiones entre algunos barones territoriales que se sienten 'agraviados'.

Carmen Moraga / Manuel Ángel Menéndez (Madrid)

No hay ni un Congreso del PSOE que no tenga sus fricciones y éste, el 36º que celebra el partido de Pablo Iglesias, no va a ser la excepción que confirma la regla. Aunque en principio se pretendía que fuera un cónclave 'balsámico' y se aseguraba que Rodríguez Zapatero lo tenía todo 'atado y bien atado, a última hora del viernes surgió la polémica a cuenta de la composición de la que será la segunda Ejecutiva del líder socialista. La inclusión o permanencia en ella de algunos barones territoriales, como el catalán José Montilla, desató la tensión entre las federaciones vasca y valenciana que reclamaban también la inclusión entonces de sus líderes, Patxi López y Joan Ignaci Pla, respectivamente.

La idea del secretario general del PSOE es que los presidentes autonómicos como los secretarios regionales permanezcan únicamente en el Consejo Territorial, su lugar natural y el órgano en el que se debatirá la política autonómica del PSOE. Pero el hecho de que anunciara que habría "algunas excepciones" y la presión por parte del PSC para que continúe en la Ejecutiva José Montilla, ha dado al traste con los deseos del líder de celebrar un Congreso pacífico.

"Si está Montilla, tienen que entrar Patxi"
, argumentaba con enfado a Diaricrítico una dirigente vasca,en alusión al secretario general del Partido Socialista de Euskadi. "Sólo Montilla", aseguraba de forma retadora una destacada del PSC también a este periódico. La razón que ponían encima de la mesa los vascos era que dentro de poco habrá unas elecciones autonómicas en el País Vascos y no se puede debilitar la imagen de López, el candidato, dejándole fuera de la Ejecutiva . Y los valencianos, a su vez, explicaban que no está bien que el PSC tuviera tanto "protagonismo" en la dirección del partido en estos momentos porque serían el 'hazmerreir' del PP en Valencia.

Al final, unos y otros opinaban que Zapatero va a tirar por la calle de en medio y, salvo Rodríguez Ibarra que parece tener bula, no incluirá a ninguno de ellos. Pero todo son conjeturas porque a estas alturas el secretario general del PSOE no ha soltado prenda.

Lo que fue inevitable es que durante toda la jornada fueran circulando por los pasillos rumeores en un sentido y en otro. Los nombres circulaban de un extremo a otro. Entre los 'fijos' que repiten se citaba, además de Manuel Chaves, confirmado como Presidente del PSOE por el propio Zapatero, a José Blanco, que verá reforzado su poder como secretario de Organización y cuya 'cartera' puede cambiar de nombre; al asturiano Alvaro Cuesta y a la portavoz municipal madrileña Trinidad Jiménez, secretaria de Internacional de la Ejecutiva, cargo que dejó al presentarse a las elecciones municipales siendo sustituía por Manuel Marín, y al que regresó recientemente al ser Marín a su vez elegido presidente del Congreso. Sobre la continuidad de Diego López Garrido, ex dirigente de Nueva Izquierda y secretario general del grupo parlamentario también se especula aunque con lo apretado que está el asunto su hueco puede peligrar.

De los actuales ministros que han permanecido hasta ahora en la Ejecutiva, tan sólo se da por segura la permanencia de Jesús Caldera, titular del Trabajo. Tras el follón armado con Montilla se daba por casi segura la permanencia de Carme Chacón, responsable de la secretaría de Educación de la dirección saliente, como 'cuota catalana'. En cuanto al canario Juan Fernando López Aguilar, ministro de Justicia hay dudas de sí continuará o no, aunque lo segundo era lo más probable porque Zapatero no es partidario de que haya demasiados miembros del Gobierno en la Ejecutiva del partido. En tal caso, Zapatero mantendrá a Leire Pajín, y puede que a Consuelo Rumi, para cumplir la paridad de sexos y por ser dos mujeres que tienen una excelente sintonía con Zapatero. Las dos ostentarían sendas vocalías dado que por sus responsabilidades como secretarias de Estado no podrán dedicar mucho tiempo al partido.

De los que entrarán por primera vez en el órgano de dirección destaca el andaluz Alfonso Perales, un hombre de Chaves, que será el número tres de la nueva dirección, cupando posiblemente la secretaría de relaciones Institucionales. También se daba como segura la inclusión del presidente de la junta extremeña, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, uno de los pocos 'barones' que entrarán en la Ejecutiva compatibilizando ese cargo con su permanencia en el Consejo Territorial. Una de las nuevas caras femeninas será de la Matilde Valentín, Consejera del gobierno de Castilla La Mancha, un hueco que Zapatero ofreció a la diputada por Ciudad Real, Clementina Díez de Baldeón, esposa del presidente castellano manchego, José María Barreda. Según explicó la propia diputada a Diariocrítico, tras pensárselo, decidió declinar la tentadora oferta alegando que estaba muy volcada en el trabajo de su marido, que acaba de sustituir a José Bono en la presidencia regional al ser éste nombrado ministro de Defensa. Otro de los nombres que también se confirmaba a media día era el de Eva Almunia, consejera del Gobierno de Aragón que preside Marcelino Iglesias.

Una de las incógnitas que quedaban por despejar, y que entre los delegados de Madrid preocupaba bastante, era saber si el alcalde de Parla, el emergente Tomás Gómez, era 'fichado' por Zapatero para su nueva Ejecutiva. De ser así, la lectura habría que hacerla en clave electoral puesto que su nombres es uno de los que más suenan para sustituir a Rafael Simancas - aunque éste será con toda seguridad reelegido secretario general de la FSM dentro de dos semanas- como candidato madrileño en las próximas regionales.

Por supuesto, a estos nombres hay que añadir el de Alfredo Pérez Rubalcaba, quien por su cargo de portavoz en el Congreso de los Diputados, es miembro con voz pero sin voto de la Ejecutiva Federal, al igual que Herick Campos, en calidad de secretario general de las Juventudes Socialistas.

Sea como sea, lo cierto es que a media tarde no todos los miembros de la Ejecutiva saliente sabían que iba a ser de ellos. Muchos ponían cara de 'póker' cuando se les preguntaba sobre su futuro en la dirección del partido. Zapatero había hablado con muchos de ellos pero ninguno confirmaba ni desmentía 'oficialmente' a los periodistas los dimes y diretes que corrían por pasillos.

Los que se van seguro -aunque seguro en un Congreso del PSOE nunca hay nada- son Jordi Sevilla, Cristina Narbona, Micaela Navarro, Isabel Pozuelo y Marcelino Iglesias.

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