El CNI pide a Aznar que devuelva los documentos que se llevó


Alberto Saiz, actual director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), ha revelado en su declaración ante la comisión de investigación del 11-M del Congreso que ha hecho llegar al ex presidente del Gobierno, José María Aznar, un requerimiento para que devuelva los "documentos" de los servicios secretos españoles sobre la masacre, si es que realmente los tiene en sus manos, como declaró hace unos días a una emisora de radio colombiana. Durante la comparecencia y a preguntas de los comisionados, Saiz tachó de "situación indeseable" la exclusión de Dezcallar de las reuniones del Gabinete de crisis tras los atentados y afirmó "con rotundidad" que desde el CNI no se realiza ninguna escucha sin la autorización judicial previa que fija la ley, en referencia al documento filtrado sobre las conversaciones entre Arnaldo Otegui y Carod Rovira.


Agencias/Diariocrítico

"Me he dirigido a él personalmente para comprobar si se refiere a documentos o a información y si se refiere a documentos le pido que los devuelva al centro"
, anunció Saiz, quien prevé que Aznar recibirá su petición este martes. El máximo responsable del CNI ha tomado la decisión de dirigirse a Aznar tras las declaraciones realizadas el pasado fin de semana por el ex jefe del Ejecutivo a una radio colombiana en las que aseguraba que tenía en su poder "todos los informes del servicio de inteligencia".

Saiz explicó que la persona que recibe documentos del CNI es "responsable" de custodiarlos y que no puede difundir ni fotocopiar su contenido, aunque no tiene "obligación de destruirla" una vez que se haya agotado su utilidad. En cambio, su antecesor en el cargo y ante la comisión del 11-M, Jorge Dezcallar, así lo había afirmado en su intervención.

"A mi juicio, la función principal del CNI es elaborar información para dársela al presidente del Gobierno y al Ejecutivo para la toma de decisiones", relató. Tras destacar que Aznar "ya no es presidente" y que ya no le corresponde tomar "decisiones de Estado", dijo entender que tiene obligación de "custodiar" esa información "toda su vida", como la tiene el propio director del CNI.

Sin embargo, quiso dejar claro que una cosa es la "información" que tiene por el conocimiento que ha adquirido como presidente del Gobierno y otra los "documentos". "Los documentos son otra cosa, ya no son propiedad de una persona que fue presidente", remachó. A preguntas del portavoz del PP, Vicente Martínez-Pujalte, Saiz afirmó que a menos que el actual presidente del Gobierno haga declaraciones similares a las de Aznar sobre la información que Dezcallar ha declarado haberle proporcionado cuando estaba en la oposición, no le tiene que "reclamar nada".

Notas del CNI

Por otro lado, Saiz afirmó que a la comisión del 11-M "llegaron todos" los informes de este órgano que su propia ley "permite", ya que está prohibido dar publicidad a todo aquello que pueda afectar a fuentes, medios o servicios extranjeros. Los comisionados estudiaron la semana pasada en sesión secreta sólo dos: uno del 11 de marzo y otro del 16 de mismo mes.

Saiz precisó que al Gobierno le corresponde desclasificar los documentos que crea oportuno y que quizá debería haber dicho si había más notas o no, pero agregó que el reconocer o negar, como le pidieron insistentemente el portavoz del PP y el de CiU, Jordi Jané, la existencia de más informes del CNI "implica llegar más allá de los límites de la ley de secretos".

En cuanto a una nota del CNI desclasificada el pasado 18 de marzo por el Ejecutivo del PP y con un párrafo tachado, a preguntas de Martínez-Pujalte, Saiz dijo creerse "la versión del portavoz del anterior Gobierno", Eduardo Zaplana.

El director de los servicios de inteligencia destacó que el CNI cuenta "una gran plantilla de buenos profesionales" y que fueron ellos los que redactaron las notas sobre los atentados de Madrid, que cometió "no Al Qaeda", sino "un grupo islamista radical que estaba en España" y tiene conexiones con el exterior, "todavía no aclaradas por completo".

España sigue siendo objetivo

Saiz, que se mostró en contra de controlar las mezquitas como había anunciado el ministro del Interior, José Antonio Alonso, afirmó que España no ha dejado de ser objetivo para el terrorismo islamista porque no se puede descartar que algún grupo esté planeando cometer una acción de estas características. Explicó que España actúa de camino de paso hacia Europa y que cada vez alberga a más norteafricanos por lo que determinados individuos pueden aprovechar la corriente migratoria para introducirse en el país.

"La amenaza del terrorismo islamista está creciendo y tenemos la obligación de acomodarnos a ese nivel de amenaza", dijo, a la vez que explicó que el CNI está "inmerso en un proceso continuo de revisión" de su estrategia, incrementando su cooperación con otros servicios de inteligencia y que necesita más medios técnicos y económicos, sobre todo para aumentar su capacidad para obtener información sobre el terrorismo islamista.

Añadió que, aunque entre el 11 y el 14 de marzo no estaba en el CNI y no puede "saber con precisión lo que sucedió allí esos días", un informe de inteligencia se hace en un determinado momento con los datos que se conocen puntualmente, por lo que sus análisis pueden ir variando en función de los hechos que se van descubriendo gracias, entre otras cosas, a la investigación policial.

"Sé que la célula de crisis estuvo abierta, pero no sé qué flujo de retorno tenía el CNI en esos días", señaló, aunque tachó de "situación indeseable" la exclusión de Dezcallar de las reuniones del Gabinete de crisis. En cualquier caso, aseguró que el centro hizo el trabajo que le correspondía, "un trabajo impecable dentro de sus capacidades y obligaciones".

En este sentido, hizo hincapié en que la coordinación entre el CNI y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado está mejorando, porque todos lo "han demandado" y que debe seguir haciéndolo. Para ello, se ha creado un centro de coordinación en el que todos volcarán su información para enriquecer y sacar mayor rendimiento a la información en sí.

Por otro lado, el portavoz de ERC, Agustí Cerdá, pidió a Saiz su valoración sobre una información periodística referente al portavoz de la ilegalizada Batasuna Arnaldo Otegi y el dirigente republicano catalán Josep Lluis Carod-Rovira. El director del CNI se negó a confirmar o desmentir si se trataba de una nota clasificada del CNI y se limitó a afirmar que, "en general, si se ha desvelado una nota, puede ser constitutivo de delito".

Escuchas


Por otra parte, algunos portavoces interrogaron a Saiz sobre las escuchas que realiza el CNI. En este sentido, el director del CNI respondió al representante de CiU que se puede "afirmar con rotundidad" que no se realiza ninguna escucha sin la autorización judicial previa que fija la ley, así como que todas las peticiones a los jueces pasan por su mesa.

Por su parte, la portavoz del PNV, Margarita Uría, preguntó a Saiz si estas escuchas pueden utilizarse como "pruebas incriminatorias", como sostiene, en su opinión, el fiscal jefe de la Audiencia Nacional, Eduardo Fungairiño. Saiz dijo coincidir en este extremo con el juez Baltasar Garzón, quien recalcó ante la comisión que las escuchas no tiene validez en esos casos.

Saiz señaló que si los grupos parlamentarios lo consideran necesario se puede modificar la ley para imprimir más garantías a esta fórmula, aunque recalcó que, a su juicio, la norma vigente es suficientemente "garantista", incluso más que la que tienen otros países de nuestro entorno.

También admitió que puede abrirse una reflexión sobre qué hacer con la documentación que reciben cargos institucionales una vez que dejan sus responsabilidades, como es el caso de Aznar. Recordó que ya hay procesos fijados para la destrucción de documentos, pero que no hay obligación de destruirlos. Asimismo, se mostró partidario de reflexionar también sobre las filtraciones de presuntos documentos secretos que se realizar a los medios de comunicación.

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