García Hidalgo niega que exista la conjura islámico-etarra que ve Díaz de Mera

· Del Burgo (PP) acusa al nuevo Director General de la Policía de no tener ninguna "voluntad" de investigar la trama

Víctor García Hidalgo, sustituto de Agustín Díaz de Mera en la Dirección General de la Policía, discrepó con su antecesor durante su comparecencia en la Comisión del 11-M al asegurar categóricamente que él no veía "ningún fundamento ni indicio" para que la Policía investigue la supuesta relación de ETA con los terroristas islámicos implicados en la masacre perpetrada en Madrid el 11 de marzo. García Hidalgo se amparó en el secreto del sumario y en su reciente nombramiento para eludir las inquisidoras preguntas del portavoz popular, Jaime Ignacio del Burgo, sobre estos posibles vínculos y las confesiones realizadas por los confidentes. Su actitud evasiva provocó que Del Burgo, tras una tenso interrogatorio, concluyera acusandole de no querer investigar la trama.


Carmen Moraga (Madrid)

Si la comparecencia del ex director general de la Policía, Agustín Díaz de Mera había sido larga y tensa - sobre todo en sus inicios- , no menos tirante fue la que protagonizó su sucesor en el cargo, Víctor García Hidalgo durante el primer interrogatorio al que le sometió el diputado del PP, Jaime Ignacio del Burgo.

García Hidalgo comenzó muy relajado su comparecencia desgranando las medidas que ha puesto en marcha su departamento para reforzar los medios y la infraestructura de las unidades que luchan contra el terrorismo ante la creciente amenaza de grupos islámicos como los que actuaron el 11-M.

Tras explicar, entre otros detalles, que se ha incrementado la partida presupuestaria en 6 millones de euros para medios materiales y que hay ahora en todo el territorio nacional 500 funcionarios más dedicados a este fin, llegó el turno de preguntas que inició el portavoz del PP, Jaime Ignacio del Burgo, quien le sometió a una exhaustiva batería de preguntas encaminadas a probar que no se puede descartar la vinculación de ETA con grupos terroristas islámicos o de orígen árabe, tanto en el pasado como en la actualidad.

El director general de la Policía reiteró una y otra vez que no veía "ningún indicio ni fundamento" para continuar o iniciar una nueva investigación policial sobre estos vínculos entre ETA y grupos islamistas que estuvieran relacionados con el atentado del 11-M, extremo que descartó basándose en las declaraciones de los expertos en la materia, (que aseguran que no hay tales vinculos desde 1990 y se limitaron a facilitar infraestructura y entrenamiento), y en las investigaciones policiales realizadas hasta la fecha.

Durante su comparecencia, García Hidalgo recordó que en el momento del atentado él era un simple diputado autonómico en Euskadi y que accedió a su actual cargo el pasado 4 de abril por lo que no podía responsabilizarse de actuaciones anteriores. Explicó que el 11 de marzo se reunió en la sede socialista de Álava con algunos compañeros a los que les dijo que a él "no le cuadraba" el modus operandi de aquel atentado con el que emplea ETA, opinión que hizo "como un simple y modesto estudioso en la materia".

El director general de la Policia se escudó en el secreto de las investigaciones judiciales y policiales para no responder a muchas de las preguntas que le lanzó Del Burgo quien afirmó que desde que el PP abandonó el poder "hay un apagón informativo" sobre el caso.

El portavoz popular, un tanto sorprendido por las evasivas de García Hidalgo, le preguntó si como responsable que es ahora de la Policía no "le excitaban" alguno de los datos que le estaba ofreciendo para investigar este posible vínculo. A lo que el reponsable de la Policía respondió "no es necesario que me excite, ya estoy muy excitado y le puedo asegurrar que las fuerzas del orden trabajan mañana, tarde y noche investigando el atentado".

Otros de los puntos de fricción entre ambos fue la investigación sobre los confidentes, que según Del Burgo se ha paralizado desde su llegada al cargo, extremo que también negó García Hidalgo inistiendo en que "sí hay voluntad política del ministerio del Interior de llegar hasta el fondo del asunto"

La segunda intervención del portavoz popular, que traía preparada y que leyó en su integridad, fue más dura si cabe, lo que provocó que fuera calificada por García Hidalgo de "mitín político" con afirmaciones que "no puedo pasar por alto". En ella Del Burgo, sin tapujos, aseguró que tenía la "impresión" de que "no quieren investigar nada" y que no había "ni luz ni taquígrafos". El portavoz popular desveló previamente que su grupo estaba muy dolido porque el día anterior el PSOE les había acusado de despreciar a las fuerzas del orden que luchan contra el terrrorismo, lo que es "falso".

Luego llegó a asegurar que "sería terrible que estuviéramos ante una infame conspiración interior dirigida a alterar la normalidad democrática española". "Me niego a pensar que hubo una infame conspiración y sería terrible que llegáramos a la conclusión de que las masacre podía haberse evitado". Del Burgo dijo que los datos "sobrantes" de la Comisión "están gritando que nos hallamos cuando menos en una escandalosa negligencia y que alguien intenta a toda costa eludir sus responsabilidades", por lo que exigió al nuevo responsable de la Policía que se haga la correspondiente investigación "para que los ciudadanos puedan conocer la verdad".

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