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El ministro del Interior, José Antonio
Alonso, abogó este lunes por "pensar
muy seriamente en la posibilidad"
de adaptar el Acuerdo por las Libertades
y contra el Terrorismo, suscrito
entre PSOE y PP en 2000, "a los
nuevos desafíos terroristas".
El titular de Interior realizó estas
afirmaciones en el curso de San
Lorenzo de El Escorial 'Desafíos
sociales y tecnológicos del terrorismo:
de ETA a Al Qaeda', en el que llamó
a no confundir el ejercicio de la
libertad de culto de los musulmanes
con el "aprovechamiento ilícito"
del mismo. "Una cosa son las
comunidades musulmanas y otra, los
terroristas", zanjó.
Diariocrítico
En su exposición, Alonso explicó
que el nuevo terrorismo internacional
es "global" y que lo dirigen
y perpetran "individuos fanatizados",
adoctrinados en una obediencia fundamentalista
del credo musulmán. Remarcó que
aunque Al Qaeda es el núcleo, a
ella se añaden organizaciones armadas
del mundo árabe y una constelación
de grupos constituidos por efecto
de emulación, lo que, dijo, debe
causar "preocupación". "Está
entre los principales problemas
de la humanidad", precisó.
Destacó que España afronta un doble
desafío: el de ETA y el del terrorismo
internacional. Respecto al primero,
aseguró que la banda es una organización
"en decadencia como resultado
de la consolidación de la democracia
española"; de la eficacia policial
y de jueces y de fiscales; de la
respuesta de la sociedad; y de la
colaboración internacional, particularmente,
de la cooperación con Francia, a
cuyas autoridades felicitó por su
ayuda.
Alonso expuso que la banda armada
es capaz todavía de violar los derechos
fundamentales y de menoscabar libertades,
aunque consideró que el terrorismo
de ETA "ha fracasado en sus propósitos
políticos". A ello sumó el terrorismo
internacional, recordando los atentados
del 11-M y los suicidios de los
terroristas en Leganés. En relación
con ello, recordó que la lucha contra
el terrorismo es la "prioridad"
del Gobierno y de Interior.
Desafíos
Alonso manifestó que el Pacto por
las Libertades fue elaborado en
su día en respuesta a los desafíos
del terrorismo de ETA. "Respecto
del nuevo terrorismo internacional,
islamista, deben seguir siendo válidos
preceptos como los que reclaman
un consenso básico entre los partidos
democráticos en materia de política
antiterrorista, así como el principio
según el cual en ningún caso se
debe ceder al chantaje de las organizaciones
terroristas y por supuesto tampoco
al del terrorismo internacional",
indicó. A su juicio, es "razonable"
que el Acuerdo por las Libertades
y contra el Terrorismo "sea adaptado
a los nuevos desafíos terroristas".
"Debemos pensar muy seriamente en
esa posibilidad", apostilló.
Mientras tanto, Alonso explicó que
Interior ha tomado una serie de
iniciativas novedosas que constituyen
un "impuso decisivo" en la
lucha contra el terrorismo internacional.
Así, recordó que se van a reforzar
los servicios de información y policiales
con la incorporación de 300 agentes,
con traductores, para la Policía
y la Guardia Civil a partes iguales.
A ello añadió la creación del Centro
Nacional de Coordinación Antiterrorista
(CNCA) en el que se inscribirán
18 efectivos de la Policía Nacional,
otros tantos de la Guardia Civil
y cinco del Centro Nacional de Inteligencia.
"Se trata de sumar a lo que ya
hay una estructura de coordinación
en la lucha contra este nuevo desafío",
añadió Alonso, que incidió también,
en el ámbito europeo, en la necesidad
de potenciar Europol y en el futuro,
cuanto entre en vigor la Constitución
Europea, el Comité de Seguridad
e Interior.
En cuanto a ETA, Alonso remarcó
que Interior ejerce sus responsabilidades
dentro de un compromiso "estricto
y profundo" para "el cumplimiento
escrupuloso" de este Acuerdo,
que "asegura el reconocimiento
moral y el apoyo a las víctimas
de terrorismo". "Ese Pacto de Estado
ha de mantenerse en vigor, eso lo
tenemos muy claro, como instrumento
fundamental para la derrota definitiva
de ETA su disolución efectiva",
dijo y recordó que en su texto se
indica que de la violencia terrorista
no se extraerán réditos políticos.
También subrayó que sus disposiciones
proporcionan el marco de referencia
"indispensable para una lucha
integral contra ETA" en la que
se incluye "tanto su trama financiera
como el entorno cómplice y encubridor
de la banda terrorista". A ello
sumó el complemento "indispensable"
de la cooperación internacional
y, en particular, de la francesa.
Financiación del terrorismo
El ministro consideró "crucial"
en la lucha contra el terrorismo
el control de sus mecanismos de
financiación e informó de que el
Ministerio de Interior "ha revitalizado
este mismo mes" la Comisión
de vigilancia de actividades de
financiación del terrorismo, órgano
destinado a detectar los movimientos
de capital sospechosos de estar
vinculados a las organizaciones
terroristas. También señaló que
el control de la financiación exige
una "evidente colaboración"
entre Interior y Hacienda. "También
hay que colaborar con Exteriores,
Defensa y otras Administraciones
públicas", apostilló.
Alonso señaló que los atentados
del 11 de marzo y el suicidio de
los terroristas islamistas supusieron
un "punto de inflexión" y
un "antes y un después" en
la aproximación española y colectiva,
como país de la UE, a la realidad
del fenómeno terrorista. "Ningún
país europeo queda al margen del
terrorismo internacional", afirmó,
expresando el deseo de España de
reforzar la cooperación. Asimismo,
consideró un problema para la UE
la multiplicidad de comités, organismos
y grupos de trabajo y apostó por
que haya un "gran referente político"
y otro operativo en la lucha contra
el terrorismo.
Cooperación con Magreb
También dijo que España está "especialmente
interesada" en consolidar y
mejorar la relación con los países
del Magreb, "en particular, con
Marruecos". En este sentido,
recordó que en los cien primeros
días del Gobierno de José Luis
Rodríguez Zapatero, se han visto
no menos de cinco veces con las
autoridades policiales y políticas
de Interior de Marruecos y que ha
mantenido dos entrevistas con su
homólogo de este país.
Igualmente, Alonso consideró "esencial"
que España trace una "línea de
distinción muy clara" en cuanto
a las comunidades musulmanas.
"La inmensa mayoría de los musulmanes
que viven y trabajan en los países
occidentales tienen todo el derecho
y legitimación a ser integrados,
a tratar de hacer sus vidas y sus
futuros -manifestó-. No debemos
confundir el ejercicio consiguiente
de la libertad de culto, religiosa,
por parte de las personas que legítimamente
están aquí de las comunidades musulmanas,
el ejercicio racional, democrático
de la libertad religiosa, con el
aprovechamiento ilícito que a veces
de esas libertades, negándolas,
hacen sujetos que están vinculados
real o potencialmente con actividades
terroristas".
"Una cosas son las comunidades
musulmanas y otras los terroristas
que amparándose en una lectura catastrófica,
fundamentalista e inasumible por
el propio Islam de la religión islámica,
ejecutan actividades terroristas
-agregó-. Que quede muy claro
esta línea divisoria".
A juicio de Alonso, a corto plazo
se han de adaptar las estructuras
de seguridad a los desafíos que
plantea el nuevo terrorismo islamista
sin descuidar la lucha contra ETA.
"En España, el terrorismo de
ETA ha tratado de hacernos desistir
de nuestros principios y procedimientos
democráticos, pero ni los pistoleros
ni sus cómplices pudieron impedir
que defendamos el derecho que asiste
a los ciudadanos del País Vasco
y del resto de España a vivir en
paz y en libertad -concluyó-".
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