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El capitán "Paco" afirma que Zouhier
jamás les avisó de los atentados
El capitán "Paco", jefe de
la sección de Fuentes de la Unidad
Central Operativa (UCO) de la Guardia
Civil y cuyos subordinados "Víctor"
y "Rafael" tenían por
confidente al marroquí Rafá Zouhier,
ha confirmado ante la Comisión de
Investigación del 11-M que nadie
puede ejercer un control
total de la dinamita en España.
"Eso no lo controla nadie", dijo
"Paco", refiriéndose a la sustracción
de explosivo que puede haber en
canteras o minas. Y añadió: "No
podemos poner un guardia civil detrás
de cada señor que va a poner un
cartucho en una cantera". Tanto
"Paco" como "Víctor",
que compareció seguidamente, no
tuvieron fisuras en sus declaraciones
e insistieron en que Zouhier nunca
les avisó de los atentados del 11-M.
M. Á. Menéndez/ Diariocrítico
No hubo fisuras en la comparecencia
de los dos agentes de la UCO que
habían sido llamados a declarar
ante la Comisión de Investigación
del 11-M. El primero en hacerlo
fue el jefe del grupo de la Sección
de Fuentes, el capitán "Paco",
al que siguió uno de sus subordinados,
el alférez "Víctor", quien era el
contacto directo entre la Guardia
Civil y el confidente marroquí Rafá
Zouhier. Ambos agentes salieron
bien librados de la trampa en la
que les quiso envolver el diputado
del PP Vicente Martínez-Pujalte,
empeñado en demostrar que hubo una
gran conspiración en todo lo conceniente
a la masacre de Madrid.
Tanto "Paco" como luego "Víctor"
ratificaron que desde principios
de marzo de 2003 hasta una conversación
telefónica el 16 de marzo de este
año, cinco días después de los antentados,
Rafá Zouhier no proporcionó a los
agentes ningún dato de interés sobre
la dinamita robada en Asturias por
el ex minero José Emilio Suárez
Trashorras. En realidad, ambos
agentes coincidieron ante sus señorías
en la misma versión que habían dicho
al juez instructor, Juan del
Olmo, del Juzgado Central de
Instrucción número 6, cuando les
tomó declaración el pasado 12 de
mayo. Remitidas por el Juzgado,
ambas declaraciones llegaron a la
Comisión en la misma mañana de este
martes.
Nada nuevo, por tanto, en la comparecencia
de los agentes de la UCO en relación
al atentado del 11-M -poco a poco
se va despejando la tesis de la
gran confabulación-, pero el capitán
"Paco" sí incidió, por el
contrario, en un dato que ya han
repetido ante la Comisión tanto
su jefe, el coronel Félix Hernando,
como otros mandos de la Guardia
Civil que también han comparecido
en pasadas sesiones: en España,
hasta ahora, no hay ningún control
sobre la dinamita que realmente
se utiliza en canteras, caminos
o minas. Es decir, que ni la Guardia
Civil ni nadie puede saber con exactitud
cuánta dinamita se ha robado, ni
mucho menos en manos de quién está.
Según el capitán "Paco",
el explosivo utilizado en canteras
o minas "no lo controla nadie",
porque puede ocurrir que el barrenador
gaste un solo cartucho de dinamita
y diga que ha gastado cinco, por
poner un ejemplo. "No podemos
poner un guardia civil detrás de
cada señor que va a poner un cartucho
en una cantera". La declaración
de este capitán de la UCO ante la
Comisión del 11-M viene a cofnirmar
hasta el 11 de marzo al menos ha
habido un gran descontrol con la
dinamita en España. Ésa sería la
razón por la que el ex minero Suárez
Trashorras, que se la vendió a los
asesinos del 11-M, pudiera hacerse
poco a poco con 150 o 200 kilos
de Goma 2 ECO sin que nadie echara
en falta el explosivo sustraído.
Por los demás, tanto "Paco" como
luego su subordinado "Víctor"
echaron balones fuera en cuanto
a la 'chapuza' que supuso el seguimiento
que en febrero de 2003 hicieron
de Antonio Toro -cuñado de
Suárez Trashorras- y del ex minero
después de que el confidente Rafá
Zouhier les señalara como presuntos
traficantes de drogas y de explosivos.
Los agentes se refugiaron en el
protocolo del Cuerpo, según el cual,
la Sección de Fuentes no es de investigación,
en primer lugar, y en segundo lugar,
una vez iniciada la operación se
pasó a la Comandancia de Asturias
para su seguimiento, quedando la
UCO fuera de juego.
El aviso del 16 de marzo
"Paco" y "Víctor" sostuvieron
en sus comparecencias que hablaron
con Rafá Zouhier en diferentes ocasiones
de forma "esporádica", según
diría el capitán "Paco",
quien se vio corregido en este dato
por su subordinado "Víctor"
al verse obligado éste a reconocer
ante la Comisión que desde el 7
de enero de 2004 hasta el 19 de
marzo, fecha en la que Zouhier fue
detenido, habló con confindente
marroquí en al menos 30 ocasiones.
"¿Y nunca hablaron de explosivos?",
fue la pregunta permanente de Martínez-Pujalte.
"Nunca" hasta el 16 de marzo,
fue la respuesta insistente de "Víctor".
La comparecencia de ambos, así como
la documentación remitida por el
Juzgado Central de Instrucción número
6, sí ha servido, al menos, para
despejar una incógnita. Un medio
nacional intentaba poner en evidencia
este martes las versiones anto del
confidente Zouhier ante los jueces
como la de los mandos de la Guardia
Civil que han comparecido hasta
el momento, según las cuales Zouhier
informó el 16 de marzo a la Guardia
Civil que había reconocido entre
las fotos de los detenidos por el
11-M a uno de ellos, Jamal Ahmidan,
El Chino, cuando la foto
de éste no se hizo pública hasta
el día 30.
En realidad, Zouhier nunca dijo
que había reconocido a El Chino,
sino que en ese grupo se movía Ahmidan.
Así se señala, por ejemplo, en uno
d elos documentos remitidos por
el juez Juan del Olmo a la Comisión
del 11-M, en concreto la declaración
que tomó en el Juzgado al alférez
"Víctor" en el Juzgado el
12 de mayo: "Nos dice que conoce
a los detenidos que se han publicado
las fotografías en la prensa, y
que a parte (sic) de Jamal que sale
en el periódico, hay otro Jamal
[Ahmidan] a quien él conoce como
"el chino" y que cree que es uno
de los responsables y que cree que
es el principal responsable, entonces
les contó toda la historia de "El
chino", que le conocía de Marruecos
que se dedicaba a salir por la noche,
y al volver a España había sufrido
un gran cambio, y se pasaba el día
rezando, y que creía que había tenido
un cambio ideológico muy importante
y en una ocasión le comentó que
raíz de entrar España en el conflicto
de Irak le encantaría volar el Bernabeu
y que a españa había que darle un
escarmiento". Ése fue el contenido
de la conversación entre Zouhier
y "Víctor" el 16 de marzo,
según la versión que siempre ha
sostenido -incluso este martes en
Comisión- el agente de la Guardia
Civil. No hay, pues, contradicción
alguna.
Por lo demás, "Paco" y "Víctor"
ratificaron grosso modo
el escenario y la cronología conocida
ya en la Comisión por documentos
oficiales de la Guardia Civil o
por comparecencias anteriores de
mandos de ese Cuerpo. "Paco"
confirmó que no Zouhier estuvo en
una ocasión en las dependencias
de la UCO, pero que él no le conoció
físicamente hasta el 12 de marzo,
cuando se reunieron en una cafetería
de un centro comercial madrileño
Zouhier, él mismo y los agentes
bajo su mando "Víctor" y
"Rafael". Ese día -viernes,
veinticuatro horas después de los
atentados- le preguntaron si sabía
quién podía haberlos cometido, a
lo que Zouhier les repondió que
no. Sólo el 16 de marzo, cuando
el Ministerio del Interior hizo
públicas las fotografías de los
detenidos tres días antes, es cuando
Zouhier -según la versión de los
agentes de la Guardia Civil- reconoció
a los dos indios y a un marroquí.
Fue en ese momento cuando llamó
a su contacto "Víctor".
En conversaciones posteriores -los
días 17 y 18, hasta su detención
el 19 de marzo- Zouhier fue ofreciendo
nuevos datos a los agentes: "El
día 17 de marzo nos dijo que Jamal
'El Chino' en el año 2003 había
conseguido detonadores y explosivos
y se había interesado en cómo activar,
a través de un mando a distancia,
un explosivo, Rafa nos comentó que
'El Chino' tenía mucha confianza
en él por el tráfico de hachís,
Rafa no nos habló denada hasta esto
días, en que nos habla de detonadroes,
explosivos y mandos a distancia
que 'El Chino' había adquirido,
pero no nos dijo a auién se los
había comprado ni cómo los había
conseguido".
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