Acebes lo tuvo claro: el Gobierno no falló y todo fue fruto de una doble confabulación


Diez horas y diez minutos duró exactamente la comparecencia del ex ministro del Interior, Ángel Acebes, ante la Comisión de Investigación del 11-M. Acebes, uno de los puntales clave para determinar qué ocurrió antes, durante y después de la masacre de Madrid, iniciaba este martes la comparecencia de los líderes políticos. Todo era expectación, pero el ministro llegó con la lección muy bien aprendida. No sólo salió 'ileso' de la Comisión, sino que nadie le rebatió sus dos puntos básicos: que el 11-M fue producto de una confabulación internacional 'por arriba y por abajo' -eufemismo de ETA-islamistas- y que la derrota electoral del PP el 14-M fue producto de una conspiración político-mediática de la que no fue ajena ni el Partido Socialista ni la Cadena SER -Grupo Prisa-. Seguidamente les ofrecemos los puntos más destacados expuestos por el ministro.


Manuel Ángel MENÉNDEZ/Diariocrítico (Madrid)

- El atentado fue producto de una conspiración "por arriba y por abajo" -ETA-islamistas-. No encajan las piezas. Unos delincuentes comunes sin conexión con Al Qaeda no pueden diseñar y ejecutar ese atentado. Hubo un "autor intelectual" -por encima de El Chino, El Argelino y El Egipcio- que aún no ha sido detectado y hay que determinar quién diseñó el atentado y decidió la fecha para incidir en las elecciones generales, quién "programó al detalle la sucesión precisa de los acontecimientos" en aquellas horas, quién planificó la secuencia de pistas -en especial, la reivindicación del atentado en la jornada de reflexión-, los vínculos y colaboraciones externas de los ejecutores materiales y "el alcance real de la sombra de ETA que aún planea sobre aquellas horas".

- Producido el atentado, hubo una confabulación político-mediática para derribar al Gobierno el 14-M, y hay que saber el papel que representó cada quién: confidentes policiales, manifestantes ante las sedes del PP, "agitador deseoso de réditos políticos" o "afán mezquino por sacar partido a un dolor que merecía algo más que demagogia y oportunismo".

- Hay que investigar "quién manipuló y facilitó información a los medios de comunicación para trasladársela a los ciudadanos... Tuvo que ser alguien de una gran credibilidad" (la teoría de los cargos policiales que filtraron datos, "algunos erróneos" o desde el "desconocimiento" al PSOE).

- Quién "intoxicó" a la Cadena Ser: primero -tesis de Acebes- con la falsa noticia de la existencia de un kamikaze entre las víctimas; después, en la madrugada del día 14 de marzo -día electoral- en la que la Cadena informa que la cinta de vídeo reivindicando el atentado era conocida desde la mañana del día 13 y no desde la tarde-noche de ese mismo día. Acebes afirma que cuando habló con un "alto directivo de la Cadena" éste le dijo que su fuente era de "muy alta credibilidad", mayor, por lo tanto, que la del propio ministro, que estaba llamando para desmentir la información.

- La opinión pública fue 'intoxicada' con que Acebes fue a ver al Rey con dos decretos para suspender las elecciones: "Radical mentira" la del 'golpe de Estado' del Gobierno del PP [Acebes no sabría luego salir cuando le recordaron que una reflexión de su compañero de partido y ex ministro de Interior, Jaime Mayor Oreja, propuso algo parecido para el futuro].

- Ni los servicios secretos españoles ni ningún servicio extranjero alertaron de la posibilidad de un atentado islamista de esas características. El 11-M "no se oía nada" de esos mismos servicios, lo que quiere decir -repetimos, todo es versión de Acebes- que fuera de España no se especuló con el integrismo.

- Nadie marginó al Centro Nacional de Inteligencia (CNI), tal y como afirmó su ex director general, Jorge Dezcallar.

- La "pista prioritaria" de ETA vino determinada por conocimiento previo de la forma de actuación de la banda, especialmente de la Nochevieja de 2002, cuando "ETA intentó crear el caos con explosiones espaciadas a lo largo de todo el día en grandes superficies, hasta consumir muchos kilos de explosivos". Luego estaban los antecedentes de las Navidades de 2003 y la posterior furgoneta interceptada en Cuenca con centenares de kilos: "El atentado del 11-M es el atentado de Chamartín, sólo que cambia la Estación".

- Además, "estábamos esperando un atentado de ETA previo a las elecciones", había un gran despliegue policial, pero no había datos sobre la existencia de una amenaza específica islamista, sólo consideraciones generales [Jordi Jané le leyó varios informes al respecto de la Guardia Civil y de la Unidad Central de Investigación Exterior].

- El ministro nunca habló de titadyne, sino del "tipo de explosivo utilizado por ETA", porque la marca era lo de menos: lo importante era el componente, la nitroglicerina, que es la que suele utilizar ETA frente a los explosivos de "fabricación casera" que utilizan los islamistas, compuestos fundamentalmente con napalm. Fuera Titadyne o Goma 2 era indiferente. Además, el CNI dijo en una nota de las 15.00 horas del 11-M que la autoría cabía atribuírsela a ETA.

- Otegi no le merecía (ni le merece) credibilidad, pero cuando el dirigente abertzale salió en los medios de comunicación negando la autoría de ETA, aún no sabía nada, según Acebes. Además, "merece la pena investigar también" en la dirección ETA-Al Qaeda.

- El atentado no fue consecuencia de la 'foto de las Azores' (Aznar, Bush, Balir) ni del apoyo español a la guerra contra Irak: se planificó antes [según el ministro]. Y nadie valoró "en las primeras horas del atentado ni en las horas posteriores" las similitudes del 11-M con el atentado de Casablanca.

- El Gobierno no ocultó datos ni manipuló, informó a tiempo real de lo que le decían las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. La pista de ETA sólo dejó de ser prioritaria en la tarde del día 13, sábado y jornada de reflexión, cuando se produjeron las primeras detenciones y cuando se recibió la cinta de vídeo en árabe reivindicando el atentado. Aún así, dijo que en la mañana del día 14 -jornada electoral- "todavía hay dudas".

- El ex secretario de Estado de Seguridad, Ignacio Astarloa, habló con el consejero de Interior vasco, Javier Balza, a primeras horas del 11-M, antes de que el lehendakari Juan José Ibarretxe compareciera para condenar el "atentado de ETA".

- El Gobierno nunca hizo "apagón informativo": fue Acebes [siempre según su versión] quien ordenó abrir una segunda vía de investigación después de conocer el contenido de la furgoneta. Pero no se abandona la pista etarra hasta la tarde-noche del sábado, como se ha dicho ya.

- No hubo improvisación y los efectivos policiales se incrementaron un 25 % en los últimos años para luchar contra la amenaza islamista.

- En esos días, líderes políticos llamaron a manifestarse contra el PP el día de reflexión: hay una denuncia de una ex diputada socialista andaluza que recibió un mensaje en su móvil en tal sentido que le había sido remitido por el presidente de la Diputación de Málaga.

- Uno de los detenidos el 13 de marzo, Jamal Zougan, es cierto que había sido seguido por la policía, pero sus antecedentes policiales se referían sólo a un parte por lesiones en 1998, lo que no hacía pensar que fuera un "peligroso terrorista".

- Conoció el affaire de los confidentes siendo ya ministro en funciones

- El PSOE anuncia que pedirá a la Comisión la remisión a la Fiscalía de todo lo relativo a los confidentes.

- Conclusión final del ministro: "Cuatro meses después siguen siendo difícil contestar quién ha sido".





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