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El ex portavoz del Gobierno del
PP, Eduardo Zaplana, se abonó disciplinadamente
durante su comparecencia ante la
Comisión del 11-M a la tesis mantenida
y ratificada momentos antes por
el ex ministro del Interior, Ángel
Acebes, de que los únicos que mintieron
y manipularon desde el día del atentado
terrorista hasta el de las elecciones
fueron "los otros" dirigentes
políticos y no ellos. Durante su
comparecencia, en la que demostró
que es todo un profesional de la
política, Zaplana acusó al PSOE
- sin citarlo- de orquestar manifestaciones
la noche de reflexión buscando "un
claro beneficio electoral" el
14-M.
Carmen Moraga (Madrid)
Eduardo
Zaplana inició su cómoda comparecencia
ante la Comisión del 11-M dedicando
varios minutos a desgranar el guión
que vienen manteniendo los dirigentes
del PP desde el día de las elecciones.
Es decir, que el Gobierno no mintió
ni manipuló; el Gobierno
trasladó a la opinión pública toda
la información dsponible sobre el
atentado sin interferir en el trabajo
de la Policía y los dirigentes del
PP jamás intentaron paralizar las
elecciones dando un 'golpe de Estado'.
"Hoy, tras las comparecencias que
ha habido en esta Comisión, nadie
puede mantener ninguno de los falsos
argumentos porque han sido desmentidas
todas las piezas de cargo",
concluyó el ex portavoz del Gobierno.
Hecho este preámbulo, Zaplana se
sometió dócil y sonriente a las
'amables' pregruntas de la portavoz
de su partido, Alicia castro,
que le brindó la oportunidad de
abundar en las mismas teorías.
Así, afirmó que después del atentado
sintió una tremenda "impotencia"
al ver la orquestación que montaron
contra el PP "otros partidos
con fines electorales". Dijo
que a aquellos que les acusan de
"la barbaridad" de haber
intentado suspender las elecciones
"tenía que darles vergüenza"
y añadió que los que mintieron
fueron los que sostenían teorías
como que hubo suicidas entre los
autores del atentado o inventaron
diversas "patrañas" para
desprestigiar al Gobierno.
Pero llegado el turno de preguntas
de los demás portavoces, Zaplana
no se achicó. Todo lo contrario.
El ex portavoz del Gobierno, zafándose
habilmente de las preguntas más
molestas, replicaba lo que le interesaba
en cada momento manteniendo la misma
línea argumental de la conspiración
contra su partido sin fisura alguna.
"Las encuestas, antes del 11-M,
daban ganador al PP aunque había
dudas de si sería o no por mayoría
absoluta", le recordó al portavoz
de CiU, Josep María Guinart.
El CIS hizo unos días después del
14- M una encuesta que demostró
que más de tres millones de españoles
habían cambiado su voto o habían
decidio a última hora ir a votar
....."que cada uno saque sus
conclusiones", remató Zaplana.
"Usted cree que si hubiera sido
ETA la autora del atentado el PP
habría ganado las elecciones?",
quiso saber Guinart, a lo que Zaplana
replicó que él no se dedicaba a
"hacer pronósticos". "No
tengo una bola de cristal aunque
hay datos que son de sentido común",
añadió el ex portavoz quien señaló
a continuación que el Gobierno del
PP no pensó en "ningun momento"
si le beneficiaba o le perjudicaba
que fuera ETA o un grupo islamista
mientras "otros" si lo hicieron
lo que le parece "deleznable"
y le produce "tristeza".
Zaplana lamentó que a lo largo de
estos días la Comisión no haya sido
capaz de indagar y aclarar "quien
vulneró la ley".
El dirigente del PP aprovechó otra
pregunta de Guinart sobre las supuestas
"presiones" que ejerció el
ex presidente del Gobierno, José
María Aznar, sobre varios directores
de periódicos a los que llamó el
mismo 11-M para informarles de que
"no había duda" de que detrás
del atentado estaba ETA, para djar
caer sus propias dudas. "A mí
también me gustaría saber cuantos
dirigentes de otros partidos llamaron
a directores de medios de comunicación
aquel día". "¿Llamó Zapatero
a alguno?. ¿Qué les trasladó?",
le preguntó él al portavoz catalán
utilizando la táctica 'gallega'
que empleó en muchos otros momentos
de su comparecencia.
El flojo interrogatorio al que le
sometió el portavoz de ERC, Joan
Puig, le puso en bandeja varias
de sus mejores puestas en escena,
como cuando el republicano volvió
a sacr el tema de los periodistas
supuestamente "presionados".
¿Dígame un nombre, un solo nombre
de algún periodista que haya dicho
que se sintió presionado por Aznar?.
Puig levantó la hilaridad de los
comisionados al incluir en la lista
a Alfredo Urdaci, director de los
telediarios de TVE en épocas del
PP, a quien la oposición ha acusado
de ser "comisario político" del
Gobierno.
Zaplana también aprovechó la oportunidad
para echar en cara a Puig las conversaciones
mantendias entre Carod Rovira,
líder de ERC y el batasuno Otegui,
como acredita un documento filtrado
a la prensa del CNI, un hecho que
calificó de "tremendamente grave,
gravísimo". O los anteriores encuentros
que tuvo Carod con la banda armada
ante los que el portavoz de ERC
replicó enfadado que su partido
no se "arrepiente de nada" porque
apuestan por el "diálogo",
mientras le espetaba a Zaplana que
él también mantuvo " reuniones con
bandas armadas como las FARC colombianas,
reuniones de las que luego "escondió
las fotos". La contundente respuesta
de Zaplana recordándole en tono
jocoso' que la aludida reunión 'clandestina'
se realizó a petición del presidente
Pastrana y se celebró en
el propio Palau de la Generalitat
valenciana, con luz y taquígrafos,
dejó cortado al republicano quien
aún así, acabó sus preguntas con
retranca: "al final nos hemos
entendido, ¿ve como hablando se
entiende la gente, señor Zaplana?".
Tampoco le pusieron en aprietos
el resto de los portavoces. Ni Margarita
Uría, del PNV, ni Gaspar
Llamazares, de IU, que se tiró
más de diez minutos desmontando
las "mentiras" que había
dicho el ex portavoz del Gobierno
en su comparecencia y haciendo un
amplio repaso de las que deslizó
el Gobierno del PP durante los fatídicos
días de marzo. Ni siquiera el diputado
del PSOE Juan Luis Rascón
logró sacar al ex portavoz de sus
ensimismadas respuestas.
Tán relajado estaba Zaplana ante
los comisionados que en un momento
dado no ocultó que tanto él como
sus compañeros "estamos encantados
y felices de estar aquí con ustedes".
Y es que este miércoles no fue precisamente
un día afortunado ni para el PSOE
ni para el resto de los grupos que
mantienen posturas enfrentadas con
los populares. Acebes y Zaplana
se marcharon visiblemente satisfechos
de sus comparecencias.
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