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El juez de la Audiencia Nacional
Juan del Olmo, que investiga los
atentados del 11-M, acordó esta
tarde el ingreso en prisión incondicional
del ciudadano libanés detenido el
pasado miércoles en el barrio madrileño
de Carabanchel, al que acusa de
un delito de colaboración con organización
terrorista. El detenido responde
a la identidad de Mahmoud Slimane
Aoun, y no de Semaan Gaby Eid, como
erróneamente se estableció en un
principio por el Ministerio del
Interior.
Diariocrítico (Madrid)
El juez de la Audiencia Nacional
Juan del Olmo, que investiga
los atentados del 11-M, acordó esta
tarde el ingreso en prisión incondicional
del ciudadano libanés detenido el
pasado miércoles en el barrio madrileño
de Carabanchel, al que acusa de
un delito de colaboración con organización
terrorista. El detenido responde
a la identidad de Mahmoud Slimane
Aoun, y no de Semaan Gaby
Eid, como erróneamente se estableció
en un principio por el Ministerio
del Interior.
El auto dictado por el juez Del
Olmo sitúa a Slimane el día
de los atentados en la zona de Morata
de Tajuña (Madrid), donde está la
casa que ocuparon algunos presuntos
autores materiales de la masacre.
Desde allí pudo haber mantenido
contacto telefónico con dos de los
implicados en los atentados, Abdelilah
El Fadual El Akil -en prisión
desde el 7 de abril-, y el detenido
en Tánger (Marruecos) Hicham
Ahmidan, según los datos derivados
del análisis de su teléfono móvil.
No obstante, durante la hora y cuarto
que duró el interrogatorio al que
hoy le sometió el titular del Juzgado
de Instrucción número 6, Slimane
sólo reconoció tener negocios de
hachís con El Fadual y conocer
a uno de los presuntos terroristas
que se suicidaron en el piso de
Leganés (Madrid), Jamal Ahmidah,
"El Chino", a cuyo hermano
habría dejado en alguna ocasión
utilizar su teléfono móvil.
La medida de prisión ha sido acordada
a instancias del fiscal Fernando
Burgos, que puso de manifiesto que
Slimane utilizaba documentación
falsa y tenía pendientes órdenes
de búsqueda y captura emitidas por
la Audiencia Provincial de Madid
y el Juzgado de Instrucción número
23 de la capital.
Indicios contra el libanés
Según el juez, "en el presente
caso existen una pluralidad de indicios
acreditativos" de un delito
de colaboración con banda armada.
Destaca que "el imputado reconoce
una estrecha relación de 'trabajo'
--tráfico de hachís-- con uno de
los imputados en estas actuaciones,
Abdelilah El Fadual El Akil, que
conoció a Jamal Ahmidan, 'El Chino'
en el año 2003 y que el teléfono
que ha utilizado en los últimos
años es el mismo".
Reconoció también que no había entregado
su teléfono móvil a nadie, aunque
puntualizó que el aparato podría
haber sido utilizado por personas
de su entorno, entre ellos el propio
El Fadual o algún hermano de "El
Chino", con quien también se relacionaba
por cuestiones de venta de droga.
No obstante, Slimane negó en todo
momento haber estado en la zona
de Morata de Tajuña o haber mantenido
contactos telefónicos con Jamal
Ahmidan o personas de su entorno.
El juez destaca que su declaración
"expone ya una realidad de conocimiento
y relación con personas directamente
vinculadas con los atentados del
11 de marzo".
Sus afirmaciones se contradicen
además con los datos derivados del
análisis de la información telefónica
obtenida de su móvil, que "fijan
la situación de dicho teléfono el
11 de marzo de 2004, sobre las 16
horas 46 minutos, en la zona de
influencia de la BTS de Morata de
Tajuña, después de haber mantenido
contacto telefónico con Abdelilah
el Fadual y con la circunstancia
complementaria de existir un contacto
telefónico posterior entre el teléfono
del imputado y el del supuesto implicado
Hicham Ahmidan".
Además, se han registrado un total
65 llamadas, tanto emitidas como
recibidas, entre el teléfono de
Slimane y el usado habitualmente
por "El Chino", entre el
16 de enero de 2004 y el 28 de febrero
de 2004. Se da la circusntancia
de que seis de ellas fueron efectuadas
el 28 de fefrero, día en el que
Ahmidan realizó un viaje a Asturias,
supuestamente para ir en busca de
los explosivos utilizados en el
atentado.
Finalmente, desde dos días después
del atentado se detecta en varias
ocasiones la presencia del teléfono
del libanés en el municipio madrileño
de Leganés, a pesar de que él soló
reconoce haber estado una vez con
su esposa en el cercano Centro Comercial
Parque Sur.
Financiación con drogas
A todo ello se suma que Slimane
fue detenido portando documentación
falsa portuguesa y que "el elemento
de supuesta financiación de la acción
terrorista del 11 de marzo de 2004
se cifró fundamentalmente en el
tráfico de drogas", que fue
utilizado por el entramado delictivo
del 11-m para llevar a efecto sus
propósitos.
El juez considera que en el caso
del ciudadano libanés existe riesgo
de que pueda sustraerse a la acción
de la justicia. El abogado que asistió
al libanés durante el interrogatorio
defendió, sin embargo, que no procedía
la medida de prisión puesto que
no existe tal riesgo de fuga, ya
que Slimane lleva viviendo durante
un tiempo en el mismo domicilio
y los indicios contra él no son
muy claros.
El juez también dice en su auto
que, en el caso del 11-m, "nos
encontramos ante un tipo de delincuencia
que no atiende a los parámetros
de organización estructurada y jerárquica",
sino que se aprovecha de elementos
de confianza "basados en los vínculos
de matiz religioso" que fijan
una estrecha relación entres sus
componentes.
Así, los terroristas hacen uso de
actividades delictivas de aparente
escasa trascendencia para asegurar
sus acciones (tráfico de drogas
o falsificación de documentos ),
así como empresas controladas por
la organización que facilitan la
comunicación entre sus miembros,
como locutorios y negocios de telefonía
móvil.
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