Zapatero denuncia el "borrado masivo" que hizo el PP de los archivos de Moncloa

· Interrogatorio de guante blanco de los portavoces de CiU, PNV,ERC e IU

Los portavoces de la 'oposición' en la Comisión del 11-M , -CiU, PNV, ERC , IU y Grupo Mixto, en sus intervenciones permitieron al presidente del Gobierno, José Luis abundar en sus tesis iniciales totalmente contrarias a las sostenidas por el PP. Es decir, que durante la investigación del atentado cometido el 11-M no llegó a haber ninguna línea de investigación sobre la autoría de ETA y que el anterior gobierno del PP engañó entonces a la ciudadanía y ahora la intenta "confundir" haciendo creer que existe conexión entre el terrorismo islámico y ETA. Una actitud que el presidente calificó de "patética" Zapatero aprovecho también para denunciar el "borrado masivo" de archivos que sufrió Presidencia del Gobierno antes de que Aznar abandonara La Moncloa.


Carmen MORAGA (Madrid)

Distendido, relajado y sin ningún atisbo de cansancio tras las más de cuatro horas de interrogatorio al que le sometió por la mañana el portavoz del PP, Eduardo Zaplana, afrontó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, una a una, las largas intervenciones de los portavoces de los demás grupos parlamentarios

Porque estos, más que a interrogarle, se dedicaron a disertar sobre sus propias opiniones de lo ocurrido entre las fatídicas fechas del atentado y la convocatoria de las elecciones generales. Así, la mayoría de las preguntas que le lanzaron tanto Jordi Jané, de CiU, como Joan Puig de ERC, o Emilio Olabarría, del PNV, sirvieron a Zapatero para explayarse a sus anchas sobre su convencimiento de que el Gobierno del PP "engañó" a la ciudadanía sobre la autoría del atentado insistiendo en que era ETA incluso cuando ya se había encontrado la furgoneta de los terroristas en Alcalá de Henares la tarde del día 12 de marzo.

El presidente resolvió con comodidad el 'trance', que comenzó con Jordi Jané , portavoz de CiU, ante quien reiteró que "no hay ni un solo indicio que hoy por hoy apunte a ETA". Incluso desveló que así lo creían también todos los líderes políticos europeos con los que habó. En otro momento aportó un dato que no había aportado tampoco antes: que cuando estaba visitando a las víctimas del atentado en el hospital Gregorio Marañón, la tarde del atentado, le comentó al director médico que su impresión era que "había sido Al Qaeda". También reveló que esa tarde ya notó un cambio en el tono de voz de Aznar tras hablar con él por segunda vez ese día.

El interrogatorio de Jané y el del portavoz de IU, Gaspar Llamazares, le sirvió también a Zapatero para denunciar el "borrado informático masivo" que sufrieron los archivos de Presidencia del Gobierno antes de que Aznar abandonara el cargo y él ocupara La Moncloa. El presidente relató que al abrir los ordenadores de los despachos se encontraron con que "no había nada, todo había sido objeto de un borrado masivo". Esto impidió, por ejemplo, saber si se levantaron o no actas de las reuniones que mantuvo el llamado Gabinete de crisis que convocó Aznar tras el atentado y que, según el presidente, "hubiera sido de enorme interés el haber tenido algún certificado" de aquellas reuniones que altos cargos políticos del PP y miembros del Gobierno mantuvieron a lo largo de esos días.

"No se pueden hacer así las cosas teniendo la responsabilidad de Gobierno", señaló el presidente, quien sin embargo adelantó a Llamazares - al que felicitó por su reelección- que el Gobierno no va a exigir responsabilidades a ningún miembro del anterior gabinete por estos hechos. Lo que no pudo evitar fue recriminar a Aznar por haber dicho que "no consideró operativo" reunir a la Comisión Delegada del gabinete de crisis porque pensó que era más efectivo que cada cual estuviera trabajando en sus respectivos despachos en un momento tan delicado. "Deroguemos entonces el gabinete de crisis, si no se decide convocarlo cuando era el día inequívoco para hacerlo", señaló Zapatero.

El presidente, más adelante, negó que el PSOE, entonces en la oposición, hubiera recibido información 'privilegiada o paralela' sobre las investigaciones del atentado por parte de miembros de las fuerzas de seguridad del Estado, tal y como les ha acusado el PP.

Más cómodo, si cabe, se sintió el presidente del Ejecutivo cuando a ambos portavoces le preguntaron si compartía las teorías de Aznar de que la guerra de Irak no tenía nada que ver con el atentado del 11-M o qué opinaba sobre la "teoría de la conspiración" urdida contra el PP para que perdieran las elecciones. Sobre el primer punto Zapatero señaló con rotundidad que él piensa todo lo contrario, que "el riesgo" de que hubiera un atentado terrorista de corte islamista "se elevó tras la guerra de Irak". Y sobre el segundo asunto afirmó que "la única conspiración que hubo es la de aquellos que son incapaces de reconocer su error" en la línea informativa sobre el atentado. Para Zapatero es "inaceptable e inasumible" que Aznar haya asegurado en sede parlamentaria que hay autores de la matanza del 11-M que "están sin perseguir y sin llevarse ante la Justicia. Esto, o es una insidia pura o es una cobardía porque entonces tiene el deber de decirlo ante un juez", dijo el presidente.

El líder socialista confesó que le sigue pareciendo "patético" ver como el gobierno PP intentó engañar a la ciudadanía durante esos días e intenta ahora "confundir" a la Comisión haciendo creer que hay vínculos y conexiones entre ETA y el terrorismo islamista.

El presidente se refirió también al Pacto Antiterrorista suscrito con el PP, que aseguró que continuará vigente, y al nuevo Pacto que quiere alcanzar con todos los partidos políticos para luchar contra el terrorismo internacional. En este aspecto mantuvo algunas discrepancias con el portavoz del PNV, Emilio Olabarría, con el propio Jané, de Ciu, y con el portavoz de ERC, Joan Puig, quienes le pidieron que diera "por superado" el acuerdo bilateral firmado con los populares. Porque era "un lastre más que un avance" para terminar con el terrorismo etarra. Zapatero intentó convencerles de que ambos pactos eran "compatibles y tenían dos perfiles bien distintos".

La forma y el fondo de interrogar utilizado por algunos portavoces llegó a ser tan de 'guante blanco' que en algunos momentos el presidente no pudo disimular su satisfacción por los 'halagos' de los que era objeto. Sin llegar más lejos, el peneuvista Olabarría lamentó "las acusaciones que ha sufrido" el PSOE y alabó "la prudencia" de la que estaba haciendo gala el presidente ante la Comisión parlamentaria de investigación., detalle que le agradeció Zapatero.

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