Ibarretxe reivindica el derecho de los vascos a decidir sobre su futuro


El lehendakari Juan José Ibarretxe, explicó este martes en el Pleno del Congreso de los Diputados, que el final del camino del Plan que ha presentado para el País Vasco será la consulta, aunque manifestó su esperanza de que ésta venga precedida de un acuerdo. Reivindicó en numerosas ocasiones a lo largo de la media hora que duró su intervención el derecho de los vascos a decidir su futuro y acusó al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero y al presidente del PP, Mariano Rajoy, de haber pactado "por todos los vascos" cómo será el futuro de estos sin contar con la decisión que adopten.

Diariocrítico/Agencias (Madrid)

Ibarretxe explicó, al inicio de su intervención que acudía este 1 de febrero al Congreso a "defender el derecho del pueblo vasco a decidir su futuro". De hecho, su mensaje final se lo dedicó a la sociedad vasca queriendo dejar claro que: "El futuro nos pertenece y lo escribiremos nosotros, pactando con los demás, de nuestro puño y letra". Aclaró, también al principio de su discurso que iba al Parlamento con "la mano tendida para abrir un proceso negociador".

Después de realizar una primera introducción en euskera, quiso apuntar dos cuestiones previas. Por un lado, criticó que el pleno sobre su propuesta se celebre sin un "debate político previo", ya que no se ha abordado en la Comisión Constitucional del Congreso. "Hay grandes prisas por acabar, cuando este es un debate que necesita serenidad", argumentó, advirtiendo que "es metafísicamente imposible que se sustancie un debate de este calado" en una sesión plenaria como la de este martes.

Por otro lado, recordó que ésta no es la primera vez que se debate en esta Cámara la cuestión vasca, en referencia a la defensa del estatuto que hizo el lehendakari Aguirre, y advirtió que no será la última. Quiso también deslindar, además, la violencia de ETA del problema político al asegurar que éste se remonta a hace 200 años.

"Euskadi no está subordinada al Estado español"

Tras estas advertencias, presentó su plan como una "oportunidad histórica de resolver el problema vasco", y aunque pidió en varias ocasiones "no desaprovechar esta oportunidad" y su "mano tendida", habló en todo momento de su "país", dejando clara su posición de que Euskadi "no es una parte subordinada" del Estado español y apostando por el pacto de "convivencia amable" entre el País Vasco y España, "no para romper". Un pacto en términos de "libre asociación", según explicó.

No obstante, el lehendakari, que insistió en el diálogo y la mano tendida, dejó claro que el camino no tiene vuelta atrás y dijo que el final será una consulta a la sociedad vasca, aunque manifestó que preferiría que ésta se hiciera con acuerdo previo.

"Se vote lo que se vote en esta Cámara --advirtió-- no será ni el comienzo, ni el final de un camino que no tiene vuelta atrás y que terminará en un momento determinado con una consulta democrática a la sociedad vasca que yo espero, precedida de un acuerdo, para que sea además con plena validez jurídica".

En su defensa de esta consulta, preguntó por qué se tiene temor a que la sociedad vasca sea consultada. "¿A qué tememos, a preguntar o a la respuesta que puedan dar los ciudadanos?", cuestionó.

"Zapatero y Rajoy han decidido por los vascos"

Además, acusó expresamente a José Luis Rodríguez Zapatero y a Mariano Rajoy de haber pactado ya el futuro de los vascos sin tener en cuenta lo que estos puedan expresar democráticmante, exigiendo que expliquen esta decisión a la sociedad vasca.

"Ustedes ya han pactado lo que aquí se va a decidir y en esta tribuna está el representante de un pueblo pacífico y civilizado que viene a pedir diálogo y respeto a la decisión democrática de sus ciudadanos", aseguró y añadió: "Ustedes ya han pactado el negarse, están en su derecho, pero tendrán que explicar a los ciudadanos y ciudadanas vascas que ustedes dos ya han pactado cómo será nuestro futuro y que de nada servirá la decisión democrática que los vascos puedan expresar porque ustedes dos ya han decidido por todos ellos".

Juan José Ibarretxe reiteró a lo largo de todo su discurso que el camino para solucionar el problema político es el derecho de los vascos a decidir su futuro y la "obligación de pactar". Para el lehendakari, esta es la "clave" de la solución democrática.

La obligación de pactar, la clave de la solución

En este contexto, defendió que su plan es legal, legítimo y democrático y argumentó que el Parlamento vasco había seguido los pasos que marca el Estatuto de Guernica para su reforma. Además, recordó que la única sentencia que hay del Tribunal Constitucional, da la razón al Parlamento vasco para debatir la propuesta de reforma y en contra de los impulsores del recurso.

"La única sentencia que hay ha sido para dar la razón al tripartito vasco", exclamó y añadió: "Qué negociación es posible con quien no ha querido sentarse a negociar en cuatro años".

Para el lehendakari, con su plan no se está ante un problema jurídico, sino de "voluntad política" y apuntó que tanto en la Constitución como en el Estatuto hay "instrumentos" para encajar el derecho de los vascos a decidir su futuro, abogando por participar en el "constitucionalismo útil".

Más autogobierno para vivir mejor

Entre los argumentos que utilizó, también apuntó que con el autogobierno los vascos han conseguido ser una sociedad avanzada, con la mayor renta familiar y menor tasa de paro que la media de Europa. Asegura que se trata de un país "moderno" y "solidario", pero considera que el autogobierno es sinónimo de "bienestar" y por eso reivindican más autogobierno: "Para vivir mejor".

Finalmente, Ibarretxe envió un mensaje a la Unión Europea y a la Comunidad internacional y otro a los ciudadanos españoles. El primero para explicar que ha acudido al Congreso como "representante de un país que pide con respeto y educación que se escuche lo que han decidido sus ciudadanos" y el segundo para decir a los españoles que "es posible encontrar un modelo político para convivir en Europa respetándonos".

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