Erkoreka dice que el Congreso reeditará con su veto los "mismos errores" del pasado


El portavoz del Grupo Parlamentario del PNV, Josu Erkoreka, advirtió este martes, durante su turno en el pleno del Congreso que debate el Plan Ibarretxe, que la Cámara Baja reeditará esta tarde con su rechazo a la propuesta del lehendakari, los "mismos errores del pasado" con respecto a la "cuestión secular vasca". Igualmente acusó a PP y PSOE de "ruptura unilateral" por convertir en "papel mojado" el Estatuto de Gernika, y de "cinismo" por defenderlo hoy. Erkoreka, que fue el portavoz parlamentario que más se extendió y el único al que el presidente de la Cámara, Manuel Marín, tuvo que llamar la atención para que finalizara, comenzó su argumentación avalando la tesis de Ibarretxe sobre la "antigüedad" del conflicto vasco, asegurando que incluso esta cuestión no es nueva en las Cortes sino "de las más antiguas" de la Historia Constitucional.

Diariocrítico/Agencias (Madrid)

Aseguró que la "inquietud y preocupación" por encontrar la fórmula de "encaje" de los territorios vascos en el Estado, ha estado en las Cortes españolas desde 1808, en que surgieron las primeras "tensiones dialécticas" entre partidarios de la Constitución monárquica y defensores de la foral. Para Erkoreka ya entonces quedó latente el dilema en torno a la cuestión vasca, que se sucedería sucesivamente en 1876, año de la "abolición foral", en 1917, durante la II República y en 1978.

Así, el portavoz peneuvista no dudó en afirmar que ningún otro territorio histórico ha reclamado tantas veces la atención de las Cortes hacia su régimen de autogobierno, lo que demuestra, a su juicio, que esta reivindicación no obedece a "caprichos políticos" sino a "razones más profundas".

Por tanto, se mostró convencido de que solo "cerrando los ojos" se puede negar la existencia de este problema, y que por no haberse abordado en el pasado "siempre se ha cerrado en falso y ha quedado mal resuelto" al no haberse encontrado el modo de articular un "ensamblaje" entre la "fuerza expansiva del Estado español" y las reivindicaciones "históricas" nacionalistas. Para Erkoreka, tal distanciaos, condenados a entenderse, pero que "se atraen y se repelen al mismo tiempo".

Esta referencia le sirvió para sostener que hoy se ha abierto un mismo debate por "enésima vez" porque "el trascurso de los años ha demostrado que la fórmula de 1978 ha fracasado", probado, según su interpretación, en que la mayoría absoluta del Parlamento vasco ha apostado por revisar el Estatuto de Gernika.

De hecho, restó importancia a las acusaciones de secesión y ruptura por parte de otros partidos, refiriendo que también los "liberales jacobinos" acusaron de retrógrados a los que reivindicaban lo mismo en el siglo XIX, y "nunca consiguieron acabar" con el problema. Igual pasó, a su entender, durante la II República, donde "se impuso el fortalecimiento de la reivindicación".

Campañas de "intoxicación"

Por todo ello, Erkoreka subrayó que el hecho de que el Plan Ibarretxe se rechace hoy con un "gesto displicente", provocará "reeditar los mismos errores del pasado". Denunció que en vez de "indagar en las razones profundas que hacen que vuelva a plantearse, hacen campañas de intoxicación e infundios", similares a los argumentos "altisonantes y alarmistas" que se produjeron durante el debate para la aprobación del Estatuto de Gernika.

También entonces, recalcó el portavoz del PNV, se acusó a la propuesta de "dividir a los vascos", de ser "profundamente inconstitucional", y de haber sido ratificada mediante referéndum ilegal, mediante el "mismo tono ampuloso y apocalíptico". "Hace 26 años, ellos mismos adujeron para justificar su voto negativo los mismos argumentos que ahora utilizan para denostar esta propuesta, lo que demuestra que todo fue una farsa para generar un estado de opinión contrario", apostilló.

Arremetió especialmente contra lo que denominó la "derecha española" y con algunas referencias a la antigua Alianza Popular, por considerar que entonces vieron "separatista" lo que ahora "hacen suyo". Comparó el discurso de entonces de Manuel Fraga con el pronunciado hoy por Mariano Rajoy y sostuvo que todo ello evidencia hoy que entonces "mintieron".

Igualmente, acusó de "falsos y caraduras" a quienes ahora dicen que el Estatuto de Gernika es el "único marco de convivencia" cuando entonces lo negaron. "Vuelven a recurrir al engaño porque ven más fácil engañar a la opinión pública, antes que reconocer que la cuestión es un problema histórico sin resolver", denunció.

Erkoreka reveló que también entonces se habló de que el Estatuto contaba con el aval de ETA y que también existió un informe del Círculo de Empresarios con "efectos onerosos" a medio plazo que finalmente no se produjeron, así como un conjunto de "argumentos viejos, manidos e invocados falsamente" que ahora se pronuncian con el "mismo descaro cínico".

Un conflicto "reabierto"

"Ha pasado con esos negros augurios lo mismo que con las armas de destrucción masiva, y con primera la línea de investigación de los atentados del 11-M: que no existía ni obedecía a la verdad", ironizó. Es más, esta actitud ha provocado en su opinión que se haya "reabierto una vez más" la cuestión del autogobierno vasco. "Ahora es cuando tienen que tomar nota del ridículo que se hace cuando se fustiga al caballo de Santiago hasta que éste se desboca y de los riesgos que ello entraña", avisó.

Además, el portavoz del PNV rechazó todas aquellas acusaciones que ven ruptura en el Plan Ibarretxe, al considerar que los que han provocado la "ruptura unilateral" han sido quienes se han "mofado" del Estatuto de Guernica desde hace 26 años, y han hecho "erosionar" su marco competencial mediante "LOAPAS, 'Loapillas' y pactos autonómicos" hasta convertirlo en "papel mojado" y provocar un régimen "laminar" vasco.

Respondió a Rajoy y a Zapatero que la Ley se cumple "para todos", también para el desarrollo del Estatuto, por lo que dijo no entender que acusen al PNV de deslealtad aquellos que han "convertido el Estatuto en el timo de la estampita y en la historia de una frustración". Se refirió a PP y PSOE como "tanto monta, monta tanto" y les acusó de haberse repartido "como un botín de guerra" los puestos del Tribunal Constitucional.

"Solo por estos motivos, es necesario reformar el Estatuto de Guernica, para blindar el autogobierno vasco de las agresiones del poder central", promulgó, y aseguró a socialistas y 'populares' que ninguno de los dos conseguiría superar el consenso conseguido por el Plan Ibarretxe en el Parlamento vasco. Les reprochó que se negaran a hacer aportaciones en su momento y aseguró que existe actualmente una "extraordinaria oportunidad" de consenso.

A su juicio, la única manera de no actuar como "muro de contención" de la propuesta sería abrir una relación bilateral entre el Estado y el País Vasco para abordar en la Comisión Constitucional del Congreso la redacción definitiva de la reforma estatutaria, agregando que lo demás sería un "desprecio a la voluntad mayoritaria de los vascos". "Negar la negociación ahora, hace imposible abordarla después", concluyó.

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