Rajoy relaciona las reivindicaciones de ETA a las recogidas en el Plan Ibarretxe


El presidente del PP, Mariano Rajoy, aseveró este martes que el PP dice 'no' al 'Plan Ibarretxe' porque es un proyecto "inspirado" en reivindicaciones de ETA que "otros" se han encargado de poner por escrito, que ha contado con el apoyo de la banda a través de votos parlamentarios y "mordazas" para los vascos no nacionalistas, que no tiene cabida ni en España ni en la Unión Europea, y cuya aprobación supondría además reconocer que las víctimas del terrorismo han muerto "en balde".

Diariocrítico/Agencias (Madrid)

Rajoy, que dijo que por él este Pleno no hubiera tenido lugar, destacó que algunos parecen no "darse cuenta" de que están pidiendo que se reconozca que su esfuerzo "ha sido inútil, que las víctimas de ETA estaban equivocadas".

"Guardias civiles, policías, jueces, militares, los empresarios, concejales; que Enrique Casas, Gregorio Ordóñez, Miguel Ángel Blanco, Fernando Buesa y tantos otros estaban ofuscados, que tenían razón sus asesinos fanáticos, que tuvieron que matarlos porque nos habíamos obcecado y, en fin, que podíamos habernos ahorrado mucha sangre si hubiésemos sido más flexibles --alegó--. No se han equivocado ni han muerto en vano y no vamos a traicionar su memoria".

Propuesta "de constitución" para Euskadi

Rajoy inició su discurso apuntando que, si no se hubieran escuchado esta tarde en el Congreso las palabras del "ilustre representante del Parlamento vasco", en alusión al lehendakari, se podría pensar que lo que ocupaba hoy a los diputados era, al menos en "apariencia" decidir sobre una reforma estatutaria. "Pero resulta que ni es una reforma, ni habla de autonomía ni se acuerda de la Constitución", apostilló.

Según el líder del PP, el proyecto objeto de debate busca "desmantelar toda la arquitectura del Estado español", "volar fuera" de la Carta Magna y "evadirse" de la tutela estatal, y todo ello partiendo de un texto que calificó de "muy ameno, imaginativo, tal vez un poquito quimérico" y que recuerda a "aquella constitución que elaboró Rousseau para Córcega" o a la "vieja Alternativa KAS".

"Una de dos: O algunos responsables políticos no se han enterado de que cualquier reforma estatutaria que choque con la Constitución carece de viabilidad o, por el contrario, lo saben muy bien pero no les importa perder el tiempo --adujo--. De hecho, el texto que se nos presenta no sólo entierra la Constitución. Hace más: se erige él mismo como una norma constituyente. Nos han traído, ni más ni menos, el proyecto de constitución para una Euskadi Libre Asociada del Estado español".

Rajoy recalcó que se quiere que el "adiós a España" de Euskadi sea reconocido como "hijo legítimo de la Constitución" y recomendó al lehendakari que si quiere verdaderamente una reforma constitucional se ponga a trabajar en ella desde el Parlamento autonómico, "sin pretender empezar la casa por el tejado".

"Los acuerdos que tome cualquier institución en materias que no son de su competencia no valen nada, aunque los voten el cien por cien de sus miembros --avisó-. El Parlamento de Vitoria se ha tomado atribuciones que no le corresponden", como proclaman "a voz en grito" los recursos presentados por Álava, Navarra o Castilla y León.

Decir 'no', sin "rasgarse las vestiduras"

En este momento del discurso, confirmó que su grupo dirá 'no' esta tarde al 'Plan Ibarretxe' porque "abandona el marco legal", es "incompatible" con la Constitución, "deroga" el Estatuto de Gernika y aborda materias que no le "competen".

"Quienes estamos obligados a defender la ley, mientras la ley no cambie, lo podemos admitir. Lo que está en cuestión esta tarde no es si aprobamos o no determinado acuerdo, sino si en España se aplica la ley. Y no hay nada más que hablar. Contra lo que temía el señor Ibarretxe, no nos rasgamos las vestiduras, ni pisoteamos su propuesta, ni damos portazo alguno ni desaireamos a nadie. Nos conviene a todos, incluso al señor Ibarretxe, ser rigurosos con la ley y respetar los procedimientos", espetó.

Menosprecios, desplantes, rebeldía y referéndum

Rajoy se ocupó entonces de señalar que la propuesta peneuvista, convertida en una "declaración de independencia" llega "plagada de menosprecios y desplantes" a las Cortes y se exige desde la "rebeldía" anunciada, sin la aclaración previa de si a los Grupos parlamentarios presentes en la Cámara se les "consulta", se les "informa", se les "advierte" o se les "amenaza".

Continuó recordando que Ibarretxe ya ha anunciado que, independientemente de la respuesta que su plan recibiese hoy en Madrid, se convocaría un referéndum "ilegal" en Euskadi y que, en un plazo máximo de seis meses desde su publicación en el Boletín Oficial del País Vasco, se ejercerán "sin excepción todas las potestades, funciones y servicios".

"¿Qué clase de farsa es esta?; pretender que tomemos en consideración algo que ya se ha determinado llevar a cabo en cualquier caso, sólo se puede calificar de desfachatez --enfatizó--. Una desfachatez revestida de hipocresía, de exigencias de diálogo, de espíritu constructivo, de relaciones amables y no sé cuantos perifollos más para disfrazar las intenciones verdaderas. Se nos exige diálogo".

Para el PP, los nacionalistas vascos han llevado al Congreso "el certificado de defunción" de las normas de convivencia y buscan, desde "el acatamiento y la claudicación" que se pacte "un tipo de entierro". Sin embargo, Rajoy adelantó que no va a ser posible el entendimiento si los nacionalistas "no guardan en el armario de las ilusiones" determinados planteamientos, "como hemos hecho todos en lo que nos toca".

Así, dijo que hay que tomar conciencia de que ya no se vive el siglo XVIII; que ya no son válidos conceptos políticos que la Ilustración desechó; que carece de sentido mantener "vestigios del antiguo régimen", que sustituía los derechos del ciudadano por los de los pueblos, clanes, tribus o parroquias, y que la Constitución vigente proclama la igualdad de los españoles.

Tras avisar de que cualquier propuesta de reforma que trate de "recortar" derechos individuales tendrá problemas, Rajoy se centró en el concepto de soberanía y apuntó que, en España, no existe más nación que la española y que son estas Cortes las que la representan. "Esto no es una lonja de contratación ni una casa de subastas", proclamó.

Si convoca referéndum ilegal, "prevarica"

Otro de los malentendidos a los que el presidente del PP pretendía hacer frente con sus palabras es a la convocatoria 'unilateral' del referéndum. En primer lugar, advirtió que ni siquiera el presidente del Gobierno puede convocar una consulta sin autorización de la Cámara, "menos ningún presidente de Comunidad Autónoma. Si alguno lo hace, prevarica, es decir, se sitúa fuera de la ley".

Rajoy incidió ante Ibarretxe en que no está facultado para convocar referéndum, como no lo está para "dictar sentencias" u "operar de apendicitis". "Si no aceptamos esto, todo diálogo será imposible. Lo cual no significa recurrir a las tortas. Esto es un Estado de Derecho basado en el imperio de la Ley. Entre nosotros, para quien abandona la senda legal basta con los tribunales", dijo.

"Personalmente no tengo miedo al resultado de un referéndum y menos en el País Vasco. Lo que temo es que no se respete la ley, que no se sienten precedentes, que cunda la impresión de que en este país las normas no se respetan y la autoridad no se ejerce", matizó.

Para terminar, hizo hincapié en que es una falacia, a su juicio, que exista un pacto entre el Estado y el País Vasco desde el 79 o que el 'Plan Ibarretxe' sea el de todos los vascos, porque supone una "injusticia y deslealtad" y predica un "régimen de castas" que si es rechazado, puede costar "la vida a algunos".

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