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Si la primera intervención de Mariano
Rajoy suscitó el entusiasmo de su grupo,
más levantó su replica. El presidente
el PP rebajó su tono de dureza inicial
pero no el fondo de su discurso para acusar
a Ibarretxe de traer al Congreso un plan
avalado por ETA. Rajoy aceptó la oferta
de diálogo lanzada por el presidente vasco
pero le pidió que no imponga sus reglas
de juego y retire su plan secesionista
para buscar entre todos "una salida
al callejón en el que se ha metido y ha
metido a España".
Carmen MORAGA (Madrid)
Nueva intervención de Mariano Rajoy
al filo de las diez de la noche y nueva
ovación de los diputados del PP a su líder.
El jefe de la oposición aprovechó la segunda
oportunidad ofrecida por el presidente
de la Cámara, Manuel Marín, para
continuar con la retahíla de reproches
al lehendakari vasco, Juan José
Ibarretxe, y su plan independentista.
En una línea muy parecida a su intervención
inicial pero en un tono algo más calmado,
Rajoy, entre otras muchas cosas, le dijo
al dirigente vasco: "¿Quién es usted
para decidir e imponer el futuro de Euskadi?".
También le recriminó el hecho de que recomiende
a los demás grupos que apoyen sus tesis
"que vienen apoyadas por ETA".
Más adelante, sin poder evitar su 'vena'
sarcástica, sorprendió al hemiciclo -sobre
todo a los socialistas- al afirmar que
era "el campeón del dialogo". "He
cambiado señor Ibarretxe, algo he aprendido
del presidente del Gobierno. Vamos a dialogar
pero no me fije usted los márgenes",
vino a decirle al lehendakari,
que durante la larga jornada siguió atento
el debate desde el mismo escaño en el
que le habían colocado al inicio del pleno,
el de la diputada popular Soraya Sáenz
de Santamaría.
No obstante, y pese a las buenas intenciones
que acaba de trasmitir, el presidente
del PP señaló que no podía dialogar con
él "porque usted no juega limpio y
fractura a la sociedad vasca. Su proyecto
se basa en dogmas y viene apoyado por
ETA", insistió Rajoy.
Para poder sentar las base de cualquier
entendimiento le exigió que previamente
"retire el Plan, hable desde la ley
y no nos imponga ni amenace". "Trucos
fuera", le espetó Rajoy, para recomendarle
a continuación que apoye al PP y al PSOE
en la lucha contra la banda terrorista
vasca.
Pero el líder de la oposición también
dejó deslizar alguna leve crítica contra
Zapatero sobre el que dijo que
"ha habido algunas cosas inquietantes
en su discurso". Y es que, a su juicio,
"alguien tiene que ocuparse del conjunto
de España para que los españoles vivan
tranquilos". Dicho esto, a Rajoy le
salió su vena más patriótica: "Me gusta
hablar de España, es mi país", sentenció
ufano.
Finalmente, invitó al lehendakari a buscar
"una salida al callejón en el que se
ha metido y ha metido a España", frase
que fue recibida con una salva de aplausos
de su grupo parlamentario que volvió a
arroparle desde los escaños con entusiasmo.
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