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El presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, manifestó este martes
en su turno de réplica a la segunda
intervención del lehendakari, que
es legítimo gobernar con un 51 por ciento
de apoyos, aunque las normas para ordenar
la convivencia que sólo tienen ese porcentaje
de respaldo, caso de su Plan soberanista,
"acaban en el fracaso", y recordó
la historia de España antes de la Constitución
de 1978. "No sirve el 51 por ciento, por
lo que debemos buscar el 70, el 80 o el
100 por cien para una norma básica para
Euskadi y yo tengo toda la disposición
para el diálogo", aseveró.
Diariocrítico/Agencias (Madrid)
Zapatero recordó al lehendakari
que su Plan nació hace cuatro años en
circunstancias "muy diferentes a las
actuales", y que han pasado muchas
cosas en ese tiempo y "todos" han
cambiado. "Espero que no sea usted
el único que no cambie, porque cuando
nos negamos a cambiar ante lo evidente
lo que suele suceder es que nos cambian
los ciudadanos, y le aseguro que tengo
una experiencia reciente en eso",
subrayó.
Zapatero, que bromeó con Ibarretxe por
criticar que haya hablado con Rajoy
en Moncloa sobre el tema en cuestión,
afirmando que el lehendakari es también
"campeón en la petición de diálogo",
insistió en su idea de que nadie debe
entender el rechazo del Congreso a su
Plan como una derrota.
El jefe del Ejecutivo insistió ante el
Pleno del Congreso en que el hecho de
que vascos y españoles viven juntos es
una realidad evidente, así como que es
algo voluntario, por lo que para decidir
sobre el futuro de Euskadi se debe tomar
una decisión conjunta. También defendió
el sistema constitucional, argumentando
que fue sabio en su articulación haciendo
compatible la unidad con un amplio derecho
de autogobierno desde las autonomías.
En todo caso, indicó que cualquier reforma
estatutaria tiene que cumplir las reglas
de juego, con la última palabra de las
Cortes antes de su sometimiento para ratificación
a un referendo en las autonomías de vía
rápida. Insistió en dos "elementos
esenciales" para que la modificación
de un Estatuto no esté "condenada al
fracaso", explicando que uno de ellos
es el de obtener el máximo consenso posible
en su ámbito territorial.
Asimismo, recalcó que se había producido
un avance importante con el debate, como
es que todo el mundo habló bien del Estatuto
de Guernica y éste "ya le gusta a todo
el mundo, incluido al PP". Subrayó
que dicho Estatuto es reformable para
ofrecer más autogobierno, y confió en
la posibilidad del acuerdo, no sin antes
señalar que siempre está en el terreno
del optimismo antropológico.
Al lehendakari le reprochó, con "respeto",
que haya mantenido que con su Plan ha
existido un auténtico proceso de diálogo
cuando a su juicio no hubo tal, al menos
con el Gobierno de la Nación, y se mostró
de acuerdo en que "tendrá que haber
diálogo y ojalá se llegue a acuerdos que
tengan la misma fuerza que ese Estatuto
de Guernica que hoy todo el mundo apoyo".
"Hay juego limpio, voluntad de diálogo,
optimismo en la posibilidad de llegar
a un acuerdo y también en la de incrementar
el autogobierno", destacó Zapatero,
que también afirmó no tener un concepto
de soberanía anclado en el pasado, como
le acusó previamente Ibarretxe.
Tras reiterar su invitación a todos los
vascos a "decidir juntos", señaló
que gracias al debate había quedado clara
la fortaleza de la democracia y de la
Constitución, la virtud del pluralismo
y la capacidad de provocar desencuentros
que, en su opinión, "deben transformarse
en encuentros mañana".
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