Zapatero: "Mi 'no' (al Plan) es un 'sí' a una realidad nueva más integradora"


El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, replicó este martes a Juan José Ibarretxe en el Pleno del Congreso recordando al lehendakari que la soberanía popular reside en las Cortes Generales, dado que hay parlamentarios de todas las regiones y nacionalidades que componen la "patria común" que es España, además de subrayar que espera que "el no" del Congreso se convierta en "un sí a una realidad nueva más integradora en la que quepamos todos".

Diariocrítico/Agencias (Madrid)

El jefe del ejecutivo resumió la posición del Gobierno en contra del Plan Ibarretxe, que destacó se trata de una propuesta que no es de todos ni para todos, con la siguiente frase: "Si vivimos juntos, juntos debemos decidir". Asimismo, se dirigió a todos los vascos para señalar que la construcción de su identidad y conseguir más autogobierno son cosas posibles, pero que "hay que hacerlo decidiendo juntos".

Por ello, recalcó que el rechazo del Congreso al Plan no debe interpretarse como una victoria, por lo que tampoco nadie debe tomárselo como una derrota. "No será el final de un plan sino que estaremos asistiendo a un nuevo proyecto que mire al futuro y que debe tener el respaldo de todos", sentenció.

Defendió, en contra de la posición del PP, que el Plan fuese sometido a debate en el Congreso, argumentando que en las democracias avanzadas hay que dar el mayor cauce posible al derecho de propuesta, y no descartó un posible recurso al Tribunal Constitucional, "si es el caso", una vez se haya pronunciado la "representación popular" rechazando el proyecto soberanista del lehendakari.

Es más, recordó que el Gobierno debe cumplir y hacer cumplir la legalidad, subrayando que "así lo hará si es necesario". Añadió que es normal en democracia que algunos asuntos impulsados por los Gobiernos el Parlamento o el Estado no prosperen debido al orden internacional o a los tribunales, dado que todo poder debe estar limitado. Asimismo, en este punto evocó su decisión de retirada de tropas de Irak, señalando que la guerra fue una vulneración de la legalidad internacional.

Reprocha al lehendakari que intente enfrentar legitimidades

En todo caso, reprochó al lehendakari que intente el juego falso de intentar enfrentar dos legitimidades, y aseguró que el debate en la Cámara Baja será de gran utilidad para el futuro de convivencia, insistiendo que dicho debate es el reconocimiento recíproco de las legitimidades respectivas.

Tras reiterar que el Plan será rechazado "en nombre de la ley", manifestó a Ibarretxe que cree firmemente en la expresión de la voluntad popular y es partidario de llevarla a cabo con todas sus consecuencias, por lo que insistió en que el futuro de Euskadi lo decidirán "todos los vascos -y no la mitad- y todos los españoles". Asimismo, exclamó que defiende la integridad territorial porque sólo de esa manera existirá "igualdad integral" de todos los españoles.

Recalcó la idea de "decidir juntos" y recordó que algunos ya no lo podrán hacer debido a que fueron asesinados por ETA. Además, Zapatero lanzó su mensaje de una España plural que reconoce las identidades de sus pueblos.

Dado que Ibarretxe habló de un problema de relación con España desde hace 200 años, Zapatero señaló que hay que dejar que la historia descanse para mirar al futuro, así como que "hay perspectivas para que las culturas nacionales sean viables sin necesidad de conflictos ni fronteras". "Es posible la convivencia sin imposición de las culturas de unos sobre las de otros. Pensemos en 2007 y no en 1839", recalcó.

Respeto a las "aspiraciones nacionales"

Por todo ello, afirmó que la votación sobre el Plan cerrará el debate pero no resolverá el problema, por lo que insistió en la necesidad de forjar un destino común a través de un acuerdo histórico y definitivo entre las formaciones democráticas, con respeto a las aspiraciones nacionales dentro de un gran proyecto de convivencia. A su juicio, esa es la gran tarea que hay que realizar, argumentando que si se logra aún más grande será la recompensa.

"Si vivimos juntos, juntos debemos decidir", reiteró Zapatero, que dijo es lo que esperan todos los españoles que quieren armonía y fortaleza de una unión que no se trata de una imposición.

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