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El artefacto que no llegó a explotar
en los atentados del 11 de marzo de 2004
en Madrid, y que pudo ser desactivado
un día después en el Parque Azorín de
la capital, guarda "determinadas similitudes"
con "algunos utilizados por grupos
terroristas contra Israel", según
pone de manifiesto un informe de la Unidad
Central de Desactivación de Explosivos.
Dicho documento está incluido en un auto
dictado este martes por el juez instructor
del 11-M, Juan del Olmo, en el que levanta
parcialmente el secreto de informes policiales
y científicos relacionados con algunas
de las pruebas halladas tras los sucesos
de Madrid, el suicidio de siete terroristas
en un piso de Leganés y la bomba que no
llegó a explotar en las vías del AVE.
15/02/2005
Diariocritico/Agencias
El artefacto que no llegó a explotar en
los trenes de Madrid, que llegó dentro
de una mochila junto a otros enseres a
la Comisaría de Puente de Vallecas, era
de iniciación eléctrica y activación temporizada
a través de un teléfono móvil previamente
modificado, mientras que estaba compuesto
de 10,120 kilos de Goma 2 Eco.
El informe que figura en el auto de Del
Olmo establece una serie de comparaciones
entre este artefacto y tres distintos
de los utilizados en Israel. Así, señala
algunas semajanzas como la utilización
de clavos como metralla o el hecho de
colocar los artefactos en "lugares
públicos" y "multitudinarios"
como "trenes y autobuses", lo que
hace necesario "utilizar métodos y
objetos que permitan enmascarar los artefactos
explosivos" como "mochilas y bolsas
de deportes".
Sistema de activación usado por ETA
Otra semejanza entre ambos "modus operandi"
es la activación del artefacto mediante
la recepción en el teléfono móvil conectado
al detonador de una llamada, un tono,
un mensaje o una hora prefijada como despertador.
El informe, que incluye detalle de un
teléfono marca Trium utilizado en el 11-M
y otro de igual marca recuperado en Gaza,
explica que "aunque el teléfono móvil
no es el más común de los sistemas de
activación" su uso se ha extendido
a muchos grupos terroristas como ETA,
PIRA o fundamentalistas islámicos, entre
otros.
El documento va acompañado de tres fotografías,
entre las que figura una que recoge siete
teléfonos intervenidos al "comando
Buruntza" de ETA. De igual manera,
da cuenta al juez de las "miles de
páginas de internet" en las que de
algún modo se explica el "sencillo"
método de elaboración de un artefacto
terrorista con explosivos.
Otro informe de la Unidad Central de Desactivación
de Explosivos indica que en el piso de
Leganés (Madrid) en el que se suicidaron
siete presuntos autores del 11-M, aparecieron
nueve teléfonos móviles entre los restos
de la explosión, aunque sin las modificaciones
realizadas en el teléfono del artefacto.
No obstante, puntualiza que "las modificaciones
realizadas en el teléfono del artefacto
fueron bastante simples, por lo que cualquier
teléfono móvil, sin grandes modificaciones,
podría ser potencialmente utilizado para
activar un artefacto".
Por otro lado, otro informe de la misma
Unidad relativo al vídeo reivindicativo
hallado en el piso de Leganés describe
los artefactos observados en dicha grabación
(dos cinturones bomba y un chaleco bomba)
que portaban tres individuos. Según el
documento, este tipo de artefactos
"ha sido empleado con relativa frecuencia
en Israel desde 1993 por grupos terroristas
palestinos".
Fotos de 'El egipcio'
Asimismo, el informe muestra 12 fotografías
de artefactos halladas entre el material
informático intervenido por las autoridades
italianas a Rabei Osman El Sayed,
"Mohamed el Egipcio". Se trata
de instantáneas pertenecientes a dos artefactos
explosivos, un chaleco-bomba y un maletín-bomba,
todas ellas extraídas de un mismo sitio
de internet.
Las citadas fotos contienen una introducción
que indica lo "interesantes" que
son porque "muestran lo fácil que es ocultar
los explosivos". Según los archivos de
la Unidad Central de Desactivación de
Explosivos, en España se han producido
diversos casos de simulación de ese tipo
de artefactos, en Melilla, Córdoba y Ceuta,
resultando ser todos falsos.
Sin embargo, el 4 de marzo de 2002 ETA
utilizó la técnica del chaleco para introducir
un artefacto explosivo en el edificio
de la Bolsa de Bilbao. Dicha bomba fue
desactivada por la Ertzaintza. El documento
policial señala que "no se pueden establecer
similitudes fehacientes", pero añade
que ETA "viene utilizando desde antiguo
un interruptor pulsador semejante a los
que aparecen en el vídeo" de reivindicación.
Por otro lado, el juez Del Olmo y la fiscal
del caso, Olga Sánchez, se desplazaron
el jueves y el viernes de la semana pasada
a Milán (Italia) con el objeto de realizar
tres interrogatorios a personas supuestamente
relacionadas con "Mohamed el Egipcio",
presunto ideólogo de los atentados y entregado
temporalmente a España el pasado 7 de
diciembre, según informaron fuentes jurídicas.
Estas fuentes señalaron que juez y fiscal
trajeron España abundante documentación
"esclarecedora" e "importante"
para la investigación de los hechos.
Ambos destacaron la gran colaboración
prestada por Italia, así como la ayuda
de países del norte de Africa, especialmente
Argelia.
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