La estrategia del PP en las elecciones vascas comienza
a aclararse: la candidata a lehendakari por los 'populares',
María San Gil, volvió a tender su mano
al PSE-EE, pese a avisar que hay "obstáculos"
que "está poniendo". Su objetivo
es garantizar un Gobierno constitucionalista a partir
del 17 de abril, con el líder de los socialistas
vascos, Patxi López, como vicelehendakari.
12/03/2005
Diariocritico/Agencias
Así,
aseguró que los candidatos del PP son los que
garantizan "el cambio, pero el cambio real,
no el cambio de socio" y se dirigió,
de nuevo, a los socialistas, en especial, a los alaveses
para reiterar que el PP no es "su adversario",
sino que lo son "los nacionalistas y el Plan
Ibarretxe".
San Gil realizó estas declaraciones
durante su intervención en el acto político
que su partido organizó en Vitoria para presentar
oficialmente las tres candidaturas de cara a las próximas
elecciones autonómicas y que la propia candidata
a lehendakari consideró como "el
más importante" de entre todos los
que se vayan a celebrar hasta la noche electoral del
17-A.
Un abarrotado Teatro Principal fue el escenario del
acto, en el que también intervinieron los cabezas
de lista por Alava y Bizkaia, Carmelo Barrio
y Leopoldo Barreda, respectivamente, además
del presidente del PP alavés, Alfonso Alonso,
y el diputado general de Alava, Ramón Rabanera.
En su discurso, la presidenta del PP vasco resaltó
la necesidad de "cuidar y mimar" a
Alava, porque es "la única provincia
que no está al servicio del nacionalismo".
Así, confío en que los socialistas alaveses
apuesten y se comprometan "de verdad"
con la alternativa y "no dejen a Alava al
servicio del Plan Ibarretxe".
En este punto, manifestó su "preocupación"
por la actitud que los socialistas alaveses adopten
el próximo miércoles en las Juntas Generales
de cara a apoyar o no las mociones de censura contra
dos diputados forales del PP, impulsadas por PNV y
EB, ya que dicha posición "podría
poner en juego la estabilidad de la Diputación",
a su entender, por "intereses partidistas".
"Nosotros, el PP no somos el adversario del
Partido Socialista, que no se equivoquen, sus adversarios
son los nacionalistas y el Plan Ibarretxe",
denunció, para añadir que "hoy
en Alava no hay una crisis motivada por una mala gestión,
sino que hay un órdago a la Euskadi plural,
al constitucionalismo y a la convivencia de todos
los vascos".
Por ello, afirmó que "necesitamos
un Gobierno como el de Alava", dirigido por
el PP, y abogó, ante "las presiones
del nacionalismo", por fortalecer un proyecto
que garantice un Gobierno constitucionalista y estable,
"no sólo como el de Alava y Vitoria, sino
como el de Barakaldo, Portugalete, Andoain o Lasarte".
Así, volvió a tender su mano al PSE-EE,
"a pesar de todos los obstáculos que
nos están poniendo", especialmente
en Alava, para "formar un Gobierno constitucionalista,
de futuro, de convivencia y de pluralidad",
porque, a su juicio, es "la mejor solución
para Euskadi". "Yo quiero ser la lehendakari
de todos los vascos y quiero que Patxi López
sea mi vicelehendakari", aseveró.
Se mostró convencida de que otra Euskadi es
posible: "La Euskadi de la derrota del terrorismo,
de la libertad y la convivencia, que dé solución
a los problemas reales que tenemos los ciudadanos
vascos y despeje la incertidumbre económica,
un País Vasco que respete el marco jurídico
y se sienta orgulloso de su Estatuto de Autonomía".
"Somos los candidatos que garantizamos el
cambio, pero el cambio real, no el cambio de socio",
enfatizó, al tiempo que concluyó que
para conseguir ese cambio real de Gobierno en Euskadi
el "único voto útil"
es el del PP. "Ese voto será el que
cimiente el cambio y cuantos más votos tengamos
más seguro es el cambio en Euskadi",
agregó.
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