Patxi López se ríe de los sondeos y augura un amplio triunfo de su partido

El secretario general del PSE-EE, Patxi López, manifestó que la encuesta publicada este domingo por el grupo Vocento, por la que el tripartito ganaría la mayoría absoluta y el PSE-EE lograría 17 escaños -uno menos que el PP-, "es una broma mal hecha". En este sentido, aseguró que los socialistas ganarán en Álava, disputarán el triunfo al PNV en Guipúzcoa y "le pisarán los talones" en Vizcaya, lo que les dará la victoria.


20/03/2005
Diariocritico/Agencias

Durante su intervención en la Fiesta de la Rosa, que el PSE-EE celebró en la localidad vizcaína de Durango, López afirmó que su pretensión es ser el lehendakari de todos y subrayó que ésa es su diferencia con Ibarretxe que "sólo gobierna para los suyos" y su Gobierno, "con un desprecio absoluto", propicia la transmisión de "la cultura nacionalista". "Pero no lo van a conseguir porque en el próximo Gobierno no van a estar ni Ibarretxe ni Anjeles Iztueta", advirtió.

El líder de los socialistas vascos aseguró que, si gana en las elecciones, "la escuela pública estará en el centro de la política y la educación será tolerante, plural y cosmopolita, abierta al mundo y no encerrada en nosotros mismos".

"Los niños y los jóvenes vascos aprenderán, sin sectarismos, la mejor cultura e historia de Euskadi, pero también la de España, la de Europa y la del mundo, porque no se entienden la una sin la otra", añadió, para afirmar que quiere "construir en el siglo XXI y no estancarnos en el XIX".

López destacó que es la primera vez que su partido celebra la Fiesta de la Rosa en Durango, "el corazón de Vizcaya", y manifestó que sabe que "a los nacionalistas no les ha sentado muy bien" porque se creen que "el país es suyo".

"Piensan que no tenemos derecho a hacer un acto en nuestra propia tierra y no se les ha ocurrido otra cosa que poner en el batzoki de Durango un cartel que dice que respondan a Zapatero con ikurriñas en los balcones y lo dicen como queriendo insultar, y lo dicen como si fuera un signo y un símbolo de rechazo. Pero hay que ser cenutrios", señaló.

Ikurriñas

El líder del PSE-EE se dirigió a ellos para darles las gracias "por recibir al presidente del Gobierno y a los socialistas vascos con todos los honores, con nuestra bandera en nuestra tierra porque no vamos a dejar que nadie se apropie en exclusiva de la ikurriña y mucho menos vamos a dejar que nadie nos eche de nuestra propia tierra y nos diga a dónde podemos ir y a dónde no".

"Por eso estamos en Durango, porque estamos en casa, en el corazón de Vizcaya y al corazón de Vizcaya, de Guipúzcoa y de Álava queremos dirigirnos los socialistas vascos porque el corazón de un país, el motor capaz de moverlo, el órgano que bombea su sangre, el depositario de sus sentimientos, el indicador de su salud, son sus ciudadanos", añadió.

En este sentido, dijo que la intención de los socialistas es "unir" a toda la sociedad y darle "seguridad y confianza", porque la ciudadanía "no quiere enfrentamientos, sino diálogo y acuerdo". "Y los socialistas nos comprometemos con ello", aseguró, para añadir que conseguirán la pacificación y "recuperar las libertades".

Patxi López reiteró que "sólo con el PSE-EE los cambios van a producirse en este país". "Falta menos de un mes para el cambio en Euskadi y el 17 de abril lo vamos a conseguir", insistió.

Tras agradecer el apoyo de los varios miles de militantes que asistieron al acto, les dijo que "no hay objetivos inalcanzables".

"Lo estamos haciendo bien, somos la alternativa que necesita este país y, con ella, haremos el gobierno que necesita este país, pero no por ser vascos y socialistas, sino porque sintiéndonos ambas cosas, no negamos a nadie el derecho a sentirse diferente a nosotros", apuntó.

La rosa

Además, recordó que la rosa del anagrama socialista "representa desde hace más de un siglo la lucha contra la pobreza material, pero también contra la espiritual, es la lucha por la libertad, por la educación, por la razón".

En esta línea, reclamó "rosas rojas, como nuestra lucha y nuestra pasión, rosas verdes como nuestra tierra y nuestra esperanza en el cambio, y rosas blancas como la paz y el encuentro que pregonamos los socialistas, rosas con el color de la ikurriña, con el color de una Euskadi que está en nuestros corazones, con el color del cambio que vamos a provocar el día 17".

"Porque ahora nos toca a nosotros. Nosotros vamos a hacer posible el cambio en Euskadi, el cambio que José Luis (Zapatero) está haciendo en España", dijo para despedirse y dar paso a la intervención del presidente del Gobierno, de quien dijo que "está tan volcado con nosotros, que ya parece un socialista vasco".

Ejército de gente y razones

Además de López y Rodríguez Zapatero, también intervino el presidente del PSE, Jesús Egiguren, se dirigió a la presidenta del PP vasco, María San Gil, para "resolverle lo del vicelehendakari" y advertirle de que "la cuestión es que Patxi duda si poner de vicelehendakari a San Gil o a Ibarretxe".

Asimismo, criticó que el presidente del GBB del PNV, Joseba Egibar, esté "en busca de enemigo exterior" y aseguró, en relación a las críticas realizadas ayer por el dirigente nacionalista, que los socialistas no necesitan "tanques" para lograr "el cambio en Euskadi", sino que "nos bastan nuestra gente y nuestras razones". "Este es el ejército que va a hacer el cambio en Euskadi", agregó.

El secretario general de las Juventudes Socialistas, Eduardo Madina, denunció que en la Comunidad Autónoma Vasca criticó la "endogamia identitaria" que, a su entender, mantiene de forma constante el Gobierno vasco y señaló la necesidad de impulsar "un país en libertad donde no se tenga miedo".

El presidente del Senado y líder de los socialistas alaveses, Javier Rojo, advirtió de que "no hay otra solución" en Euskadi que optar por "seguir con Ibarretxe" o "cambiar con Patxi López" y se mostró convencido de que los vascos no merecen "seguir viviendo como hemos vivido". Por el contrario, aseguró que la sociedad vasca merece "más respeto, más diálogo, un país mejor".

Tras censurar las críticas que reciben por parte de populares y nacionalistas de que "están con el PNV", en el primer caso, y de que "están con el PP", en el segundo, indicó que éstas se producen porque "saben que somos la solución a lo que está pasando".

En este sentido, señaló a los nacionalistas que al PSE "no le sobran los demócratas" y que, por tanto, desea "sumar" con todos ellos. También se dirigió al PP para pedirles que "no manoseen tanto la Constitución", ya que "no es patrimonio" ni de PP ni de PSOE.

Finalmente, el secretario general del PSE en Vizcaya, José Antonio Pastor, destacó que la Fiesta de la Rosa se haya celebrado en Durango "porque nos da la gana y este país es tan nuestro como de todos" y con el fin de realizar un homenaje a sus cargos y militantes que "mantienen viva la llama de la libertad y la justicia social" en zonas tradicionalmente nacionalistas.

El dirigente vizcaíno señaló, además, que en el tripartito vasco "las aguas andan revueltas" y que Juan José Ibarretxe "echa mano del vocabulario más exagerado" para advertir de "las terroríficas consecuencias" de que el día 17 de abril "llegan los socialistas, aunque el PSE "lleva aquí 126 años, 16 más que los nacionalistas".

En cualquier caso, aseguró que los socialistas no van a "rebajar" sus objetivos ni a "admitir chalaneos con nadie" porque el único pacto que admiten es "con la sociedad vasca y con sus aspiraciones de paz, democracia, entendimiento y progreso".

El acto, celebrado por primera vez en Durango, contó con la presencia de representantes socialistas de otras comunidades autónomas, entre ellos el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, y el secretario general de UGT-Euskadi, Dámaso Casado, entre otros.

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