El Papa no dijo en su testamento que se planteara renunciar, como se interpretó


La apertura del testamento de Juan Pablo II ha deparado una polémica injustificada: la frase "nunc dimitis" no significa que el Papa se planteara -en el año 2000- dimitir. El Vaticano ha aclarado, así como muy bien ha explicado el periódico La Vanguardia, que significa que estaba listo para entregarse a la voluntad del Señor, parafraseando a Simeon en el texto bíblico. Fuentes vaticanas aseguran que el Papa no se planteó dimitir nunca en vida.

07/04/2005
Diariocrítico/Agencias

La última voluntad del Pontífice, hecha pública el jueves, pide que todas sus notas personales sean quemadas y no deja nada material. Mientras el testamento se hacía público, presidentes, miembros de la realeza y millones de peregrinos llenaban el jueves Roma para asistir a los funerales, en la mayor concentración de poderosos y gente corriente de la historia moderna.

El testamento comienza con una frase reveladora de su enorme fe y de su idea de liberación y no de miedo ante la muerte. Así su encabezamiento es éste "Despertaos porque no sabéis en que día llegará nuestro Señor". En el documento, Juan Pablo II hace un amplio repaso a su larga trayectoria al frente de la Iglesia católica, con varias claras referencias.

Entre ellas, su lucha con el contra el comunismo y a favor de la caída del muro de Berlín y del fin de la etapa de la 'guerra fría'. A pesar de sus logros en ambos aspectos, el Papa escribe que "la caída del comunismo ha traído consigo otros problemas", y también que, al menos, y merced a "la Divina Providencia, la 'guerra fría' terminó sin un violento conflicto nuclear". El atentado que sufrió, a manos de Alí Agcá en 1981, también es analizado con similar agradecimiento a la Divina Providencia, de la que estima que le había "salvado milagrosamente de la muerte".

El escudo episcopal de Juan Pablo II, de color azul y con una cruz y una letra "M", representaba la devoción del Pontífice por la Virgen. Según explicó el propio Papa, estos signos simbolizan una frase del Evangelio de San Juan en el que se narra la Crucifixión de Jesús: "Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: 'Mujer, ahí tienes a tu hijo'. Luego dice al discípulo: 'Hijo ahí tienes a tu madre'".

A través de este pasaje se entiende cómo la Cruz y la "M" del escudo de Juan Pablo II hacían referencia a la Cruz de Cristo a los pies de María, Madre de toda la Iglesia ofrecida al mundo por el Hijo crucificado. Reconociendo este don a toda la Iglesia, Juan Pablo II explica el lema de su Pontificado: "Totus Tuus".

"Este lema -explicó el Pontífice- está inspirado en la doctrina de San Luís Maria Griñón de Montfort: 'Tuus totus ego sum, et omnia mea tua sunt', es decir, la pertenencia total de Jesús por medio de María".

Precisamente, y pensando siempre en la Virgen Madre de Dios, Juan Pablo II publicó en 1987 la Encíclica "Redemptoris Mater" y la Carta Apostólica "Mulieris Dignitatem", referente al 'sí' de María a la Anunciación.

En 2002 el Santo Padre publicó otra Carta Apostólica titulada "Rosarium Virginis Mariae", convocando desde octubre de 2002 hasta mediados de 2003, el año dedicado al Rosario, que subrayaba la necesidad de rezar por la paz y por la familia en el mundo .

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