Se calienta la campaña vasca

A una semana de la crucial fecha del 17-A, los líderes nacionales han comenzado a calentar una campaña que se había iniciado un tanto anodina en Euskadi. Si en la tarde del viernes, en el Kursaal de San Sebastián, Rodríguez Zapatero levantaba fervores entre los militantes y simpatizantes socialistas, este sábado ha levantado no pocas ampollas entre populares y nacionalistas con su doble anuncio -escasamente novedoso, por otra parte- de que el Gobierno "está preparado para conseguir el fin de la violencia" en el País Vasco, punto uno, y que en dos años Euskadi tendrá, en esas condiciones idílicas, "un nuevo Estatuto con referéndum" si el Partido Socialista se convierte en "una fuerza determinante".

09/04/2005
Manuel Ángel MENÉNDEZ/Bilbao

¿Por qué las ampollas? Porque fuentes nacionalistas estiman que ese "estar preparado" para conseguir el fin de la violencia es una demostración empírica de que el Ejecutivo de Zapatero mantiene más que conversaciones con el entramado abertzale enredado en torno a la ilegalizada Batasuna y, para más, probablemente con ETA a través de cualificados intermediarios. Los nacionalistas van más lejos y, a este respecto, creen que el Gobierno socialista está utilizando dos vías distintas para sondear a los "del norte": la vía eclesiástica de la que ya hemos hablado en este periódico y una vía catalana a través de enlaces políticos y periodísticos de la máxima confianza del inquilino de La Moncloa. Y algo parecido a lo que dicen los nacionalistas piensan también los populares, que se sienten engañados, con María San Gil a la cabeza, por la política del Gobierno de ilegalizar Aukera Guztiak, pero dejar que los radicales concurran a los comicios bajo la fórmula de ese misterioso Partido Comunista de las Tierras Vascas.

La campaña, pues, se ha calentado, como era de esperar una vez que se acerca el día de reflexión. En la mañana de este viernes, el candidato socialista, Patxi López, acompañado por el secretario federal de Organización, José Blanco, ha elegido el escenario del frontón de la localidad vizcaína de Barakaldo para dar estopa con el famoso 'RH', una fórmula ideal para arrancarle el 'voto inmigrante' al PP de María San Gil: a gallegos, castellanoleoneses, manchegos o asturianos y extremeños asentados en Euskadi les ha dicho que el corazón de ellos "late al ritmo del país y bombea con sangre roja igual que la de ellos, aunque no sepamos el RH"; es decir, que "somos vascos y vamos a seguir haciendo Euskadi". A María San Gil la comparó con los mismísimos Aznar y Mayor Oreja, dos 'bestias negras' en Euskadi -los socialistas, por cierto, están encantados cuando sube Ángel Acebes a mitinear, porque, dicen ellos, cada vez pierde un puñado más de votos San Gil-, y la estopa llegó también para Ezker Batua, de cuyo líder, Javier Madrazo, dice que no podrá aportar ninguna solución a los problemas porque "sólo busca estar calentito en el Gobierno a costa de traicionar a la Euskadi real".

Rajoy denuncia el "tripartito a la catalana"

La respuesta a López vino este mismo sábado de la mano del líder del PP, Mariano Rajoy, que hizo una nueva incursión en la campaña en el Kursaal de San Sebastián para arropar a una animosa, pero casi extenuada, María San Gil. En síntesis, Rajoy viene a decir lo mismo que repite San Gil hasta la saciedad, pero diciéndolo desde las alturas del PP: que los "únicos votos fiables" para frenar el Plan de Ibarretxe son los de su partido, porque Zapatero está "preso de los nacionalistas" y lo que parece que quiere hacer en su 'sucursal' del PSE es "levantar" en Euskadi un "gobierno tripartito a la catalana", pero con el PNV y EA y dejando al albur a la EB de Madrazo. A eso sí que se le llama sembrar cizaña.

Por lo demás, nada nuevo en el líder del PP, más allá de las palabras mitineras para elevar los ánimos de los asistentes -más bien no demasiados- al mitin: que el Plan Ibarretxe es "una locura" y una "pesadilla" que se propone establecer "dos tipos de ciudadanos en el País Vasco" -"un nuevo régimen de castas"; que el PSE oculta sus intenciones pactistas porque "siguiendo la senda de sus correligionarios catalanes han descubierto los encantos del nacionalismo"; que el nuevo Estatuto prometido a dúo por Zapatero y Patxi López no es más que "un sucedáneo" del Plan Ibarretxe, o la espuela final: que el actual PSOE no es el de Indalecio Prieto o Felipe González, sino el de Rodríguez Zapatero, que "piensa que vivimos muy apretados porque España está demasiado unida, que la Constitución está difunta porque es muy vieja, que España está sin terminar porque lo ha dicho Maragall y que los nacionalistas son las joyas de la corona porque sin ellos el señor Zapatero no podría gobernar".

Los abertzales se movilizan

Mientras López-Blanco y Rajoy-San Gil mitineaban este sábado en Barakaldo y San Sebastián, en Bilbao ponían la guinda de esta jornada electoral las cabezas de lista de EHAK-PCTV por Guipúzcoa, Vizcaya y Álava, Nekane Erauskin, Maite Aranburu y Karmele Berasategi, respectivamente, quienes valoraron de forma positiva -no podía ser de otra forma- la confianza depositada en esta formación por Batasuna y ANV y se mostraron convencidas de que esta decisión abertzale supondrá "un impulso extraordinario" para las "reivindicaciones de paz y democracia".

En su opinión, existe "una oportunidad histórica" para dar un impulso al "tan ansiado" proceso de paz. Las tres candidatas -todas dirigentes de LAB- hablaron de que han ofrecido sus "listas legales" -ojo a la expresión- a los vascos "que piensan como nosotros", con el objetivo de acumular "miles de voluntades en favor de un futuro en democracia en paz para Euskal Herria". De la misma manera, hicieron extensivo ese ofrecimiento a todos aquellos que "están comprometidos con los objetivos de paz y democracia".

La rueda de prensa del PCTV en Bilbao ha venido a suplir, en cierta forma, a la desconvocada manifestación que los dirigentes batasunos habían convocado para la tarde de este viernes en la capital vizcaína, coincidiendo con el mitin-fiesta programado por el PNV en Galdácano, próximo a la capital. En la decisión de los abertzales han pesado las escenas vividas hace sólo dos jornadas en el Parlamento de Vitoria, donde la policía autonómica se empleó con contundencia con los manifestantes: uno de sus líderes, el aún parlamentario, Antton Morcillo fue literalmente arrastrado por los suelos por los agentes.

El enrarecido aire de las encuestas

Precisamente este sábado se ha conocido otro sondeo más, el del Gobierno vasco, según el cual, la coalición PNV-EA obtendría 34 escaños, lo que le otorgaría la victoria en las urnas pero no le permitiría contar con mayoría absoluta en el Parlamento autónomo; el, PSE de Patxi López se convertiría en la segunda fuerza política con 18 parlamentarios -gana cinco con respecto a 2001-, seguido del PP con 13 -seis menos de los actuales-, el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK) con seis escaños -uno menos que los obtenidos por Batasuna en 2001-, Ezker Batua con tres -los mismos que tiene- y Aralar uno, accediendo por primera vez al Parlamento autónomo. Enriqueta Benito no obtendría acta y Unidad Alavesa desaparece. Estos son los datos que nosotros ya les avanzamos dos días antes citando fuentes nacionalistas.

Lo curioso es que, en función de estos datos, Juan José Ibarretxe sólo podría formar Gobierno con Ezker Batua y con Aralar, como Diariocrítico les adelantó hace dos días. Y a este respecto, según nos han reconocido medios nacionalistas, el PNV ya ha hablado con el líder de Aralar, Patxi Zabaleta.

Esta encuesta no coincide exactamente con otra que manejan los socialistas y que no se ha hecho pública. En ella, el PSE obtiene 19 escaños y el PP podría llegar hasta 15. En cualquier caso, la suma PSE-PP sería superior a los escaños que obtuviera el PNV-EA. Pero, como decimos, son sólo encuestas.

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