Zapatero apela en Vitoria al 'voto útil' para cambiar Euskadi y conseguir la paz

· El presidente ofrece negociación del Gobierno para reformar entre todos el Estatuto de Autonomía
· Patxi López denuncia que con el Plan Ibarretxe Euskadi no podrá pagar las pensiones


Multitudinario mitin electoral en Vitoria con Rodríguez Zapatero en apoyo del candidato socialista a lehendakari, Patxi López, en el que el presidente del Gobierno ha introducido una novedad: ha apelado al 'voto útil' para cambiar el Gobierno vasco y conseguir la paz en Euskadi. Si Patxi López gobierna, Zapatero ha prometido dialogar desde el Gobierno de la Nación para cambiar el Estatuto de Autonomía entre todos. Ese llamamiento de ZP se produce cuando en el último día en el que se pueden publicar encuestas los sondeos conocidos consolidan una mayoría nacionalista que permitiría a Ibarretxe volver a gobernar en coalición. De ahí, la llamada de ZP al 'voto útil' y al voto de los jóvenes, que puede ser enormemente decisivo en Álava. Pero ni él ni López han querido despejar la incógnita de con quién pactaría el PSE-PSOE tras el 17 de abril: "La respuesta a esa pregunta está en las urnas", dijo Zapatero.

10/04/2005
De nuestro enviado especial Manuel Ángel Menéndez/Vitoria

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha calentado en Vitoria la campaña electoral vasca, apelando al 'voto útil' para conseguir un cambio en el gobierno de Euskadi que permita por fin la paz en ese territorio. Es el mensaje más novedoso introducido por los socialistas en esta campaña electoral que comienza a calentarse cuando ya ha pasado su ecuador. Zapatero fue recibido en Vitoria por un Palacio de Congresos completamente abarrotado y con un público tan entregado que a veces resultaba difícil escuchar el mensaje de los intervinientes por las continuas ovaciones con las que les interrumpían. Pero sí quedó alto y claro la oferta lanzada por Zapatero y López para el 18 de abril: si el Partido Socialista forma gobierno, desde el Gobierno central se va a facilitar un diálogo "entre todos" para cambiar el Estatuto de Autonomía.

Zapatero y López hicieron esa apelación y esa oferta ante un público no sólo numeroso, sino fuertemente comprometido, de todas las edades pero con un amplio componente joven, algo muy valorado en este tipo de actos electorales, sobre todo en una campaña tan reñida, y al que Zapatero tuvo especial cuidado en dedicarle una parte importante de su discurso: "En vuestras manos está el cambio", porque "no fue Zapatero quien sacó las tropas de Irak, fueron los jóvenes votando al Partido Socialista buscando la paz".

Claro, que quizá el escenario de Vitoria no sea el más objetivo para calibrar el grado de seguimiento o de satisfacción por la presencia de Zapatero en la campaña vasca, porque Vitoria siempre se le ha dado bien a ZP. Por ejemplo, hace casi dos años, un día después de que Ibarretxe presentara oficialmente su plan en el Parlamento vasco que, como se sabe, tiene su sede en Vitoria, Zapatero acudió a este mismo Palacio de Congresos de la capital alavesa y arrastró multitudes. Pero entonces se había convocado el acto como un homenaje a Mario Onaindía, una figura muy querida no solamente para los socialistas vascos, y aún entonces se trajeron numerosos autocares de Bilbao y aún de San Sebastián. Pero este domingo no ha hecho falta recurrir a la argucia porque los alaveses han respondiendo multitudinariamente a la convocatoria.

Y ante ese público Zapatero ha recurrido a todos los tópicos que ya se le han escuchado en Euskadi en estos días de campaña, pero también introduciendo novedades como las arriba señaladas. El presidente del Gobierno acusó tanto a PNV como a PP de practicar políticas excluyentes en uno y otro sentido: a los nacionalistas de Ibarretxe, de dividir Euskadi en dos y de no tener disposición de iniciar una reforma del Estatuto entre todos; pero a los populares de María San Gil de seguir las mismas políticas radicales de José María Aznar y de Mayor Oreja.

Para realzar sus argumentos sobre un cambio en Euskadi negociado entre todos, ZP recurrió a sus tópicos ya conocidos, como que "después de ocho años de derechas [en España, con Aznar] ahora hay un año de derechos" y que, de la misma manera, que "después de 8 años de conflictos y de desunión, Euskadi necesita cuatro años de soluciones y de entendimiento".

Quizá Zapatero baraje alguna encuesta no conocida, porque se le vio firme, convencido de que el 18 de abril Euskadi puede levantarse con un Gobierno socialista: "Vais a estar mejor el próximo domingo cuando se abran las urnas y veáis los resultados de Patxi López". Y si se confirma el pronóstico, para ZP no hay duda: "Estamos caminando para ver el fin de la violencia en Euskadi y caminaremos más fuerte si Patxi gana las elecciones y gobernamos", porque "Patxi tiene toda fuerza moral" para encauzar el proceso de paz en el País Vasco. Ahí es donde Zapatero ha querido dejar más claro este domingo en Vitoria su mensaje electoral: que los socialistas son capaces de hablar con todos, sin exclusiones, sin etiquetas de constitucionalistas o no constitucionalistas, de nacionalistas o no nacionalistas, sino sólo de vascos "en un País Vasco pleno integrado en una España plural y plena".

Patxi López: "Yo seré el lehendakari de todos"


Previamente a la intervención de Zapatero, el candidato socialista a lehendakari, Patxi López, había levantado los ánimos al numeroso público asistente: "Yo seré vuestro lehendakari, el lehendakari de todos", sintonía con el mensaje que Zapatero quería trasladar en ese escenario. López construyó un discurso muy bien estructurado, con mucho sentimiento alavesista y con la introducción de algunos elementos nuevos en la campaña para descalificar el Plan Ibarretxe: "Con las repercusiones económicas que vienen de la mano de su Plan... no podríamos pagar las pensiones en Euskadi". Pensiones, un tema sin duda complicado que ya introdujo Felipe González en la campaña electoral de 1993 y que le dio buenos resultados entonces frente a Aznar.

Pero no era ése, sin embargo, el eje central de su discurso. Para López era importante desmontar en Vitoria los resultados de las encuestas publicadas hasta ahora -incluida la del Grupo Vocento echa pública este domingo- que dan la mayoría a la coalición PNV-EA. No coinciden esas encuestas con una interna socialista y, de ahí, que López haya querido romper en Vitoria una dinámica un tanto derrotista, como la que ponen en marcha en el electorado los sondeos políticos. "Vamos a ganar en Álava, y el triunfo de Álava va a ser el que impulse el triunfo en Euskadi".

Si se produce ese triunfo, su Patxi López se hace pues con la Lehendakaritza, ha prometido que el 18 de abril -"sin horas", en referencia a que Ibarretxe dijo un día antes en Barakaldo que empezaría a negociar a partir de las 8 de la mañana- "yo iniciaré el camino de lo que me anima a presentarme en estas elecciones: iniciaré, sin retórica, el camino hacia la paz que Euskadi tanto necesita... El día 18 empezaremos a poner en marcha los procesos necesarios que nos lleven a recuperar la unidad y la cohesión que nunca debimos perder". En definitiva, que con un gobierno socialista en Euskadi, se van a recuperar las señas de identidad del pacto y la colaboración, del entendimiento y la integración, la adición y la colaboración, "la que recupera el orgullo y la pasión".

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