Otegi en
GARA
niega relación alguna con el Gobierno del PSOE
Entrevista de campaña la que este domingo ofrece el diario guipuzcoano
GARA
con Arnaldo Otegi. Sacamos un extracto de la misma y la primera respuesta de Otegi trata de
"justificar"
porqué Batasuna pide el voto para el Partido Comunista de las Tierras Vascas.
10/04/2005
Diariocrítico/Agencias/Madrid
Lo primero que tenemos que decir es que la presencia electoral de EHAK no significa que estas elecciones hayan dejado de ser antidemocráticas, puesto que hay varias opciones políticas a las que se les ha negado la posibilidad de presentarse. Pero, en cualquier caso, este partido ha hecho una contribución que puede ser eficaz, ha renunciado a su programa político para poner encima de la mesa la búsqueda de soluciones a esta situación antidemocrática. Por eso Batasuna llama a votar a EHAK, que ha puesto sus candidaturas al servicio de la ciudadanía para que pueda hacer frente a un escenario antidemocrático y hacer al mismo tiempo una apuesta por la paz y la democracia.
Se ha podido comprobar que al ver la existencia de esta posibilidad electoral mucha gente abertzale y de izquierdas se ha llevado una alegría...
El tono de la base social de la izquierda abertzale ha mejorado sustancialmente en los últimos meses. Quizá el tener la opción de votar una papeleta legal ha hecho que eso se exprese de una determinada manera. Nuestra base social ha leído perfectamente cuál es el nivel de ofensiva política que desde noviembre ha mantenido la izquierda abertzale por abrir un proceso de negociación y diálogo que lleve a la superación del conflicto político y armado.
¿El hecho de que el partido al que piden votar se defina como comunista puede retraer a alguien de la izquierda abertzale, como han afirmado algunos?
La base social de la izquierda abertzale es muy consciente de lo que nos jugamos en estas elecciones. Desde hace meses estamos diciendo que el cambio político está en marcha en este país y eso va a llevar a un proceso de negociación multilateral. Lo que nos jugamos el día 17 es elegir entre dos posibles métodos de negociación. Uno, el que representan Ibarretxe y el PNV, es decir, repetir lo que se hizo hace 25 años, que una sigla hable en nombre del pueblo vasco y negocie en función de los intereses del partido. La otra opción es la que planteó la izquierda abertzale en Anoeta, con dos mesas en las que no hay ninguna sigla que hable en nombre de todo el pueblo sino que hay un acuerdo multilateral que negocia para construir la paz y la democracia. EHAK, independientemente de la ideología que profese, lo que ha hecho es delimitar su oferta electoral a apoyar un proceso por la democracia y la paz, que es el que defiende la izquierda abertzale. En definitiva, votar a EHAK es votar un proceso de resolución del conflicto.
Desde algunos sectores se habla de la existencia de un pacto entre Batasuna y el PSOE o el Gobierno español para que se permitiera lo que se ha llamado "opción C". ¿Qué hay de esto?
Esta es una campaña repleta de mentiras y hay quien hace de la mentira estrategia política, como es el caso de PNV-EA, que está tratando de trasladar a la opinión pública que hay un pacto secreto entre la izquierda abertzale y el PSOE para hacer no se sabe qué cosas. Eso es sencillamente mentira. Y queremos recordar una cosa que PNV, lehendakari y EA saben: si la izquierda abertzale tuviera la oportunidad de hablar con el PSOE no sería para resolver los problemas electorales de la izquierda abertzale sino para poner en marcha un proceso de resolución del conflicto. No vamos a hablar con nadie para dañar los intereses de una tercera fuerza política.
¿Cuál es la relación entre la izquierda abertzale y el PSOE o el Gobierno de Zapatero?
No existe ningún tipo de relación oficial entre Batasuna y el PSOE, el PSE o el PSN. Quien diga otra cosa está mintiendo. Las conversaciones que haya podido haber no dejan de ser relaciones personales y políticas que no tienen carácter oficial a día de hoy.
El presidente del Gobierno español dice que para escuchar a la izquierda abertzale tiene que cesar el ruido de las armas. Batasuna le ha dado alguna respuesta exigiendo que cese la violencia policial... ¿Cómo se puede salir de ese círculo?
Zapatero tiene una forma muy sencilla de buscar el silencio de las armas por parte de ETA, que es hablar con ETA. Recordamos que en la propuesta de Anoeta Batasuna propone dos mesas, una entre agentes políticos, sindicales y sociales, y otra entre ETA y los gobiernos. ETA en varias ocasiones se ha adherido a la propuesta que hizo Batasuna y, por tanto, comparte el método. Y en una reciente entrevista, ha ido todavía más lejos al decir que está haciendo esfuerzos para habilitar una vía de comunicación con el Gobierno español. Y hay que dejar claro que Batasuna no tiene armas que hagan ruido; el Gobierno, sí. Si el señor presidente del Gobierno español quiere buscar ese escenario debe inexorablemente hablar con ETA o explorar que eso se dé.
Después de la petición al IRA, muchas miradas se han dirigido directamente sobre usted y Batasuna exigiendo un gesto similar hacia ETA...
Hay que recordarles varias cosas; uno, hoy el pueblo irlandés tiene vías pacíficas para reunificar Irlanda y construirla como estado; dos, no existe ningún preso político; y tres, el Gobierno británico ha aceptado el derecho a la libre determinación del pueblo irlandés. El día que a mí me digan que existe una situación similar en este país no voy a tener ninguna necesidad de pedirle nada a ETA porque ya ha dejado claro que una situación de ese tipo acaba con el conflicto armado en el país. La izquierda abertzale es un Gerry Adams colectivo. Lo que en esa comparación no sabemos es quién es Ibarretxe, quién es Rodríguez Zapatero y quién es Madrazo.
Han pasado ya cinco meses desde que se hiciera la propuesta de Anoeta. ¿Qué ha cambiado desde entonces en el escenario político?
La propuesta de Anoeta está en marcha. Planteamos dos mesas de negociación y diálogo, y felizmente el Foro de Debate Nacional ha hecho un trabajo serio y sin prisas, multilateral, y ha dado a conocer ya un primer gran acuerdo, entre gentes diferentes del país, que nosotros hemos definido como el campamento base para el inicio de un proceso de negociación multilateral que conduzca a la solución del conflicto. Podemos decir que la primera mesa ya ha dado sus primeros aunque tímidos pasos, y esa perspectiva abre grandes esperanzas para el futuro. Y la segunda mesa, entre ETA y los gobiernos, aunque todavía no sea una realidad, sabemos que al menos una de las partes, ETA, tiene voluntad de conformarla y está haciendo un esfuerzo en esa dirección. Eso quiere decir que, si hay voluntad y se consolida, probablemente en los próximos meses podamos asistir al inicio de un proceso integral de superación del conflicto político y armado. Eso es lo que hay que apoyar el día 17 votando a EHAK.
Sin embargo, la propuesta de Anoeta habla de una mesa multipartidaria que recoja todas las sensibilidades políticas y el acuerdo de Nazio Eztabaidagunea está firmado por Lizarra-Garazi menos PNV y EB...
Hasta ahí hemos llegado en esta fase. Es un primer gran acuerdo. El reto para el siguiente año es plantear un acuerdo renovado con los que no están ahora. Estoy seguro de que se van a producir grandes avances en ese proceso.
Dice Ibarretxe que si gana, el día 18 va a convocar dos mesas, una para hablar con Zapatero y otra para ver si es posible ampliar la mayoría de 39 votos de la propuesta de nuevo estatuto. ¿Qué opina?
Esa mesa la tendría que haber convocado inmediatamente después del 30 de diciembre. En lugar de una mesa prefirió convocar unas elecciones antidemocráticas. La pregunta ahora es si nos va a llamar o no, si va a aceptar lo que diga este pueblo. En cualquier caso, nos alegramos de que ahora todo el mundo hable de convocar mesas multilaterales. Pero eso hay que hacerlo con seriedad. Porque si Batasuna ya no está en el Parlamento de Gasteiz, habrá que habilitar esa mesa en algún otro sitio.Pero el mayor problema es de voluntad política. El futuro de este país pasa por una mesa multilateral en la que haya abertzales y no abertzales que, sobre la base del derecho a decidir del pueblo vasco, habiliten un gran acuerdo como el de Stormont, con los plazos, las fechas y las condiciones que entre todos acordemos. Ese es el reto para el año que viene, y por eso hay que salir fuertes de este reto electoral.
Vista la gestión que ha hecho después el lehendakari, ¿en qué ha quedado la votación del 30 de diciembre?
Ibarretxe también ha perdido una gran oportunidad en eso. Ahora que hace campaña diciendo que Batasuna ha jugado al bloqueo, cabría recordarle que ese plan se tramita porque Batasuna lo permite con su abstención, y que después es posible que vaya a Madrid porque Batasuna orienta los votos como los orienta. Pero lo que Ibarretxe debía haber hecho es llamar una mesa multilateral sobre las bases del preámbulo para llevar a Madrid un gran acuerdo y demandar de Zapatero que lo respetara. No lo hizo porque estaba en clave electoral, y su primer gran mitin fue en el Congreso. Y un programa electoral es imposible que sea la base de un gran acuerdo para superar el conflicto.
¿Ese acuerdo se puede sustentar en un 51% frente a un 49%?
La construcción de un marco político exige un mayor consenso. Es de sentido común. Imaginemos que PNV-EA, después de las elecciones, puede imponer ese plan. Si dentro de cuatro años la mayoría es otra, ¿cambia el marco? Los marcos son para todos, para los que ganan las elecciones y para los que las pierden. Por eso exigen consensos. Hay que hacer ese consenso sobre las reglas de juego, para toda Euskal Herria y susten- tado en el derecho de la ciudadanía a ser consultada y en que los estados respeten su decisión. El gran acuerdo que necesita el país es sobre reglas de juego, no sobre proyectos políticos. Después cada uno defenderá el suyo.
Hay quien sostiene que la obsesión de la izquierda abertzale es impedir la mayoría absoluta de PNV-EA...
En un momento histórico en el que es posible construir la resolución del conflicto la apuesta del PNV era muy distinta. Consistía en que Batasuna se cargaba el plan, éste quedaba aparcado y eso le permitía al PNV optar a la mayoría absoluta en unas elecciones sin Batasuna para pragmatizar sus posiciones, hacer un nuevo pacto con el PSOE y volver a dejar sin resolver el conflicto. La razón por la que la izquierda abertzale opta por votar tres noes y tres síes es para mantener abierta la puerta de Anoeta. Y votar a EHAK ahora es abrir más la puerta a esa posibilidad.
¿Cual es la previsión de futuro de Arnaldo Otegi?
Soy prudentemente optimista. Es verdad que se está afianzando la posibilidad de buscar una solución al conflicto político y armado, pero es también verdad que todas las consecuencias del conflicto siguen vigentes y que la represión se está cebando en muchos sectores de la izquierda abertzale. Llegamos a la campaña políticamente fortalecidos, pero también muy golpeados por la represión. Probablemente es el precio que tenemos que pagar por intentar conquistar un escenario diferente. Confiamos en nuestro pueblo, en nuestra base social y en el sentido común. Con voluntad, la paz está esperándonos a la vuelta de la esquina. -
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