Rajoy cumple el trámite del último mítin con tibios venablos a PNV y PSE

· María San Gil pidió el voto de los "defraudados" y de los socialistas que están "muy preocupados" por "la deriva nacionalista del señor López"

Mariano Rajoy cerró la campaña vasca con una cena de unas 400 personas y una intervención bastante breve en la que se limitó a atacar el 'Plan Ibarretxe' y a ensalzar a su candidata María San Gil. Ni siquiera respondió a algunas de las cosas que el presidente del Gobierno dijo en su rueda de prensa a mediodía conmemorando su primer año de gobierno. Rajoy no se esforzó mucho en este último tramo de la campaña, pese al evidente entusiasmo de los seguidores vascos del PP. Es evidente que todos consideran ya que la suerte está echada. Rajoy repitió una vez más que el PP es la única alternativa que defiende de veras la unidad de España y lanzó algunos venablos contra los socialistas y, naturalmente, contra los nacionalistas. Pero sin especial énfasis ni saña; Rajoy estaba en un mítin como de trámite.

15/04/2005
De nuestro enviado especial Fernando Jáuregui (Vitoria)

La candidata a lehendakari del PP, María San Gil, aprovechó su último mitin de la campaña electoral para pedir el voto a todos aquellos nacionalistas y socialistas vascos "defraudados" por sus dirigentes y que "no quieren el Plan Ibarretxe ni el Plan López, que no quieren referéndum", que no quieren "confrontación" ni que "Batasuna esté ni un día más en el Parlamento vasco". Por su parte, el presidente del partido, Mariano Rajoy, insistió en que "hay pruebas" de que el Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV-EHAK) es "exactamente lo mismo" que Batasuna y advirtió al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, de que se "arrepentirá" en el futuro por haber permitido que "tengan representación en el Parlamento vasco".

Ambos dirigentes 'populares' realizaron estas declaraciones en el polideportivo de Sansomendi en Vitoria, donde el PP organizó una cena-mitin como acto central del cierre de la campaña electoral, a la que acudieron todos los candidatos del partido por los tres Territorios Históricos. La candidata a lehendakari comenzó su discurso pidiendo a los ciudadanos que "reflexión y mediten mucho" la orientación que darán a su voto el domingo, ya que, según remarcó, está en juego "el poder tener una Euskadi con un modelo de pluralidad, convivencia y libertad del que nos sintamos orgullosos".

Apeló expresamente a los nacionalistas "que no quieren el Plan Ibarretxe, que no quieren la confrontación, que no quieren Gobiernos con Batasuna, que no quieren la ruptura interna y que están preocupados por las consecuencias económicas, sociales y políticas de ese Plan". De la misma manera, pidió el voto de los socialistas que están "muy preocupados" por "la deriva nacionalista del señor López" y que "no quieren un Plan López, un referéndum y que no quieren que Batasuna esté ni un día más en el Parlamento vasco". "Apeló a esos socialistas que en el año 2001 votaron a Nicolás Redondo, aquellos que votaron por el cambio y la alternativa", resumió.

En definitiva, pidió el voto abiertamente a "quienes votaron al PNV o al PSE y se sienten ahora defraudados por el viraje de estos partidos y de sus dirigentes". "Que me presten su voto durante cuatro años para impulsar un Gobierno de todos y para todos, y otra forma de hacer política en Euskadi, centrada en los problemas reales de todos y no en caprichos partidistas", reclamó. Según aseguró, a quienes le presten su voto no les defraudará, sino que les demostrará que "es posible otra forma de hacer política en el País Vasco, sin crispación y sin división, generando concordia y estabilidad".

"Pido un plus de confianza y, si no se quedan conformes en los próximos cuatros años me retiren después su confianza", enfatizó, para concluir asegurando que el PP es el "único" partido que "puede demostrar que es posible un Gobierno que trabaje por la libertad y combata con políticas activas el terrorismo de ETA, que defienda el Estatuto y que respete la pluralidad y no repita el error de Ibarretxe". Por su parte, el presidente del PP, Mariano Rajoy, manifestó su total apoyo a María San Gil, "una líder del PP para muchos años", y se mostró optimista de cara a los resultados del próximo domingo. "San Gil es la candidata del voto seguro, del voto por la libertad, por la estabilidad y por el bienestar, y del voto del futuro", insistió.

EHAK y Zapatero

Rajoy aprovechó buena parte de su discurso para lanzar un claro mensaje al presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y a los socialistas en general, a quienes acusó de haber "abandonado sus ideas, las que defendieron sus líderes en 2001", en alusión a Nicolás Redondo. "Les ha dado un incomprensible ataque de nacionalismo", ironizó, para a continuación referirse a la decisión de Zapatero de no impugnar a EHAK.

Insistió, en este sentido, en que "hay pruebas" de que EHAK es "exactamente lo mismo" que Batasuna. "Las mismas pruebas que impidieron que Batasuna fuera a las elecciones, al igual que otra lista -en alusión a Aukera Guztiak-", enfatizó, para advertir al presidente español, José Luis Rodríguez Zapatero, de que "se arrepentirá" en el futuro por haber permitido que "Batasuna tenga representación en el Parlamento vasco".

"Es de una gravísima irresponsabilidad el tomar decisiones de las que, sin duda alguna, tendremos que arrepentirnos en el futuro"
, subrayó, para lamentar que eso será así "por la debilidad, el interés o la frivolidad" del presidente del Gobierno. Asimismo, reprochó a Zapatero que haya puesto en una situación "imposible" al candidato socialista, Patxi López, de cara a estas elecciones. Por último, el líder 'popular' remarcó que las elecciones del domingo son "cruciales", porque "no está en juego el impuesto de la renta o los presupuestos, sino que lo que hace básicas estas elecciones es lo que se ha puesto encima de la mesa: un plan para separar a Euskadi de España".

En este sentido, reiteró que el denominado Plan Ibarretxe es "injusto, ilegal, contrario a la Constitución, a la historia y no tiene nada que ver con el sentido común ni generará estabilidad". En pocas palabras, afirmó que se trata de un "disparate", de un plan "que divide y no fija como objetivo prioritario la lucha contra la violencia de ETA". A continuación, lamentó el "mimetismo" con el que ha actuado el PSE-EE. "Si el PNV anuncia un referéndum, el PSE anuncia otro, si el lehendakari presenta un Plan, el señor López presenta otro", indicó, al tiempo que señaló que "parece que López y Zapatero quieren ser como Ibarretxe", lo que le llevó a preguntarse "qué tiene que ver Ibarretxe con los intereses de España".

Tras insistir en que los socialistas "han abandonado sus ideas" y "no quieren ir con nosotros, los constitucionalistas", concluyó asegurando que San Gil es la candidata que "no se merece un préstamo de votos, sino una donación incondicional".

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