El PNV e Ibarretxe se hunden con su
'Plan' y dejan la llave del Parlamento
de Vitoria en manos de los abertzales
- Se abre una situación política de pactos imposibles: PNV-PSE o PNV-PCTV o PNV-EB-Aralar supeditado a PCTV
PNV-EA
PSE
PP
EB
PCTV
Aralar
100% esc.
29
18
15
3
9
1
Res. 2001
33
13
19
3
7
-
El sábado Euskadi se acostó con un gobierno nacionalista, aunque en minoría, pero este lunes se ha levantado con una situación realmente complicada en su Parlamento de Vitoria. Los resultados del 17-A son tan inverosímiles, que lo único que han dejado claro es que la política de pactos para formar gobierno tiene que pasar por un auténtico encaje de bolillos. Con los resultados electorales en la mano, sólo caben tres combinaciones 'reales' y una imposible. Las reales son: PNV-EA con PSE; PNV-EA con los abertzales del PCTV-EHAK, o PNV-EA con EB-B y Aralar, pero dependiendo en este caso del voto positivo del PCTV. La 'imposible' es PNV-EA con PSE-EE y PP. Eso sí, una primera lectura cierta: Ibarretxe se ha hundido con su plan soberanista y ha arrastrado a la coalición PNV-EA en su caída.
17/04/2005
De nuestro enviado especial Manuel Ángel Menéndez/Bilbao
Si las elecciones autonómicas de 2001 fueron unos comicios 'presidencialistas' para un
Juan José Ibarretxe
que salió fortalecido dentro y fuera de su propio partido, las de 2005 han sido las del hundimiento de la coalición nacionalista PNV-EA, que ha perdido 4 escaños y unos 130.000 votos (se queda con 29 escaños y el 38,1 %, frente a 33 escaños y el 42,7 % en 2001), y, por tanto, las del rechazo mayoritario al 'Plan Ibarretxe', que se había planteado a lo largo de la campaña como un plebiscito.
Segunda lectura. Han sido las elecciones de la victoria -dicho sea sin comillas- del abertzalismo de Batasuna a través del Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) que, con 150.000 votos (el 12,5 %, es decir, el 2,4 % más que EH) ha conseguido 9 escaños (2 más que EH en 2001) y se ha convertido en la auténtica llave del Parlamento de Vitoria, si lo que se quiere es volver a formar un Gobierno nacionalista. Pero, claro, ahora el PNV tendría que ir de la mano de Batasuna.
Tercera lectura. La del ascenso, pequeño pero significativo, dado el éxito del PCTV, de Aralar, la formación que dirige
Patxi Zabaleta
y que ha conseguido colocar a
Aintzane Ezenarro
por Guipúzcoa, justamente donde el PCTV ha obtenido -lógicamente, por otra parte, 1 escaño, con casi 30.000 votos (2,3 %). Como se sabe, Aralar es una escisión de Batasuna que apuesta por la vía democrática.
Cuarta lectura y muy importante. Estas elecciones han servido para confirmar una vez más que el llamado 'bloque constitucionalista' (PP, PSE-EE y UA) se mueve en unos parámetros de voto y porcentajes prácticamente inamovibles en su conjunto; es decir, que sube considerablemente el PSE-EE con 18 escaños -gana 5 respecto a 2001, con unos 22.000 votos más y 4,8 puntos por encima de aquellas elecciones-, pero que lo hace, primero, a costa de la desaparición de UA -que pierde el escaño que tenía en Álava- y el descenso del PP de
María San Gil
, que pasa de 19 escaños a 15 y de 323.000 votos a casi 210.000. Como se ve, los 5 escaños que gana el socialista
Patxi López
los pierden PP (4) y Unidad Alavesa (1). Mientras tanto, la Ezker Batua-Berdeak de
Javier Madrazo
revalida sus 3 escaños -uno por cada provincia, con casi 65.000 votos [no llega ni de lejos a los 100.000 que buscaba Madrazo] y el 5,4 % del voto válido, 0,1 por debajo de 2001-.
Así, pues, están las cosas en la nueva Euskadi: los abertzales tienen la llave de Vitoria. La suma PSE-EE y PP sería de 33 escaños. Ni con los 3 diputados de EB y con el diputado de Aralar -mezcla imposible, por otra parte- llegarían a la mayoría absoluta, situada en 38 diputados. Luego, un Gobierno 'constitucionalista' es sencillamente imposible.
Veamos un gobierno nacionalista. El PNV-EA no puede ya gobernar sólo con Madrazo y con Aralar, como llegó a plantear en su día, porque sumarían 33 escaños, la misma suma que PP y PSE-EE. Luego, necesitarían del voto 'positivo' -ya no vale la abstención- de los abertzales del PCTV. Ello daría lugar a un complicadísimo juego de pactos parlamentarios, de los que podría 'darse de baja' Madrazo. Aunque, si el PNV-EA quiere conservar la Lehendakaritza a cualquier costa, solamente pactando con el PCTV la obtendría, porque la suma es de 38 escaños, justo la mayoría absoluta. Pero es impensable una coalición entre el nacionalismo moderado y democristiano del PNV y el comunismo abertzale del PCTV.
Así, la puerta que se abre con más realismo es la de un gran acuerdo parlamentario en dos posibles vertientes: o bien un pacto de gobierno PSE-EE y PNV-EA, que parecería lo más acertado, o un gran acuerdo incluyendo a otra fuerzas políticas, como Aralar y EB, porque parece impensable pensar que el PP entrara en ese juego, entre otras cosas porque la denuncia de esa posibilidad la convirtió la Popular María San Gil en el eje de su campaña.
Ahora bien, la primera posibilidad, la de un pacto PNV-PSE choca de entrada con la pretensión socialista de no dejar escapar esta vez la Lehendakaritza, como ya ocurrió en dos legislaturas pasadas. Patxi López ha repetido hasta la saciedad, y
Rodríguez Zapatero
lo ha confirmado, que el PSE no entrará en un Gobierno en el que López no sea lehendakari. Y aquí la pregunta: ¿cedería Ibarretxe la Lehendakaritza con tal de que el PNV gobernara? No parece probable.
Lo que sí parece, más que probable necesario, es que Ibarretxe va a tener que aparcar su famoso plan soberanista y ponerse a discutir desde cero la reforma del Estatuto de Gernika. Los nacionalistas plantearon su campaña como un referendo del 'Plan', y han perdido. O eso, o pactar con el abertzalismo radical. Ahí está Ibarretxe, en su encrucijada.
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