El minuto a minuto de las elecciones vascas

- Decepción nacionalista, satisfacción en el bloque constitucionalista y auge del abertzalismo vasco
- Se hunde el 'Plan Ibarretxe' junto a la coalición PNV-EA
- Los abertzales ganan en votos y se convierten en la llave del Parlamento vasco


A las ocho en punto de la noche, nada más cerrar los colegios electorales, los medios de comunicación anunciaban los resultados de sus encuestas a pie de urna. Aunque la horquilla que todos los sondeos ofrecían -Ipso para RTVE y Forta; Democospia para Antena 3 y Onda Cero, y el Instituto Opina para el Grupo Prisa- era excesivamente amplia, se podían extraer, a falta de resultados, oficiales, algunas conclusiones, la más importante la de un descenso elocuente del bloque nacionalista PNV-EA, un retroceso del PP, un considerablemente aumento del PSE-EE y una rotunda 'victoria' de los abertzales a través del PCTV. Un dato preocupante era que la participación había bajado nada menos que 10,9 puntos con respecto a las elecciones de 2001. A continuación, los 'segundos niveles' políticos comparecían públicamente para hacer la primera valoración; todos, menos la coalición PNV-EA, que se 'bunkerizaba' en la antigua sede de la Azucarera de Vitoria. Algo iba mal en el bloque nacionalista.

17/04/2005
De nuestro enviado especial Manuel Ángel Menéndez/Bilbao

Poco después de las 20.00 horas se conocía el primer dato fiable de las elecciones del 17-A en Euskadi: una pobrísima participación del 69 % frente al 79,9 % que se registró en las anteriores elecciones autonómicas de 2001. Nada menos que 10,9 puntos de pérdida en cuatro años. Una participación que, sin embargo, fue más alta que en los comicios de 1994 (que fue de 59,6 %) y que las de 1990 (que se situó en 60,9 %). Pero, ahora, ¿a quién ha perjudicado o beneficiado este descenso electoral respecto a hace cuatro años? Era una de las primeras preguntas que se comenzaban a hacer los líderes políticos desde sus respectivas sedes electorales y que el coordinador de la campaña socialistas, Rodolfo Ares, se encargaría de despejar exactamente a las 21.34 horas, cuando, antes de la comparecencia de Balza.

El PSE-EE había elegido para su sede electoral un céntrico hotel de Bilbao, junto a la ría y mirando al Guggengheim, a donde el candidato Patxi López llegó a las 19.30 horas; la EB-Berdeak de Javier Madrazo había escogido otro hotel de Bilbao próximo a Sabin Etxea, la sede central del PNV, para convertirlo en su oficina de seguimiento electoral. Y en Bilbao también se reunían ya a esas horas los dirigentes del PCTV-EHAK, los herederos de Batasuna, que lo hacían en el Pabellón de la Casilla, donde dos días antes había cerrado campaña el PNV.


En un hotel de San Sebastián se hallaba ya reunida la cúpula del PP vasco con María San Gil a la cabeza, la 'candidata revelación' como se la ha llamado con rigor en estas elecciones, y también en Donosti, en una carpa en el casco antiguo, esperaban los resultados los dirigentes de Aralar, encabezados por el parlamentario navarro Patxi Zabaleta. La coalición PNV-EA prácticamente se 'bunkerizaba' en el antiguo edificio de la Azucarera, en Vitoria, mientras que los miembros del gobierno se unían a Juan José Ibarretxe en la Lehendakaritza de Vitoria.

Los primeros sondeos confirmaban que la coalición nacionalista PNV-EA se estancaba o, incluso, descendía respecto a 2001; es decir, que el 'Plan Ibarretxe' se había hundido, según la primera valoración política de urgencia realizada por el PSE-EE sobre las 20.05 horas a través de su candidata Isabel Celaá. "La sociedad vasca le ha dado un portazo al Plan Ibarretxe", dijo Celaá, anunciando una reunión de la ejecutiva socialistas para las 16.30 horas de mañana, lunes, donde se analizarán resultados y se verán posibles variables pactistas.

A las 20.10 compareció un casi compungido Carmelo Barrio, del PP, para anunciar lo que iba a ser una constante en las declaraciónes del PP a lo largo de toda la noche electoral: "Como demócrata, me duele, y al PP le duele, que ETA y Batasuna hayan estado en estas elecciones por la desidia del Gobierno de Zapatero y la desidia del Partido Socialista". Se refería, obviamente, al ascenso espectacular que ya las encuestas le daban al desconocido PCTV, que había conseguido aglutinar el voto de Batasuna. Escasas referencias, sin embargo, al descenso del PP de María San Gil, quien por la mañana había sido increpada por supuestos militantes del PCTV cuando acudía a ejercer su derecho de voto en San Sebastián.

A las 20.20 horas, Oscar Matute, de Ezker Batua-Berdeak, se congratulaba de los datos que se iban recibiendo respecto al partido de Javier Madrazo: "Nos alegramos por la confirmación del papel de centralidad política que nos habrían dado los electores", con una tendencia ascendente de EB. Pero Matute también expresaba su preocupación por la tendencia descendente en cuanto a la participación electoral.

A las 20.41 horas comparecía otro dirigente del PP, Leopoldo Barreda, para anunciar que los sondeos conocidos hasta ese momento eran "muy diferentes, muy dispares, con una horquilla muy amplia de resultados. Pero parece que todos dicen que ETA y Batasuna han tenido reflejo en estas elecciones".

Cuatro minutos después, Rodolfo Ares, coordinador de campaña del PSE-EE expresaba "la satisfacción de los socialistas vascos porque todas las encuestas dicen que los únicos que crecemos somos nosotros. Los ciudadanos han optado por el diálogo y por el cambio que proponemos los socialistas". Ares había encargado su propio sondeo a pie de urna y es evidente que a esas ya tenía lo resultados. Unos resultados que él mismo ofrecería a las 21.34 horas, unos minutos antes que el consejero de Interior, Javier Balza, en una representación escénica perfecta: el sondeo socialista confirmaba la hecatombe del nacionalismo del PNV-EA y el ascenso del PSE-EE, que se beneficiaba del descenso del PP. Pero también, la 'victoria' de los abertzales que habían acudido a votar en masa al PCTV.

A todo esto, el PNV, 'bunkerizado' en el antiguo edificio de la Azucarera, en Vitoria, no habían comparecido aún ante el resultado adverso de los sondeos. El consejero de Interior, Javier Balza, sin embargo, cumplió con su función para, a las 21.35 horas, ofrecer los primeros resultados cuando iba escrutado el 50 % de los votos: el PNV se hundía realmente, con 29 escaños, el PSE se consolidaba como la segunda fuerza política, con 18, el PP de San Gil bajaba a 15 -pero no a los 13 que se le habían vaticinado, lo que equivalía a decir que había aguantado el tirón-, Exker Batua se mantenía en 3 -éxito, por tanto, de Madrazo, que aguantaba el tipo-, Aralar obtenía 1 -Patxi Zabaleta conseguía llevar a Aintzane Ezenarro al Parlamento de Vitoria- y… la gran conmoción: el PCTV, el partido para el que Batasuna había pedido el voto, obtenía, con el 50 por ciento de los votos, 8 escaños, uno más que Batasuna en 2001. Unidad Alavesa, de Enriqueta Benito, desaparecía del mapa político vasco. Luego no sólo se confirmarían estos resultados, sino que el PCTV arañaba uno más en Guipúzcoa -obtendría 5- quitándoselo al PSE-EE.

De ahí que a las 21.54 horas la ya prácticamente diputada del PCTV Maite Aramburu compareciera en el Pabellón de la Casilla, en Bilbao, para anunciar la rotunda victoria de la formación. Los abertzales estaban alborozados escuchando a Aramburu decir: "Anunciábamos que íbamos a dar una sorpresa y la hemos dado". Aramburu también aprovechó su breve intervención de ese momento para señalar que "hay una cosa que quería dejar clara: en estas elecciones antidemocráticas no todos los partidos y voces han podido estar representados", en clara alusión a Aikera Guztiak.

A las 23.05 horas -casi con el cien por cien de los votos escrutados- era obvio ya que el PCTV, para quien Batasuna pidió el voto después de la ilegalización de Aukera Guztiak, había roto moldes y había superado, incluso, los resultados de la formación de Arnaldo Otegi -Euskal Herritarrok- en 2001. El incremento del voto abertzale fue saludado por los dirigentes del PCTV en Bilbao con auténtico alborozo. La subida de los abertzales en estos comicios autonómicos han sido más que una sorpresa, un rotundo mazazo para el bloque constitucionalista, pero también para la coalición nacionalista PNV-EA, que ve cómo su formación baja considerablemente con respecto a los anteriores comicios.

El PCTV consigue representación en las tres provincias vascas, lo que ofrece una idea de que la petición de voto realizada por Batasuna ha funcionado a la perfección y que los abertzales se han movilizado en estas elecciones para tener una excelente presencia en el nuevo Parlamento, donde nadie duda que van a tener su voz gracias a este desconocido partido constituido nada más aprobarse la Ley de Partidos y que nunca ha contado con muchos electores.

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