Un cable mal enroscado pudo hacer que no explotara la última bomba del 11-M

Los hechos acaecidos el 11-M de 2004 y que propiciaron los terribles atentados de Madrid empiezan a estar cada vez más claros. Este miércoles, la Comisión de Investigación recibió, previa petición y directamente desde el juzgado de Instrucción número 6 de la Audiencia Nacional, un auto de 200 folios perteneciente al sumario 20/2004 que instruye el juez Del Olmo, en el que, entre otras cosas, se explica detenidamente y con detalle qué es lo que pudo fallar para que la mochila bomba que fue encontrada intacta poco después de la tragedia no estallara como las demás. Este documento, que obra en poder de Diariocrítico, no forma parte, en ningún caso, de los 35 primeros tomos sobre los que el magistrado había levantado parcialmente el secreto por la mañana.

20/04/2005
M.M.L./Diariocrítico/Madrid

Doscientos folios de auto, recién salidos del sumario del 11-M y fechados el 15 de febrero de 2005, llegaron este miércoles a última hora al Congreso de los Diputados con el fin de aclarar, entre otras muchas cosas, aspectos "técnico- policiales y de Policía Científica" relacionados con los atentados de Madrid. En concreto, en la página doce, se explica y detalla cuál pudo ser la razón por la que no explotó la mochila bomba encontrada en uno de los trenes y que fue desactivada al día siguiente en el parque Azorín de la capital.

Como es conocido, el sistema que los terroristas emplearon para estallar los explosivos constaba de un simple artilugio formado por un teléfono móvil y un detonador. El auto, apoyado convenientemente, y como queda constatado en el texto, por fotografías de radiografías de todos los elementos del artefacto, realizadas durante dicha desactivación el 12-M, expone una teoría que se basa, sobre todo, en los cables conectores que hallaron los tedax, "sólo cuatro (...), dos del teléfono y dos del detonador".

Al parecer y tras "deteminar la posición y situación" efectuando varias radiografías del teléfono "en laboratorio", se descubrieron dos cables "unifilares" que salían del mismo, para poco después hacer lo propio con el detonador. Estos cables debían 'casar' entre ellos y formar dos parejas que cerrarían un circuito. No obstante, de los dos cables del móvil, "ambos de 19 cm de longitud", la Policía Científica descubrió que uno estaba suelto aunque con una "torsión de haber estado enroscado a otro". Es decir, que el fallo pudo estar en la mala unión realizada por los terroristas, en su fabricación defectuosa.

El auto puntualiza que no se puede saber "en qué momento se produce la desconexión" y también que como los cables no estaban protegidos de ninguna manera, por ejemplo, con cinta aislante, por lo que cualquier movimiento podría haberlos puesto en contacto de nuevo "cerrando el circuito nuevamente". Esto habría provocado su detonación en el momento de la activación del detonador y el aumento de manera insospechada del desastre.

Analizado el material y aun sin poder determinar cómo y cuándo se movieron esos cables, el informe pericial de los técnicos concluye, no obstante, que "el hecho de que uno de los cables que sale del teléfono carece de conexión con otros elementos, es uno de los motivos por el que el sistema de iniciación podría haber fallado a las 07:40, hora fijada en el teléfono".

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