El jueves, otra cumbre


Este jueves, nueva cumbre en La Moncloa entre Zapatero e Ibarretxe. De esta forma, las "conversaciones" postelectorales en Euskadi "permanecen a la espera de los resultados de esa entrevista". La expectación es máxima. Como recordarán y lo adelantamos en su día, la cita fue pactada por ambos interlocutores al día siguiente de los comicios autonómicos. Ibarretxe llega a Madrid en la seguridad de que volverá a ocupar la presidencia del Gobierno Vasco. Según nos ha comentado, su deseo es "buscar con el presidente del Gobierno español una camino hacia la paz y la normalización política".


02/05/2005
Julián BILBAO (Bilbao)

En ese objetivo centra la entrevista el entorno del lehendakari, dejando al margen de la misma lo más inmediato, que es cómo garantizar la gobernabilidad. Ibarretxe, que ha soslayado sus dificultades en su primera ronda con las fuerzas vascas, ha valorado su encuentro con Zapatero como la evidencia de que los resultados electorales obligan a buscar "un arreglo" que propicie el fin de ETA y un renovado modelo de relación de Euskadi con España.

La sensación del lehendakari y su Gobierno, según medios del tripartito, es que la reelección está en su mano más que por sus apoyos, por un eventual desistimiento de los demás. Dos parecen ser las hipótesis: que, finalmente, el socialista Patxi López renunciará a pelear el cargo y que, en el supuesto de un empate a 33 escaños entre los dos aspirantes, el Partido Comunista de las Tierras Vascas no bloqueará a un lehendakari abertzale.

Esta confianza, apuntan los mismos medios, se ve avalada por el hecho mismo de que Zapatero vaya a recibir a un interlocutor que está todavía en funciones y por la impresión de que el líder del PSOE no quiere forzar una alternativa, para la que precisaría de los votos de un PP cada vez más crítico con él y que implicaría conceder un papel determinante a EHAK, cuando está siendo investigada por su presunta vinculación con Batasuna. Y un permanente bloqueo sólo conduciría a nuevas elecciones.

Ibarretxe y Zapatero se verán en La Moncloa por tercera vez en poco más de nueve meses. Si la primera cita sirvió para restablecer el diálogo institucional y la segunda para escenificar el rechazo del Gobierno a la propuesta de nuevo Estatuto, ésta se produce en un escenario cargado de incertidumbres, en medio de crecientes rumores sobre contactos de Batasuna con los socialistas, hasta el punto de que "los de Otegi" han recordado al Partido Popular los contactos que mantuvieron con Batasuna cuando estaban en el gobierno.

Ibarretxe ya no "insiste" acerca de su Plan y Zapatero ha exigido reiteradamente su retirada para negociar una reforma estatutaria ampliamente consensuada, con la promesa de hacerla realidad en dos años. La entrevista en La Moncloa, que, presumiblemente, se celebrará justo después de que Ibarretxe reciba a Arnaldo Otegi, aplazará cualquier decisión de calado en Euskadi.

El tripartito da por hecha una demora en las conversaciones para conformar la Mesa del Parlamento vasco -lo más urgente- y en los primeros contactos formales para reeditar el tripartito. Y Patxi López iniciará su propia ronda de contactos a partir del jueves, tras el comité nacional que coincidirá con la reunión Zapatero-Ibarretxe. No se puede ofrecer mejor menú político en la primera semana de mayo.


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