- “El propio día 11M Europol sabía que el atentado
era islamista”
El Gobierno de Aznar menospreció el peligro que se cernía
sobre el Estado español antes del 11-M, mantuvo una
“actitud negligente”, bajó la guardia en relación al
terrorismo islamista en el seguimiento de personas como
Jamal Zougan y manipuló de forma electoralista la información
sobre la masacre. Son las conclusiones que el PNV presentará
a la Comisión del 11-M y a las que ha tenido acceso
Diariocrítico.
6/06/2005
C.Moraga/M.A.Menéndez
De
cara a la reunión de la Comisión de Investigación del
11-M del próximo miércoles, 8 de junio, el PNV ha preparado
un documento con 23 conclusiones provisionales sobre
la masacre del 11-M en Madrid en las que critica severamente
la “imprevisión” del Gobierno antes del atentado,
la “manipulación informativa” entre los días 11 a 14
con un claro tinte electoralista y el “delirante”
sostenimiento de la tesis ETA-Al Qaeda mantenida
incluso aún hoy por los dirigentes populares.
El PNV no presenta ninguna recomendación, por entender
que el trabajo de la Comisión de Investigación no
se encuentra concluso. Entre sus conclusiones provisionales,
el PNV mantiene que el terrorismo de raíz islamista
se configura como una realidad crecientemente peligrosa,
pero se declara contrario a conceptos como “guerra
preventiva” o “daños colaterales” para
prevenirlo, que es una “perífrasis que encubre el
asesinato legalizado.
Los que defienden estas tesis olvidan que precisamente
en el método de combatir al terrorismo se encuentra
la frontera entre los reales demócratas y el neofascismo.
Afirma el PNV que se debe afrontar el terrorismo islamista
desde una legítima perspectiva de eficaz prevención
y represión policial, pero la comunidad internacional
occidental debe realizar reflexiones ampliamente consensuadas
sobre: -
El conflicto palestino-israelí y el papel de la comunidad
internacional en cuanto a su resolución democrática.
- La explotación de los recursos energéticos de los
países árabes por multinacionales del petróleo y otras
energías que poseen aparente capacidad de provocar
acciones bélicas carentes de legitimidad. - El mantenimiento
de regímenes políticos corruptos y manipulables por
las potencias occidentales en países de cultura y
religión musulmanas. -
Afloramiento de teorías pseudointelectuales como
la denominada “el choque de civilizaciones”, que preconizan
la hegemonía y mayor cualidad de la civilización occidental
sobre la civilización islámica o musulmana. - El empobrecimiento
y marginalidad de importantes segmentos de la población
de los países árabes. Imprevisión del Gobierno Aznar.
En relación al atentado del 11-M, destacan los nacionalistas
vascos el menosprecio del Gobierno del PP al peligro
que realmente se cernía sobre el Estado español:
“El reconocimiento del ex presidente del gobierno,
José María Aznar, afirmando que se había bajado la
guardia en relación al terrorismo islamista, dada
la obsesión existente en combatir a ETA, pone de relieve
la afirmación anterior, especialmente teniendo en
cuenta que determinadas organizaciones terroristas
de raíz islámica estaban penetrando y organizándose
en España ya en la década de los 90, como se acredita
por diversos sumarios iniciados en la Audiencia Nacional
derivados de la desarticulación de células de Al-Qaeda
en el año 1997, 1998 y 2001”.
Señala el documento que la desconsideración del peligro
que para el Estado español suponía el terrorismo islamista
“se agrava por la relativización de las amenazas hechas
por Bin Laden y Al-Qaeda específicamente contra
España tras la guerra "manifiestamente ilegal
de Irak”. Además, Aznar ignoró “informes del
Centro Nacional de Inteligencia entregados en esta
Comisión de Investigación, que alertaban del riesgo
de un atentado inminente, citando expresamente la
expresión: trenes, vías ferroviarias o incendios forestales”.
Según el PNV, las deficiencias preventivas se acreditan
también en la “actitud negligente” en el seguimiento
de personas clave en el atentado, como Jamal Zougan,
al que el ex Ministro de Interior, Ángel Acebes,
“le concede escasa relevancia, como si fuera un delincuente
habitual reconvertido en terrorista de forma repentina
por un posible autor intelectual de la masacre, insinuando
que ese autor intelectual es ETA”.
Se destaca, en este punto, que las labores de seguimiento
de Zougan “se suspendieron para destinar a los funcionarios
de la Brigada Provincial de Información de Madrid
a labores de protección de la boda real. Esta actitud
negligente se manifiesta palmariamente en los hechos
relatados”. La prevención se resintió igualmente para
el PNV en la “laxitud con la que se actuó policialmente
en relación al Imán Lamari”, ex miembro
del GIA, presumible autor intelectual del atentado
del 11-M y sobre el que el CNI había advertido inequívocamente
de su peligrosidad y actuaciones.
La trama asturiana
Respecto a la trama de la dinamita destaca el PNV
que las entregas de explosivos de Suárez Trashorras
pasaron desapercibidas para el Cuerpo Nacional de
Policía, de quien era confidente, así como pasaron
desapercibidas las actuaciones de Rafa Zouhrier para
la Guardia Civil, de quien este ciudadano era también
confidente.
“La trama asturiana constituye una fuente inagotable
de sorpresas a tenor de las informaciones que se van
conociendo relativas a otros confidentes como el denominado
‘Lavandero’, que acreditan que el conocimiento policial
de las operaciones de tráfico de explosivos eran conocidas
para prácticamente todo el mundo menos para las autoridades
del Ministerio del Interior”, se señala en el
documento al que ha tenido acceso Diariocrítico.
Manipulación del Gobierno Aznar
Para el PNV, el Gobierno de Aznar manipuló la información
entre los días 11 y 14 de marzo y la “manifestación
quizás más emblemática de cómo se manipuló la información
entre el 11 y el 14 de marzo la proporcionó el Director
en funciones de Europol, D. Mariano Simancas, afirmando
su convicción de que el propio día 11 de marzo Europol
sabía que el atentado era autoría islamista”. Sostienen
los nacionalistas que la gestión de la información
de los portavoces gubernamentales del atentado desde
el 11 hasta el 14 de marzo “penetra de lleno en
el concepto de manipulación electoral”.
Y añade que “el día 12 de marzo el Secretario
de Estado de Seguridad de Estados Unidos da crédito
a la autoría de Al-Qaeda, y el Gobierno español tiene
que empezar a regatear con lo que se va convirtiendo
en una auténtica presión internacional para reconocer
la verdad y no comprometer la seguridad de otros países”.
Peor aún es el “desvarío” de los intentos,
que “rayan en el patetismo”, de los Comisionados
del PP intentando vincular a Al-Qaeda con ETA:
“Todos los expertos que han comparecido ante la
Comisión han considerado inverosímil esta conexión
por múltiples razones vinculadas a la estructura,
historia, objetivos, ámbito territorial, raíz metacultural
de ambas organizaciones. No menos de veintiséis argumentos
sólidos se han expuesto por los expertos, tanto policiales
como académicos, en contra de dicha vinculación”.
Más taxativa es la conclusión del PNV sobre cuándo
se decidió el atentado de Madrid: “Los autores
del atentado del 11-M decidieron realizarlo tras la
foto de las Azores, como se acredita por la resolución
dictada por el Juez de Instrucción número 5 de la
Audiencia Nacional, Baltasar Garzón, aludiendo a las
reuniones celebradas en febrero y junio de 2003 por
los terroristas. Esta resolución desacredita la tesis
mantenida por el Partido Popular de que la decisión
de realizar el atentado se adoptó en fechas anteriores
a la reunión de las Azores y la Guerra Irak”.
Recomendaciones
En este capítulo, el PNV cita las siguientes: - En
relación a las víctimas: impulsar el diálogo de las
administraciones públicas con las víctimas, incrementar
las políticas subvenciónales, reservar un porcentaje
en las ofertas públicas de empleo, extensión a las
parejas de hecho de las ayudas destinadas a las víctimas,
puesta en marcha de campañas específicas y acto conmemorativo
anual el 11-M. - Que el Congreso de los Diputados
o el Ministerio del Interior puedan personarse como
acusación particular en los juicios contra terroristas.
- Establecer con los interlocutores representativos
de las organizaciones islámicas un sistema de relación
permanente que coadyuve a la integración de dichos
colectivos desde el respeto estricto a sus elementos
identitarios. - Regular de forma congruente el funcionamiento
de las Comisiones de Investigación en las Cortes Generales.
- Participación de las policías autónomas de carácter
integral en el CNA dotándose de los instrumentos,
procedimientos y realidades orgánicas que, trascendiendo
declaraciones de intenciones, permitan un abordaje
profesional de la seguridad de la ciudadanía. -
Especialización de una sección de la Audiencia Nacional,
de un Juez Central de Instrucción y un fiscal en terrorismo
de raíz islamista. - Fomentar el conocimiento y la
comunicación dentro del Estado entre la Comunidad
Islámica y la Comunidad de acogida: elaboración de
un libro blanco sobre la convivencia entre ambas realidades.
- El Pacto “Por las libertades y contra el terrorismo”
no puede seguir siendo la referencia para afrontar
eficazmente esta patología social, pues tiene múltiples
insuficiencias: lo suscribieron sólo dos partidos
con representación parlamentaria; se dirige exclusivamente
a la lucha contra ETA; su “carácter antidemocrático
que imposibilita su reconversión o traslado para afrontar
el terrorismo internacional”; su incumplimiento
por los propios signatarios del Pacto. - La brutalidad
de los atentados de Al Qaeda ha producido un efecto
de inhibición en otras organizaciones terroristas
que pueden producir reflexiones internas en las mismas
sobre la continuidad de sus actuaciones y existencia.
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