Cierre de campaña de alta temperatura
Fraga insiste en que se puede negociar con ETA si abandona las armas
- Todo preparado para los cierres en Pontevedra, Orense, Vigo y Santiago
Final de campaña electoral de alta temperatura en el que el candidato del PP a la Presidencia de la Xunta, Manuel Fraga, ha vuelto a afrontar el tema de la posible negociación con ETA, pero desde una posición muy alejada de la línea oficial de su partido. Ante las cámaras de TVE, Fraga se ha referido al comunicado que esta madrugada ETA hizo llegar al diario
Gara
para reafirmar que si la banda
"pone las armas sobre la mesa"
se
"podría contemplar"
una posibilidad de negociación. Una jornada electoral, esta última, que se muestra, si no especialmente conflictiva, sí preñada de nuevas promesas para tratar de convencer al electorado aún indeciso.
17/06/2005
De nuestro enviado especial, Manuel Ángel Menéndez/Santiago
La última jornada electoral de la campaña gallega se ha iniciado con el anuncio de ETA en el diario
Gara
, un anuncio que no podía pasar desapercibido y respecto al cual
Manuel Fraga
ha insistido en su conocida tesis de que si los terroristas
"ponen las armas sobre la mesa, entonces se podría contemplar [una posible negociación]",
en la línea del Gobierno de
Rodríguez Zapatero
, aunque añadió que
"si ya hubo al principio de la transición una ley de ese tipo de amnistía general, podría haberla después, pero no puede ser como una parte de la negociación [salida de presos]"
, en la línea más dura protagonizada por
Mariano Rajoy
. Unas declaraciones que, sin duda, no gustan a los dirigentes nacionales del PP que se están volcando en este cierre de campaña a la gallega.
Alta temperatura
Una jornada electoral, esta última, que se muestra, si no especialmente conflictiva -no lo ha sido, en realidad, la campaña electoral gallega, más allá que alguna que otra nota peculiar-, sí preñada de nuevas promesas para tratar de convencer al electorado aún indeciso. Por ejemplo, anoche, en A Coruña, y ante 10.000 personas -cifras de la organización-, el octogenario candidato del PP prometió 460 euros mensuales a quienes decidan solicitar una excedencia en su trabajo para educar a sus hijos. La idea de la familia permanece más que viva en la campaña de los populares gallegos a unas horas de la manifestación laico-eclesial-popular convocada en Madrid contra los matrimonios gays.
Y puestos a prometer, Fraga también prometió ante un público llegado -más bien traído en autocares- de diversos pueblos gallegos y hasta asturianos -los coruñeses eran, probablemente, los menos y de edad más avanzada- el pago de entre 3.000 y 6.000 euros a las empresas que contraten a mujeres en situación de paro de larga duración o mayores de 40 años. Mujer y familia, educación y sanidad y ahora posibilidad de negociar una salida al terrorismo -"si dejan las armas"- son los pivotes finales de la campaña de Fraga para intentar revalidad su mandato frente a la alianza entre socialistas y nacionalistas gallegos que anoche también hicieron 'pinza' en Vigo contra los candidatos populares.
Indecisos y voto emigrante
A estas alturas de la campaña, cuando se han recibido aproximadamente 60.000 votos por correo procedentes de la emigración -se espera en esta ocasión más de cien mil papeletas de allende los mares-, están bailando dos escaños, uno en A Coruña y otro en Pontevedra. Los dos que necesita precisamente Fraga para renovar su mandato. De ahí que los directores de campaña de los tres partidos que pugnan por la Presidencia de la Xunta hayan acelerado in extremis la maquinaria organizativa para el último empujón de cara a las urnas.
Esta noche es el gran cierre electoral con actos centrales de
Anxo Quintana
(BNG) en la capital orensana -él es de Allariz, donde permanecerá durante la jornada de reflexión electoral del sábado y dónde votará el domingo-; del tándem Manuel Fraga/
Mariano Rajoy
en Vigo, y del 'doblete' del socialista
Emilio Pérez Touriño
-esta vez sin Rodríguez Zapatero, que sí 'actuó' el miércoles- primero en Pontevedra y luego en la gran fiesta-mitin programada a partir de las 22.30 horas en la Plaza del Obradoiro, en Santiago de Compostela.
El que se vuelquen populares y socialistas en Pontevedra tiene su explicación lógica: allí colea uno de los dos escaños que pueden inclinar la balanza hacia uno u otro bando. Por eso se eligió cuidadosamente el escenario, el cual, en el caso socialista, fue supervisado por el propio secretario federal de Organización,
Pepe Blanco
, quien no ocultaba días atrás la importancia de Pontevedra en la que él supone una victoria para un futuro gobierno PSdeG-BNG en la Xunta. Las mismas razones, a sensu contrario, han llevado al director de campaña popular,
José Crespo
, a elegir Vigo, cuya ruptura del pacto entre el BNG y el PSOE en el Ayuntamiento es -para los populares- el símbolo más preclaro de que Galicia no puede ser 'gobernada por radicales'.
Mientras, sesenta jóvenes llegados de toda España han conformado una imponente clá que acompaña a los candidatos del PP en sus principales mítines electorales y que esta noche, naturalmente, estarán en Vigo coreando consignas ensayadas. Son militantes de Nuevas Generaciones y están perfectamente coordinados para jalear, con una sola voz, las consignas precisas en los momentos justos de inflexión en el discurso del candidato.
Es
"la juventud"
de Manuel Fraga, el octogenario líder gallego que pugna por repetir en la Presidencia de la Xunta de Galicia. Los jóvenes del PP se hacen notar en los mítines, aunque a veces irritan al líder fundador, poco dado a 'templar gaitas'.
Si el mecanismo electoral puesto en marcha por Crespo se acelera, como es previsible, Vigo puede ser esta noche la apoteosis de Fraga. Si un día antes los organizadores de la campaña popular consiguieron llenar A Coruña con autocares llegados, incluso, de la no tan cercana Oviedo, el Pabellón As Travesas de Vigo pueda 'saltar' esta noche. Y si el mensaje popular cala, podría saltar la idea de unidad que el jueves quisieron dar en esta importante ciudad los candidatos del PSdeG-PSOE
Pachi Vázquez
y del BNG
Carlos Aymerich
, que pusieron en práctica el primer experimento de pacto, en esta ocasión, no de Gobierno sino como alianza frente al candidato popular
Alberto Núñez Feijóo
, al que dejaron
"acorralado".
El 'didáctico' Quintana, en Santiago
Por su parte, el candidato del BNG, Anxo Quintana, antes del gran cierre programado en Orense, ha dedicado la mitad de su jornada de este viernes a Luego, donde se ha referido a su campaña como de
"didáctica, participativa y explicativa".
En un somero balance de cierre, Quintana ha dicho que es
"muy positivo",
destacando cómo desde el BNG se presentó ante la sociedad como
"una fuerza política cercana a la gente"
. Dicho esto Quintana advirtió que se precisa
"una país nuevo, un presidente nuevo rodeado de gente nueva, de gente comprometida por Galicia para dejar atrás este tiempo de tristeza"
y que
"nos espera todo un futuro de ilusión y el BNG ha sido capaz de generar esa ilusión durante la campaña electoral".
Interpelado por los reproches de Fraga a un colaborador suyo se limitó a puntualizar que él esta empeñado en su campaña y que
"la gente lo que tiene que decidir es si el próximo 19 quiere que Galicia siga por el mismo camino o si quieren un cambio gallego".
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