La Iglesia critica la nueva ley de Educación y pide que la religión sea "fundamental"

·A los obispos tampoco les gusta la futura asignatura sobre ciudadanía

A Dios rogando y con el mazo dando. O el palo y la zanahoria. El caso es que la Iglesia, que con el beneplácito de la Conferencia Episcopal y asistencia de muchos obispos, se adhirió a la manifestación del pasado sábado que pedía restrigir derechos a los ciudadanos gays y en contra de la política del Gobierno socialista, ahora negocia con ese mismo Ejecutivo la enseñanza religiosa. Y quiere que la asignatura de religión sea "disciplina fundamental", a la par que critica la existencia de una asignatura sobre ciudadanía. La Conferencia ha trasladado sus exigencias este jueves a la ministra de Educación y Cultura, María Jesús San Segundo, expresando a la vez sus críticas generales al anteproyecto de ley Orgánica de Educación.


23/06/2005
Diariocrítico/Agencias

El vicepresidente de la CEE, monseñor Cañizares, explicó en rueda de prensa que le han expuesto a la ministra sus "preocupaciones por la educación española en general", por las "concretas dificultades" que genera el Anteproyecto, en lo que se refiere a la escuela de iniciativa social, la libertad de enseñanza, la nueva materia de Educación para la Ciudadanía. Sobre este punto, la delegación de la CEE ha trasladado su apoyo a las enmiendas presentadas por las instituciones que defienden la "libertad de enseñanza".

Los obispos insisten en que su postura se fundamenta en la Constitución Española y el acuerdo entre el Estado Español y la Santa Sede de 1979. . añizares recalcó que el artículo 27.3 de la Constitución "obliga al Estado a garantizar el derecho de los padres a la formación religiosa y moral según las convicciones". Por ello, la CEE cree que la asignatura de religión "no puede ser infravalorada, sino que debe figurar como área junto al resto de las enseñanzas".

Por este motivo, exige a San Segundo que la futura asignatura "debe ser equiparada a disciplina fundamental e impartirse con las mismas condiciones académicas y didácticas que el resto de las áreas". "Las medidas oportunas para que el hecho de recibir o no recibir la enseñanza religiosa no suponga discriminación alguna en la actividad escolar", subraya la CEE en un comunicado. Los obispos no pretenden que todos estudien religión, "sino que todos sean formados según sus convicciones".

Contradicción con la libertad de conciencia

A pesar de sus exigencias, los obispos aseguran que la reunión se ha desarrollado con "cordialidad y respeto". No obstante, tal y como explicó Cañizares en rueda de prensa, temen que la futura asignatura sobre ciudadanía se convierta "en una educación ética y moral de todos los ciudadanos por parte del Estado", lo que "podría entrar en contradicción con la libertad de conciencia". En cualquier caso, aseguró que ni al Gobierno ni a la CEE les gusta hablar en términos de "asignatura alternativa", sino "en la necesidad de responder a unas exigencias educativas y de responder a unos derechos fundamentales".

Además, indicó que el anteproyecto de Ley no dice nada sobre el alcance de la evaluación de la formación religiosa, sino que debe ser de oferta obligatoria y opcional para los alumnos. Sobre este asunto, Cañizares explicó que la delegación de la CE y el Ministerio de Educación han debatido sobre dos sentencias del Tribunal Supremo, una del año 95 que establece que no se puede imponer una materia con carga ideológica o religiosa, y otra de 2005 que avala la constitucionalidad de la LOCE (ley educativa del anterior Gobierno del PP).

Por otra parte, los obispos reconocen que hay aspectos laborales sobre los profesores de religión "que necesitan, efectivamente, ser explicitados y desarrollados". Sobre este punto, Cañizares denunció que "algunos centros" discriminan a este profesorado y lo lamenta "porque supone un ataque a personas a derechos fundamentales de los ciudadanos a recibir una enseñanza religiosa y moral".

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