. El PPdG se quedó a seis puntos
del PSdG en Pontevedra y sin el escaño 38
. Se recibieron 124.354 votos de emigrantes,
con una participación del 41%
. El escrutinio transcurrió con retraso, en especial
en la provincia de Orense
Fraga se quedó sin el ansiado escaño
38 al no sumar un porcentaje suficiente de ventaja en
Pontevedra
frente al PSdeG. Sólo resta solucionar el problema
de las 4.000 papeletas anuladas por no llevar la fecha
de envío requerida. No obstante, Touriño
ya celebró que puede presidir la Xunta una vez
que pacte una coalición con el BNG. En cuanto
al recuento del voto emigrante en Orense, el PP también
se impuso finalmente tras la reanudación del
escrutinio.
28/06/2005
Diariocrítico/Agencias
El escrutinio del voto emigrante, a falta de que
se resuelvan los recursos que presente el PP, tampoco
evitó la caída de Manuel Fraga de la Presidencia
de la Xunta y facilitará que la izquierda gallega acceda
por primera vez al Gobierno autonómico, al obtener conjuntamente
socialistas y nacionalistas 38 de los 75 escaños del
Parlamento gallego, por los 37 de los populares.
A pesar de que el PP mantuvo la confianza de lograr
el último de los 22 diputados por Pontevedra con el
voto de los residentes ausentes (CERA), que supondría
la mayoría absoluta, las esperanzas de los populares
se desvanecieron al conocer el escrutinio de los votos,
ya que los socialistas obtuvieron unos resultados muy
similares a los del PPdeG, lo que hizo imposible reducir
la diferencia de 8.160 sufragios.
La confirmación de este resultado pone fin a 15 años
y medio de mandato de Manuel Fraga al frente de la Xunta,
que tomó posesión en febrero de 1990, y abre una nueva
etapa en la política autonómica de Galicia con un gobierno
de coalición entre el PSdeG y el BNG para facilitar
el "cambio" en la Administración gallega.
Tanto el líder del PSdeG, Emilio Pérez Touriño,
como su homólogo del BNG, Anxo Quintana, ya confirmaron
la noche electoral del 19 de junio que estaban dispuestos
a buscar un acuerdo postelectoral para crear un gobierno
de coalición. Asimismo, el líder socialista se comprometió,
conocido el escrutinio del voto emigrante, a dedicar
"todas sus energías" para cumplir con el "mandato
del cambio" dictado por los gallegos.
Gobierno diferente
Fuentes del PSdeG explicaron que Pérez Touriño tiene
el deseo de "conformar un Gobierno diferente",
en el que estarán "pocos miembros del grupo parlamentario",
ya que la mayoría ajustada exige la presencia de todos
los diputados en la Cámara para no perder las votaciones,
porque la suma de socialistas y nacionalistas sólo dispondrán
de un escaño de ventaja sobre el PPdeG.
No obstante, las fuentes consultadas explicaron que
es segura la entrada en el Gobierno de José Luis
Méndez Romeu y, con más dudas, el ex alcalde de
O Carballiño, Pachi Vázquez. Por parte del BNG,
se apunta la recuperación de los ex diputados Alfredo
Suárez Canal y Xesús Veiga.
Así, aseveraron que el PSdeG considera "innegociables"
algunas áreas como Educación, porque estima que
es un departamento "muy sensible", que no se
puede dejar en manos del BNG, un partido que ha defendido
en diversas ocasiones la supresión de las ayudas a la
enseñanza privada o concertada. También pondrán dificultades
para que los nacionalistas accedan a las áreas de Economía
y Hacienda.
Según estas fuentes, el resultado "marcó un cambio"
en el electorado gallego, pero no hay que olvidar
que el 45 por ciento de los ciudadanos "apostó por
la continuidad". "La gente apoyó el cambio, pero tendrá
que ser moderado y paulatino", explicó uno de los
colaboradores de Pérez Touriño.
El PSdeG espera que las negociaciones se resuelvan de
un modo "tranquilo y pacífico" y que el BNG no
se exceda en sus demandas, ya que consideran que necesitan
entrar en el Gobierno para "salvar la crisis"
interna, agravada por la caída electoral de cuatro escaños
en unos comicios en los que su "colaboración era
clave" para impulsar el relevo de Manuel Fraga.
No obstante, los socialistas prevén conceder a los nacionalistas
una vicepresidencia y un número de consellerías similar
al porcentaje que representan los 13 escaños sobre los
25 de los socialistas. Con un número similar a las 14
consellerías actuales, los nacionalistas podrían dirigir
entre cuatro y cinco. A esta situación hay que añadir
la voluntad de sendos partidos para que la nueva Xunta
sea un Gabinete paritario, con un número similar de
hombres y mujeres.
Programa de mínimos
Por su parte, el BNG quiere asumir las principales áreas
sociales, educativas y culturales y pactar con los socialistas
un "programa de mínimos" para ejecutar a lo largo
de la legislatura. En este sentido, los nacionalistas
consideran más importante que su presencia en la Xunta
tenga un marcado carácter de contenido político que
de gestión administrativa.
Así, según fuentes del BNG, el objetivo es que se llegue
a un acuerdo sobre un "programa de izquierdas, progresista
y enfocado en lograr un avance en los derechos sociales
de los gallegos". Para ello, reclamará las consellerías
de Educación, Servicios Sociais, Empleo, Cultura o Innovación.
Otro de los objetivos del Bloque es lograr un acuerdo
sobre la reforma del Estatuto de Autonomía, para que
reconozca a Galicia la condición de nación al igual
que otras comunidades del mismo rango, como Cataluña
o Euskadi.
Asimismo, los nacionalistas gallegos también quieren
que su intervención en el Gobierno tenga una influencia
decisiva en la definición del nuevo modelo de financiación
autonómica. Así, el BNG defiende una agencia tributaria
propia y que se salde la "deuda histórica" con
Galicia.
Casi 125.000 papeletas
Las cuatro juntas electorales provinciales de Galicia
recibieron un total de 124.354 votos de emigrantes inscritos
en el censo de residentes ausentes (CERA), con lo que
la participación de la diáspora en estas elecciones
autonómicas se eleva al 40,76 por ciento de los 305
017 gallegos del exterior con derecho al sufragio.
El índice de participación de los emigrantes en estos
comicios autonómicos establece una cifra histórica,
ya que la participación de la diáspora respecto a las
cifras de 2001 experimentó un incremento del 81,4 por
ciento. El CERA registró en estos cuatro años un crecimiento
de 36.566 inscritos, lo que supone un aumento del 13,6
por ciento de gallegos residentes en el exterior con
derecho a voto.
La provincia de A Coruña es la que recibió un mayor
volumen de sobres, con un total de 45.794 votos, lo
que supone una participación del 41,7 por ciento. Pero
Lugo, pese a ser la provincia que cuenta con menos electores
en el extranjero, registró la mayor participación, al
recibir 17.500 sufragios, lo que supone un 45,65 por
ciento del CERA.
En Pontevedra ejercieron su derecho al voto 35.562 personas,
lo que supone una participación del 39,87 por ciento
de los inscritos en el CERA. Ourense es la provincia
que registró un menor índice de participación, ya que
votaron 25.498 personas, lo que supone un 37,65 por
ciento de sus electores en el exterior. Correos ha entregado
a las cuatro juntas electorales provinciales sufragios
procedentes de 73 países y Argentina es, con diferencia,
el país del cual procede el mayor número de votos, con
un total de 54.305 sobres.
Le siguen Uruguay, con 14.552 votos; Suiza, con 12.617;
Venezuela, con 12.071; y Brasil, con 7.865. Las papeletas
de la diáspora fueron entregadas por Correos hasta
poco antes de las 8.00 horas de hoy, cuando se inició
el recuento del voto de la emigración. Así, a primera
hora de hoy se distribuyeron entre las cuatro juntas
electorales provinciales 1.560 sobres, de los cuales
527 estaban destinados a la provincia de A Coruña.
manipulación", dijo.
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