Fuerte ataque de Anxo Quintana a la política de Manuel Fraga en sus gobiernos
- El líder del BNG explica las razones de su formación para formar parte de un Gobierno de coalición
Segunda jornada de la sesión de investidura del candidato Emilio Pérez Touriño como nuevo presidente de la Xunta de Galicia. En el Parlamento de la comunidad llega el turno de respuesta de los distintos grupos parlamentarios. Abre el fuego Anxo Quintana, del BNG, formación que cuenta con 13 diputados y que ha suscrito un acuerdo común con el Partido Socialista de Galicia, PSdeG-PSOE. Y, claro, la primera en la frente. Quintana abre su intervención lanzando un duro ataque dialéctico a Manuel Fraga.
29/07/2005
Paco Vilariño
/Especial para
Diariocrítico
/Santiago
"Hace tres meses, usted, señor
Fraga
-
dijo el que será vicepresidente único de la Xunta
- adelantaba las elecciones pensando en llevar todas las bazas en la partida. Quiso jugar con cartas marcadas para hacer realidad el sueño que siempre acarició: ver excluido el nacionalismo del panorama político gallego (...) Era su último servicio a esa idea caduca de una España uniformizada en la que ya pocos creen".
Y por ahí todo seguido,
Anxo Quintana
, expuso lo que era el constante
leit-motiv
de su formación, una vez cerradas las urnas el pasado 19 de junio, a saber: que al Partido Popular (él lo personalizó en Fraga) le ganó
"la realidad plural, comprometida y libre de un país qu votó por el cambio y votó cambio gallego".
Como quiera que el vicecandidato (que tal parecía en la tribuna de oradores) tenía que consumir los cuarenta y cinco minutos reglamentarios, tras los ataques a la Xunta saliente.
"El 19 de junio, perdieron la mentira y la manipulación",
dijo, vino la justificación del programa de Gobierno de la coalición, reiterando lo dicho por el candidato
Pérez Touriño
en su discurso de sometimiento al voto del Parlamento de Galicia. Eso sí, marcando distancias con sus consocios mayoritarios:
"El programa de Gobierno que viene a presentar el candidato, no es nuestro programa pero sí un contrato que recoge el espíritu sustancial de la propuesta de cambio y regeneración que el nacionalismo hizo a la sociedad gallega".
Con ello, Quintana diferenciaba al menos ideológicamente el programa del BNG:
"Un contrato con los gallegos en tres ejes básicos: la redistribución de oportunidades para toda la ciudadanía, la regeneración democrática y el respeto por el país".
Creer en el país
Y luego añadió la característica fundamental de su propuesta programática, recogida en el contenido del acuerdo de Gobierno bipartito: creer en el país.
"Estamos seguros de tener un país lleno de recursos y de posibilidades (...) Somos una nación -
remachó
-con todos los requisitos necesarios par convertirse en un país próspero en el ámbito estatal, europeo y mundial".
Tras desgranar un inventario de la Galicia que recibe el bipartito (ahí coincidió con lo expuesto por el candidato Pérez Touriño, en su discurso de investidura del miércoles), Anxo Quintana se lanzó, en la última parte de su intervención, por la senda de la reforma del Estatuto de Autonomía, que considera una prioridad nacional:
"Conseguiremos ser respetados como nación construyendo un nuevo estatuto y una reparación de la deuda que el Estado tiene con Galicia"
. Y volvió a citar otros tres ejes básicos para la reforma estatutaria:
"Un nuevo ámbito competencial blindado de interferencias foráneas -explicó-, una nueva relación de Galicia dentro (sic) del Estado español y, por último, una carta d derechos y deberes para el siglo XXI".
Para rematar su intervención (que sólo duró 42 minutos, en lugar de los 45 previstos) el líder del BNG acabó pidiendo diálogo, concertación y tolerancia, invitando al Partido Popular a ser generoso con Galicia, uniéndose a la reforma del Estatuto. Finalizó su discurso, muy en la línea de su formación, citando el Alba de Gloria que Castelao soñó para el país:
"El Alba de Gloria de una Galicia libre, justa y solidaria".
Aplausos corteses de sus consocios socialista, sentados y aplausos más fuertes de los trece diputados del BNG, puestos en pie. Como era de esperar, claro.
Volver
página inicio
imprimir
favoritos