Los 17 militares españoles fallecidos en Afganistán son recibidos con honores
El Rey Juan Carlos presidió este jueves en la base aérea de Getafe (Madrid) el acto de homenaje por la llegada a nuestro país de los cuerpos de los 17 militares fallecidos el pasado martes en Afganistán, en el que también estuvieron presentes el Príncipe de Asturias y el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. A pie de pista se celebró una ceremonia breve y sencilla tras la cual los féretros fueron trasladados al Hospital Gómez Ulla, donde se realizarán las autopsias de las víctimas. También estuvieron presentes, entre otras autoridades, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos; la ministra de Sanidad, Elena Salgado, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, junto a representantes de diferentes grupos políticos parlamentarios y de todos los cuerpos del Ejército y de la Guardia de Civil. A su lado fueron instalados los familiares de los fallecidos.
18/08/2005
Diariocrítico/Agencias/Madrid
A las 20.04 horas de España tomó tierra en la base aérea militar de Getafe, em Madrid, el avión Hércules del Ejército del Aire procedente de Herat (Afganistán) que trasladó los restos mortales de los fallecidos, que pertenecían a las bases militares de El Copero, en Dos Hermanas (Sevilla) y Figueirido (Pontevedra).
Momentos antes, el
Rey
y el
Príncipe de Asturias
, ataviados con uniforme militar, dieron personalmente el pésame a los familiares y amigos de las víctimas, que cumplían una misión humanitaria en Afganistán cuando tuvo lugar el incidente aéreo del helicóptero 'Cougar' en el que fallecieron, cuyas causas aún están pendientes de investigación.
A las 20.20 horas se abrió la puerta delantera de la aeronave, de la que bajó el ministro de Defensa,
José Bono
, quien con rostro consternado se dirigió al lugar reservado en la pista para las autoridades y saludó al Rey, a quien abrazó, y seguidamente al Príncipe y al presidente del Ejecutivo. El ministro mantuvo una breve conversación con el monarca, a quien probablemente informó de detalles sobre lo ocurrido.
Aproximadamente a las 20.30 horas comenzó a sonar el Himno Fúnebre, interpretado por la Banda Inmemorial del Rey, y seguidamente se abrió la puerta trasera del Hércules, de donde comenzaron a salir los féretros a hombros de sus compañeros, cubiertos con la bandera nacional. Los encargados de llevar los féretros eran compañeros de los fallecidos en el accidente aéreo del helicóptero 'Cougar', pertenecientes a las Fuerzas de Acción Rápida, donde estaban integrados 12 de los fallecidos, y a las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra, ambas destinadas en Afganistán.
Algunos de estos soldados lucían traje de gala, aunque la mayoría optaron por el uniforme de campaña. En medio de un silencio ceremonial, los féretros fueron trasladados por delante de la tribuna de autoridades, donde el Rey y el Príncipe Felipe se cuadraban a su paso, para proseguir después delante del espacio que había sido destinado a las familias para contemplar la ceremonia. Los ataúdes fueron colocados sobre catafalcos rojos ordenados en una única hilera, junto a cada uno de los cuales estaban situados los coches fúnebres que posteriormente los trasladarían hasta el Hospital Gómez Ulla.
Los rostros de los familiares y amigos de las víctimas expresaban dolor y consternación por lo ocurrido con sus seres queridos. Muchos de ellos, sobre todo señoras de mediana y avanzada edad, siguieron el acto sentadas en sillas colocadas en la propia pista, donde se sucedieron escenas de llanto a medida que pasaban los féretros. En primera fila se encontraba la sargento
Susana Pérez
, viuda del militar del mismo grado
Alfredo Francisco Joga
, ambos destinados en la misión de Afganistán.
Este jueves regresó del país asiático y participó en el acto de homenaje luciendo el uniforme de campaña, visiblemente conmocionada y consolada por sus familiares.
Responso del obispo
Una vez los féretros fueron colocados sobre los catafalcos tomó la palabra el obispo castrense,
Francisco Pérez González
, quien los bendijo y dirigió un breve responso. Tras leer los nombres de todos los militares fallecidos, destacó que todos ellos
"han hecho su camino y llegan a la casa del Padre"
. El obispo concluyó su intervención leyendo un telegrama de condolencia enviado por el Papa Benedicto XVI, en el que se destacaba
"a los que han dado su vida por la paz".
El acto finalizó con la interpretación de la tradicional marcha militar 'La Muerte no es el final', tras la cual el Rey y el Príncipe se cuadraron ante los familiares de los militares fallecidos. Concluida la ceremonia el Rey se despidió de los altos mandos militares y salió de la base, no sin antes detenerse un momento a conversar con el alcalde de Getafe,
Pedro Castro
, presente en el acto de homenaje.
En el Hospital Gómez Ulla será completado el protocolo de identificación de las víctimas (que debe realizarse en un plazo de 48 horas tras la llegada de los cuerpos a nuestro país) y, si ninguna familia pide una segunda identificación, los restos mortales de los soldados les serán entregados a éstas. En el centro hospitalario están preparados 17 tanatorios para las capillas ardientes, aunque su instalación definitiva dependerá de lo que estimen cada una de las familias una vez concluyan los análisis forenses, según fuentes de Defensa.
Los funerales de Estado tendrán lugar el próximo sábado, aunque todavía se conoce el lugar de su celebración.
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