II Cumbre de Presidentes con sabor agridulce
Zapatero dice poner 1.700 millones sobre la mesa y el PP lo rebaja a 600

· Pese a todo, habrá acuerdo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera

No mal sabor de boca, sino desacuerdo entre Gobierno y Comunidades Autónomas regidas por el Partido Popular, que se sienten "cabreadas", en palabras del presidente riojano, Pedro Sanz, por la actitud "cicatera" -dicen- del Gobierno y por la forma en que Rodríguez Zapatero ha expuesto el resultado de la II Cumbre de Presidentes celebrada este sábado en Madrid. En una comparecencia sin preguntas, Zapatero habló de "acuerdo básico" en financiación sanitaria con todas las Comunidades que se plasmará en una próxima reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera. Dijo también dijo que el Gobierno dará 1.700 millones de euros anuales a las Autonomías; pero el PP habló de "fracaso", de "cicatería", de "mentiras y engaños" de "falta de respeto" y hasta de "agresión" a los presidentes autonómicos y rebajó la cifra gubernamental a 600 millones. Todo es según con el cristal con el que se mira.

10/09/2005
Manuel Ángel Menéndez (Madrid)

Si la I Conferencia de Presidentes de octubre de 2004 se saldó con un relativo éxito in extremis -Fraga apoyó entonces la postura del presidente de Navarra, Miguel Sanz, y no sacó un documento alternativo que llevaba preparado el PP para cuestionar los resultados de la reunión-, la II Cumbre autonómica sólo ha servido, al parecer, para que el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y los autonómicos lleguen al acuerdo de que, efectivamente, hace falta reformar la financiación sanitaria. Pero desacuerdo total en cuanto a la aportación real del Gobierno para ayudar a la financiación de la deuda sanitaria, según unos y según otros.

Sin embargo, el PP ha salido de esta cumbre plenamente consciente - y así lo reconoció el presidente riojano, Pedro Sanz, que actuó como portavoz de los presidentes de comunidades regidas por el PP- de que se halla ante una trampa: o aceptan las cantidades que ofrezca el Gobierno en el marco del Consejo de Política Fiscal y Financiera -les cuadren o no las cifras de la propuesta gubernamental- o las rechazan. Pero en este caso, ¿cómo explicar a sus respectivas poblaciones que no aceptan un dinero que da el Gobierno, aunque sea insuficiente? Por este motivo se da por descontado que habrá acuerdo con el Consejo fiscal y financiero, un acuerdo que se plasmará luego en la Comisión Mixta de Transferencias Estado-Comunidades Autónomas. Jugada redonda, pues, para el Ejecutivo que preside Rodríguez Zapatero.

Para darse cuenta de la intensidad del debate producido, baste señalar que esta segunda cumbre, que tenía que haber finalizado a las 13.00 horas, con rueda de prensa de Rodríguez Zapatero a las 13.15 y con almuerzo con el Rey en el Palacio Real a las 14.30 horas, se prolongó hasta las 15.30 horas con un "no vamos a cambiar las cifras" dicho de forma rotunda por el Gobierno de Zapatero. Algo que desde las filas populares -que demandaban, como se sabe, 1.800 millones consolidables más al año- se interpretó como un "aquí tienen esto: si quieren lo cogen y si no lo dejan", en palabras de Sanz al término de la reunión.

A las 15.45 horas, compareció el presidente Rodríguez Zapatero en la Sala Internacional del Senado, donde se celebró la cumbre, para dar cuenta de los resultados de la misma, y lo hizo desde una posición sobradamente optimista. "En primer lugar, quiero expresar mi satisfacción por el consenso básico que se ha producido en torno a un problema como es el de la financiación de la Sanidad", dijo Zapatero, que recordó que "el Gobierno no tenía ninguna obligación" de aportar cantidades suplementarias, pero que, dado que su Ejecutivo quiere la "mejor sanidad para todos" y que las propias Comunidades Autónomas pedían revisión, desde el Gobierno central se han movilizado nuevos recursos que sumarían un total 1.700 millones de euros anuales, así como anticipos a cuenta de la devolución del Estado por valor de 2.730 millones de euros en dos años.

Zapatero, que no admitió ninguna pregunta de la numerosa prensa acreditada, dijo que "ha sido una discusión en que cada Comunidad Autónoma ha expresado sus necesidades" y que la propuesta inicial del Gobierno "se ha mejorado sustancialmente", de tal forma que "estoy convencido de que este consenso básico se plasmará en un acuerdo completo en los próximos días".

El "acuerdo" del que habló Zapatero se expresará en forma de Anexo al Modelo de Financiación pactado en 2001 -el actualmente en vigor-, para lo que habrá una modificación legislativa previa, una reunión del Consejo de Política Fiscal y Financiera y la firma de los acuerdos a los que se llegue en ese Consejo en la Comisión Mixta Administración-Comunidades Autónomas. El presidente reconoció que, efectivamente, se ha constado una enorme resistencia por parte de las Comunidades a subir impuestos -luz, hidrocarburos y matriculación-, pero el Gobierno deja en manos de cada una de las autonomías utilizar esa posibilidad o no.

Finalmente, Zapatero informó que para la III Conferencia de Presidentes a celebrar el próximo año ha propuesto dos temas, sustanciales para él: "Que convirtamos a España en un país fuerte en Investigación, Desarrollo e Innovación" con un gran acuerdo de Estado a este respecto y aprovechando el centenario de la concesión del Premio Nobel a Ramón y Cajal, y sobre Medio Ambiente y Recursos Naturales.

El "cabreo" de los presidentes del PP

Pero he aquí la segunda versión sobre una misma reunión: la que minutos después ofrecieron los presidentes de las Comunidades regidas por el PP, actuando como portavoz Pedro Sanz. El riojano no ahorró calificativos sobre la Conferencia, sobre el Ejecutivo en general y sobre Rodríguez Zapatero en particular. "Uno sale defraudado, desilusionado, con un mal sabor de boca", fue la frase más suave de Sanz bajo la atenta mirada de la presidenta de Madrid, Esperanza Aguirre.

"Hemos tenido que terminar deprisa y corriendo" porque "el documento se nos ha entregado a las 14.20 horas y a las 15.15 se ha acabado [la reunión] con una imposición: 'Aquí tienen esto. Si quieren lo cogen y si no lo dejan'". Se quejaba Sanz de que el documento en cuestión -la propuesta final del Gobierno para financiar la deuda sanitaria que pueden ver pinchando aquí- lo conoció la prensa incluso antes que los presidentes autonómicos. "Me siento engañado, burlado", "estamos defraudados", "me he sentido como agredido desde el Gobierno: a ver cómo te meto la trampa, como te engaño", "en media hora se nos pone el documento para tomar una decisión", en fin, que los populares salieron con "sensación de cabreo".

Niegan en el PP que haya habido "acuerdo básico" y niegan también que el Estado ofrezca 1.677 millones más, porque, como decía a Diariocrítico un cualificado dirigente del PP, el Gobierno mezcla partidas y pone para llegara a esa partidas que o bien están presupuestadas ya o bien son obligaciones que el Gobierno tiene con las Comunidades Autónomas pero que no cumple.

Por ejemplo, la propuesta gubernamental habla de alrededor de 100 millones que el estado aportaría para la atención de accidentes laborales no cubiertos por Mutuas. Ahora bien, el caso es que esa cantidad está siendo pagada por las Comunidades Autónomas, cuando debería serlo por el propio INSS. "Es decir, que nos está dando algo que es nuestro pero que no nos daba", según el citado dirigente.

Para el PP, no existe, pues, novedad, y la propuesta final de Rodríguez Zapatero en esta Cumbre -en cuanto a la aportación nueva del Estado- supera a la inicial en sólo 50 millones de euros. Como se ve, las cifras dependen de según quién las mira, porque a media mañana, el secretario de Estado de Hacienda y Presupuestos, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, replicaba en los pasillos del Senado al ya citado Pedro Sanz y a algunos consejeros populares que se habían prodigado en briefings a la prensa sobre lo que se estaba tratando en la reunión, con la propuesta formal del Gobierno, asegurando que todas las partidas era 'de nuevo cuño'.

Al final, no cabe duda de que habrá acuerdo en el Consejo de Política Fiscal y Financiera porque, ya sean los 1.700 millones de euros que dice poner el Gobierno sobre la mesa o solamente los 600 millones de los que habla el PP, lo cierto es que una cantidad extra para la financiación sanitaria y que, como explicaron fuentes gubernamentales a Diariocrítico, se colocan sin ningún tipo de salvaguardia. Es decir, que podrán disponer libremente de esa cantidad las Comunidades que las quieran.

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