Pujol: "Si el viernes no hay Estatut, yo dormiré muy tranquilo"


· Tripartito y CiU votan a favor del Título Preliminar del texto en el que se define a cataluña como 'nación' mientras que el PP lo hace en contra

"Si el viernes no hay Estatut, yo dormiré muy tranquilo". Con esta enigmática frase, el ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, ha intervenido en la reforma del Estatut de Cataluña que se está votando en el Parlament en medio de una gran tensión. Una frase que podría indicar que Pujol no es partidario de que CiU vote un texto que pasaría a la historia como el 'Estatuto de Maragall'. En la primera jornada de discusión en el Parlament, el tripartito y CiU han dado su apoyo al Título preliminar del nuevo texto en el que se define a Cataluña como 'nación'. El PP, como se esperaba, ha votado en contra. Poco antes, ERC se desmarcaba del texto aprobado en julio con CiU en el que se apelaba a los derechos históricos para reivindicar un sistema de financiación singular para Cataluña y consensuaba con el Gobern un redactado en sentido contrario. A fecha de hoy, el resultado de la votación del viernes es impredecible.

28/09/2005
Ramón Borrell y Agencias/Diariocrítico/Madrid/Barcelona

La ambivalente frase de Jordi Pujol, el hombre que rigió los destinos de Cataluña durante 23 años, se produjo en la fiesta con motivo del relanzamiento del diario barcelonés Avui, que estrena nueva cabecera y maqueta. Una fiesta que ha contado con alta asistencia de políticos, empresarios y periodistas. En un momento dado, Jordi Pujol se confesó ante un periodista veterano: "Le he de decir una cosa: si el viernes no hay Estatuto, yo dormiré muy tranquilo".

Esta fiesta y esta frase se desarrollaron después de los intensos trabajos de la primera jornada de discusión de la reforma del Estatut de Cataluña. Entre canapé y canapé de Ferran Adrià y Sergi Arola, el conseller de Economía, Antoni Castells, también hizo su comentario en voz baja, pero evidentemente con un sesgo muy diferenciado al de Pujol: "CiU hará el numerito mañana (por este jueves) y el viernes dirán que sí". Incluso el primer conseller, Josep Bargalló (ERC), en otro corrillo remató la jugada extraparlamentaria: "Si La Vanguardia influye algo en este país, CiU tendrá que votar sí".

Bargalló estaba muy contento, porque el conde de Godó, editor de La Vanguardia, y coeditor del Avui junto con José Manuel Lara (Planeta), le acababa de adelantar que La Vanguardia apostaba decididamente a favor del Estatut. "La Vanguardia influye lo suyo. ¿Pero Pujol le hará caso?", le pregunta un periodista al primer conseller. Y éste replica: "¿Quizás es hora de que Mas demuestre que ya se ha hecho mayor".

ERC se desmarca de CiU y todos votan que Cataluña sea nación


En la primera jornada del debate del Estatut, ERC se desmarcó este miércoles del texto aprobado el pasado julio con CiU en el que se apelaba a los derechos históricos para reivindicar un sistema de financiación singular para Cataluña y consensuó con el tripartito un redactado para la actualización de los derechos históricos de la comunidad que deja fuera la financiación. Este acuerdo provocó el voto en contra de CiU a este artículo, al igual que hizo el PP. No obstante, la federación nacionalista votó a favor del resto de artículos y en la votación global del Título Preliminar del proyecto de Estatut, que define Cataluña como nación, con la oposición del PP.

El acuerdo alcanzado por los socios del tripartito durante la celebración del pleno en torno a los derechos históricos establece que "el autogobierno de Cataluña como nación se fundamental también en los derechos históricos del pueblo catalán, sus instituciones seculares y la tradición jurídica catalana" que se actualiza al amparo de la Constitución y de cuyos preceptos se deriva "el reconocimiento de una singular posición de la Generalitat en relación al derecho civil, la lengua y la educación, la cultura y el sistema institucional en que se organiza la Generalitat".

Además, se modificaría la disposición adicional primera votada en julio por CiU y ERC que vinculaba los derechos históricos a ocho competencias incluida la financiación y se reproduce el texto del Estatuto de Aragón según el cual "la aceptación del régimen de autonomía que se establece en este Estatut no implica la renuncia del pueblo catalán a los derechos que, como tal, li pudieran corresponder en virtud de su historia, que podrán ser actualizados de acuerdo con lo que establece la disposición adicional primera de la Constitución".

El acuerdo provocó las críticas del portavoz de CiU en el Parlament, Felip Puig, quien lamentó la "marcha atrás" de ERC y las "rebajas inexplicables, seguramente fruto de elementos de presión" y de "equilibrios" en el seno del tripartito. CiU rechazó apoyar un texto que supone, a su juicio, un "recorte discrecional y una renuncia parcial a ámbitos competenciales para del desarrollo jurídico del Estatut" en financiación, seguridad pública y régimen local y que constituye "un grave error político".

Puig incluso consideró que el redactado que incluirá el proyecto de Estatut es "la peor de las soluciones" y hubiera sido preferible una "referencia genérica sin vinculación competencial". Por el contrario, el portavoz parlamentario de ERC, Joan Ridao, restó importancia a la desaparición de materias como la financiación alegando que en el Título correspondiente a la hacienda de la Generalitat se incluye un artículo que garantizaría la singularidad del sistema financiero catalán "desapareciendo así los peligros potenciales" que, al parecer, existían en julio.

Tampoco habría que "temer" por la singularidad de los Mossos d'Esquadra como cuerpo policial ni por la competencia exclusiva de la Generalitat en régimen local. Ridao sí defendió, en cambio, la "invocación historicista legítima" en materias concretas como la lengua, la cultura o el régimen local como "garantía de la invasión competencial del Estado" y recordó que "la restauración de la Monarquía se inspira en este mismo principio". Para ERC, España "tiene un problema y es la plurinacionalidad, pendiente con Cataluña desde 1714 y con Euskadi desde el siglo XIX".

La nación catalana


Al margen de la polémica por los derechos históricos, los socios del tripartito y CiU coincidieron en su defensa de la definición de Cataluña como nación frente al PP, que denunció que "se juegue con los sentimientos" del 80% de los ciudadanos de Cataluña que se sienten españoles o tan españoles como catalanes y se quiera "definir Cataluña en función del 20%".

El portavoz de los populares, Francesc Vendrell, aseguró que en esa definición hay "segundas intenciones" y advirtió que "nación soberana sólo hay una". Vendrell, que citó los "problemas" que puede provocar esta definición en el cuerpo programático del PSOE, sostuvo que "somos ciudadanos españoles, nos guste o no" y lamentó que se modifique un texto que "no ha sido conflictivo y nos ha permitido a todos convivir tranquilamente".

Desde el PSC, el portavoz del Gobierno de la Generalitat, Joaquim Nadal, que tomó la palabra como diputado socialista, defendió que Cataluña "proclame el derecho a ser reconocida como nación" y aplaudió que el Título Preliminar define "lo que somos y queremos ser" en una "síntesis de todas las tradiciones del catalanismo". Para CiU, la definición como nación "no es una apelación sentimental o de carácter historicista", sino la "consolidación de nuestros derechos para continuar avanzando con más autogobierno y poder político", "no como una comunidad autónoma más, sino como una nación dentro de un Estado".

También, Joan Ridao, por ERC, consideró "sensata y normal" la definición, recordando que "no lleva a aparejada la atribución del concepto clásico de soberanía, que es lo que asusta a Guerra y Bono". "Cataluña no es como La Rioja" y apostó por "definirnos como lo que somos sin eufemismos vergonzantes". Desde ICV-EA, con esta definición se acaba con "una anomalía política".

El tripartito y CiU también votaron la definición del catalán como lengua propia y el establecimiento del "deber y el derecho de conocer las dos lenguas oficiales" --catalán y castellano--. Todos coincidieron que se equipare legalmente a ambas lenguas al tiempo que acordaron que el aranés sea oficial en toda Cataluña. Este Título también reconoce la singularidad del Arán, aunque CiU lamentó cierta cobardía en este reconocimiento.

Todo ello con la oposición del PP, que votó contra el Título y sólo votó a favor de cuatro artículos que establecen los límites territoriales de Cataluña, la proclamación de Barcelona como capital, el reconocimiento de las comunidades catalanas en el exterior y un precepto técnico sobre la eficacia territorial de las normas.

Bono, la Virgen de su pueblo y el Estatut

Dentro de la tensión existente, en los Parlamentos catalán y español, por este complejo y polémico tema del Estatut, la nota curiosa y humorística, pero con su carga de fondo, la puso el ministro de Defensa en el Congreso de los Diputados. Porque José Bono, confía y tiene fe en la Virgen de su pueblo, la Virgen de Cortes, para que la reforma del Estatuto catalán no llegue al Parlamento si va llegar mal.

En opinión del ministro, es un "disparate" que un Estatuto pretenda definir lo que es el resto del país. Así se manifestó en la tarde de este miércoles el titular de Defensa ante un grupo de periodistas en los pasillos del Congreso de los Diputados, tras participar en la sesión de control al Gobierno.

Bono mostró su deseo de que el Estatuto que se discute en el Parlamento catalán sólo llegue al Parlamento si va a llegar bien, es decir, en términos constitucionales. Pero aseguró que si va a llegar mal, prefiere y confía en que no llegue. En este sentido, dijo tener mucha fe en la Virgen de su pueblo, Salobre en l aprovincia de Albacete, cuya advocación es la Virgen de Cortes. "No es la Moreneta", explicó, pero afirmó que él tiene mucha fe en esta virgen.

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