El Parlament da luz verde al Título sobre instituciones, sin grandes discrepancias

El Parlament aprobó este miércoles por unanimidad el conjunto del Título II del proyecto estatutario, que llegó a la votación con un buen número de enmiendas transaccionadas, aunque fueron rechazadas las enmiendas particulares de PP, CiU e ICV-EA --ERC retiró a última hora sus tres enmiendas vivas--.

28/09/2005
Diariocrítico/Agencias/Barcelona

El tripartito destacó el papel que el proyecto estatutario otorga a lo gobiernos locales. El republicano Joan Ridao defendió que el texto "regule ampliamente las instituciones" sin que sean necesarias "normas intermedias o interpuestas". Defendió también que los gobiernos locales tenga reflejadas en el texto la relevancia "que se merecen", por los servicios que han desarrollado en la democracia pero con falta de recursos y una posición institucional "débil" hasta ahora.

Añadió que la "amplia" regulación del poder local en este título responde a la necesidad de regular "dignamente" el poder en Cataluña, que es de "la Generalitat junto a la administración local". Lídia Santos (PSC-CpC) destacó la "absoluta justicia" del "reconocimiento" que el título da al gobierno local, por el "papel fundamental que han tenido los municipios, sea cual sea el color de su gobierno". Ahora "jugarán" su papel en competencias y financiación, y, por tanto, con "mayores garantías para jugar este papel fundamental".

Jordi Miralles (ICV-EA) aplaudió que el texto "incorpora el mundo local" en el Estatut y constata que los municipios son "claves" por su utilidad, por lo que reciben "competencia, autonomía y dinero". También aplaudió que se pongan las bases para las vegueríes, y constató que "se tienen en cuenta" las enmiendas que dan relevancia a las comarcas.

Sobre organización territorial, el convergente Ramon Camp consideró "necesario para el país" que finalmente la comarca quede contemplada con "carácter de ente local supramunicipal, y por tanto que se garantice su existencia", sin perjuicio de la inclusión de las veguerias. En la votación, CiU vio rechazadas dos enmiendas particulares sobre veguerias (153, 155).

Por su parte, el republicano Joan Ridao destacó que el Estatut prevé ya la veguería, que pasa a ser un ente, aunque esté concretar por ley en el futuro. Asimismo, subrayó especialmente que los Consells de Vegueria "acabarán sustituyendo" las diputaciones provinciales.

La extensión del título

Ramon Camp negó al tripartito que CiU haya "cuestionado" la existencia de este título, sobre instituciones, pero sí admitió que su grupo ha cuestionado en la ponencia estatutaria "la extensión amplia". Añadió que es "gratuito" que Cataluña, en un tema de competencia exclusiva como éste, haga requerir "la intervención de un tercero" para aprobaciones en esta materia. Lo consideró, pues, "cesión de soberanía".

Sobre gobierno local, la popular Belén Pajares dijo que el redactado "puede condicionar excesivamente decisiones legislativas futuras". Además, criticó en general el "excesivo detalle" del articulado de todo el título. Lídia Santos destacó que el texto da "la preeminencia" que "se merecen" las instituciones, y le replicó que la gran extensión del Título II (66 artículos, frente a la docena del texto vigente) hace que "se perfile mucho más" el Estatut en materia de instituciones.

Por otra parte, Pajares demostró que "no se ha agotado" el Estatut de 1979 porque Catalunya no tiene aún ley electoral. Y el convergente Camp constató que el régimen electoral deberá ser proporcional y representativo, lo que es bueno porque reproduce "idénticamente" el Estatut vigente en este ámbito, hasta que haya ley electoral.

Consell Consultiu

Sobre la alusión al Consell Consultiu de la Generalitat, la diputada popular Belén Pajares presentó una enmienda para que los dictámenes del Consell no sean vinculantes, como prevé el nuevo texto. La enmienda fue rechazada, y en cambio sólo el PP votó contra sendas enmiendas de ERC y de ICV-EA que apoyaban la nueva denominación de Consell de Garanties Estatutàries. Joan Ridao (ERC), al defender el cambio de nombre del Consell Consultiu y que sus dictámenes sean vinculantes, dijo que ello le asimila al Consejo de Estado francés.

Presidencia, Generalitat y Parlament

En cuanto a las máximas instituciones de gobierno catalanas, Joan Ridao (ERC) destacó la importancia de figura del 'conseller primer' en el texto, figura que "si existe, tiene unas funciones propias" dentro del Ejecutivo. Ridao anunció en su intervención que su grupo renunciaba a sendas enmiendas (108 y 120) para que el Parlament pueda autodisolverse si así lo apoyaran tres quintos de los diputados. El convergente RAmon Camp dijo que la autodisolución hubiera sido un "mecanismo de inestabilidad institucional" y vio en ello "cierta frivolidad".

El mismo Camp, en su discurso, aplaudió que el proyecto estatutario prevea que el presidente de la Generalitat deba asumir el cargo con la contrafirma del presidente del Parlament. Lo consideró un "paso adelante" para Cataluña, aunque el texto prevea también la contrafirma del presidente del Gobierno central --como aconsejó el Consell Consultiu en su dictamen sobre el texto--.

Vall d'aran


Durante el debate de este título se subrayó la existencia del Capítulo VII, dedicado a la organización institucional del Aran, al que este texto da más concreción que el de 1979. La socialista Lídia Santos compartió su tiempo con el diputado del PSC Francesc Boya --diputado por la Val d'Aran--, para que pudiera intervenir. Boya, que se dirigió al hemiciclo en aranés, destacó que el Aran "ha sido capaz de preservar la democracia más antigua del país". Y aprovechó para constatar la "absoluta agonía" del aranés, aunque agradeció los esfuerzos del Parlament por oficializarla en todo el territorio.

El convergente Ramon Camp aplaudió el capítulo del Aran, pero insistió en la enmienda 160, en que CiU prevé que "el Aran no puede estar incluida en ninguna división territorial propia de Cataluña que no sea ella misma". Pero fue rechazada en la votación. También ICV-EA vio rechazada su enmienda particular sobre el Aran, en la que proponía que Generalitat y Conselh Generau d'Aran establezcan relaciones "al más alto nivel, es decir, de la Presidencia de la Generalitat y del Síndic d'Aran". Esta enmienda tuvo 51 votos a favor y 84 en contra.

En su intervención, el ecosocialista Jordi Miralles dijo que "al Aran se le otorga lo que le corresponde". Y el republicano Joan Ridao destacó el régimen institucional propio del Aran, al que se dota de "organización específica", y "se consagra un sistema y entramado institucional diferente".

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