Los ponentes de PSC-CpC, ERC e ICV-EA centraron sus discursos iniciales del pleno sobre el Estatut tratar de sumar a CiU al consenso, advirtiendo que votar en contra sería un signo de "ceguera política", según el portavoz socialista, Miquel Iceta, y convertiría a Cataluña en "un país perdedor", según el ponente de ERC, Joan Ridao.
28/09/2005
Diariocrítico/Agencias
Durante la presentación de la propuesta por cada grupo en el pleno del Estatut, Iceta, Ridao y el representante de ICV-EUiA, Jaume Bosch, hicieron un último esfuerzo para convencer a CiU de que el fracaso del proyecto de reforma supondría un fracaso para Catalunya y echaría a perder todos los avances competenciales, de financiación y en derechos que plantea el nuevo texto.
El diputado del PSC-CpC Miquel Iceta advirtió de que "sería de ceguera política no tener la inteligencia de aprovechar las oportunidades", en referencia al Gobierno central actual. Aseguró que "tiene costes atreverse" a ello pero es "realmente temerario no hacerlo".
"Espero que no se vuelva a decir que PP y PSOE son lo mismo", aprovechó para decir, y marcó además distancias con las declaraciones del ex presidente del Gobierno José María Aznar, quien advirtió de "cambio de régimen" si se aprueba este texto. Insistió en que "si ha habido algún momento" de "complicidad" de un gobierno central para la reforma "es ahora".
Iceta se dirigió a los ciudanos para decir que el proyecto incluye "más políticas" urgentes a través de "más competencias y más recursos", y advirtió de que "se puede tener todo eso ahora, ya". En cuanto a otros aspectos del texto, dijo que a Cataluña "nadie le tiene que reconocer los derechos históricos", y constató que el artículo 2 de la Constitución lo avala.
Asimismo, reclamó, en referencia implícita a CiU, "no negarse a dar el paso por miedo a no tener todo lo que se quiere", y dijo una vez más que "no es el momento de posiciones irrenunciables sino de dialogar y negociar" para "una propuesta ambiciosa y viable". "Hemos cumplido", aseguró en referencia al texto tal como está ahora.
Iceta destacó la "máxima garantía" jurídica del dictamen del Consell Consultiu de la Generalitat; un "reconocimiento especial" a Josep Lluís Carod-Rovira, "por lo que ha hecho para poder llegar hasta aquí" dado su "compromiso personal desde el primer momento"; y al ex presidente catalán Jordi Pujol (CiU), ya que el autogobierno actual "no sería el que es" sin su labor.
ERC PIDE "TRANSIGENCIA" Y "PATRIOTISMO"
El ponente de ERC, Joan Ridao, advirtió que Catalunya se convertiría en "un país perdedor" si no se aprobase esta semana el nuevo Estatut y señaló, en un velado llamamiento a CiU, que "el mayor ejercicio de patriotismo" es aprobar el texto elaborado por el Parlament, puesto que la "unidad" de los grupos catalanes "será el mejor antídoto contra el virus del recorte en Madrid" y para "dotarlo de la legitimidad necesaria" para que sea aprobado en las Cortes.
Ridao insistió en que el debate estatutario "no es una pugna partidista en la que alguien pretende doblar las rodillas al adversario en la meta", sino un proyecto de país que "si fracasa llevará al desámimo" y "a una posición de perdedores" para todos los partidos, "a la situación de un país perdedor".
Por ello, consideró que ante el debate de estos días en el Parlament "no es admisibe" ni el "derrotismo" ni el "escepticismo envuelto en la bandera del maximalismo", como "tampoco vale decir que no pasará nada si no se aprueba" la reforma planteada "porque si no es así no habrá ni más competencias, ni traspasos, ni una mejor financiación, ni Catalunya será definida como nación".
El portavoz republicano dirigió buena parte de su discurso inicial en el pleno a tratar de convencer a CiU, insistiendo en llamar a los partidos a "no enrocarnos en posiciones inflexibles" o en la "presunción estéril de creer que nuestro modelo es el que el país necesita" y abogó por "apartar los intereses partidistas" y aplicar "'seny', sensatez, responsabilidad y esfuerzo negociador" al debate estatutario, lo cual "supone transigir" en ciertas posturas porque "Catalunya no se puede permitir el fracaso".
En este sentido, defendió la propuesta de financiación del tripartito como una fórmula "que nos acerca al concierto" económico además de que "supera" el "debate sobre la constitucionalidad". Ridao remarcó que "todos los partidos han mantenido" en sus propuestas "la solidaridad" con el resto de autonomías, cosa que no hace el concierto vasco, por lo que criticó un debate de financiación que consideró "nominalista", ya que, aseguró, "nadie ha puesto sobre la mesa un sistema de concierto" económico, tal como insiste en denominar CiU a su modelo.
"Lo que hay sobre la mesa son dos propuestas que se acercan al concierto pero que son solidarias y que pretenden garantizar los mismos resultados en un plazo de tiempo razonable al concierto vasco", afirmó Ridao en referencia a las propuestas de financiación de tripartito y CiU, de las que remarcó que "se parecen como dos gotas de agua". "No sé si es un concierto o es un recital pero la música es la misma", resumió, e incluso apuntó que se podría denominar "concieto a la catalana".
Para el republicano, "simplemente el reconocimiento de Catalunya como una nación" ya sería motivo suficiente "para votar que sí" al nuevo Estatut, aunque destactó también otras muchas novedades que configuran un texto "que servirá para asegurar nuestra identidad nacional, nuestro bienestar y cohesión social" y que apunta hacia el inicio de la "segunda transición que nos ha de traer la plurinacionalidad".
ICV-EA: "OPTIMISMO QUE NO ES INGENUO"
El ponente de ICV-EUiA, Jaume Bosch, reivindicó el "optimismo" que ha caracterizado a su formación en todo el proceso como "un optimismo que no era ingenuo", sino más "necesario ante tanto ruido negativo" y fruto del "análisis" de una situación política en la que "los intereses generales" debían "imponerse ante intereses partidistas". Bosch confirmó el voto positivo de su grupo al proyecto de reforma y defendió la necesidad de emprenderla antes incluso de emprender la constitucional, que vio "muy difícil" en las circunstancias actuales.
Pese a reafirmar la postura de su grupo partidaria a modificar la Constitución para "conseguir el reconocimiento de un Estado plurinacional con estructura federal", Bosch recordó que "el PP, partido contrario a las reformas constitucionales, es imprescindible" para aprobarlas, mientras que no lo es para aprobar la reforma del Estatut, un proyecto que los populares "no pueden bloquear" ni en el Parlament "ni en el Congreso ni en el Senado". Por ello, abogó por "aprovechar unas circunstancias políticas que no sabemos si se repetirán".
En su primera intervención, con la que se abrió el debate plenario, Bosch criticó la "incertidumbre" que presidía la sesión plenaria y expresó su "preocupación" por "no saber aún hoy cuál será el resultado definitivo de la votación" y apeló a la "trascendencia" del debate para considerar que "hubiera sido mejor llegar con los deberes hechos". Aun así, reconoció que se había "intentado hasta el último momento" el acuerdo, durante "un proceso largo en exceso".
El ecosocialista destacó también el "cansancio de la ciudadanía" ante una negociación que "ha superado todos los límites" y recordó que "quien tiene la última palabra no es el Parlament sino las Cortes españolas", por lo que pidió a los políticos "estar a la altura de las circunstancias". Bosch destacó la "búsqueda del consenso" como el segundo "hilo conductor" de la labor de ICV-EUiA en el proceso, al entender que en "la apertura de una nueva etapa histórica en el autogobierno" catalán, cada partido debía "renunciar a posiciones propias" en pro del "interés general".
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