Benach ahuyenta los 'demonios': "No es ninguna declaración de independencia"

- El president del Parlament catalán dice que el Estatut es “constitucional”
- Pide a Rajoy que apoye su tramitación y no cierre la puerta al diálogo


A las doce menos cuarto en punto del mediodía, acompañado del equipo jurídico de la Generalitat, y rodeado de una gran expectación, llegaba al Congreso de los Diputados el presidente del Parlament catalán, Ernest Benach (ERC) para registrar en la Cámara Baja la proposición de ley sobre reforma del Estatut cuyo texto entregó a Manuel Marín con quien se entrevistó en su despacho durante cerca de media hora. En la calle, un pequeño grupo de personas pertrechadas con la bandera de España aguardaban a Benach al que recibieron con silbidos y abucheos mientras gritaban “Cataluña es España” y le espetaban “vaya joyita que nos traes, cabrón”.Dentro del Congreso permanecían esperando el histórico momento, el líder de CiU, Artur Mas, así como numerosos diputados de los grupos que integran el tripartido, PSC, ERC y IC y algunos representantes del PNV, como el senador Iñaki Anasagasti. Benach presentó la reforma asegurando que “no quiere romper nada, no es ninguna declaración de independencia” y llega a Las Cortes con “la puerta abierta al diálogo”. Además, se mostró convencido de que el texto es “absolutamente constitucional” mientras pedía a todos los grupos políticos, especialmente al PP y a su líder, Mariano Rajoy, que voten a favor de su tramitación en la Mesa del Congreso para poder alcanzar acuerdos y “trabajar con serenidad”.

05/10/2005
Carmen MORAGA

Si exceptuamos el histórico día en el que se registró el Plan Ibarretxe, pocas veces se había visto en el Congreso de los Diputados tanta expectación como la que ha despertado este miércoles la llegada del presidente del Parlament de Cataluña, Ernest Benach, para hacer lo propio con la reforma del Estatut que tantos quebraderos de cabeza está dando -y va a dar- al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

Como anécdota, un reducido grupo de exaltados no quiso perderse el momento de la entrada de Benach en el Parlamento y cuando éste hizo su aparición caminando por la carrera de San Jerónimo en compañía de los letrados de la Generalitat, comenzaron a abuchearle y a pitarle mientras le recordaban que “Cataluña es España” y le chillaban, “vaya regalito que nos traes, cabrón”.

Benach, impertérrito, atravesó el patio del Congreso donde fue saludado calurosamente por el líder de CiU, Artur Mas, -que había acudido también a Madrid para ser entrevistado por algunos informativos nacionales-, y por varios diputados de los grupos que integran el tripartito, PSC, ERC y IC, además de algún representantes del PNV, como el senador y miembro de la Mesa de la Cámara Alta, Iñaki Anasagasti.

Después de subir al registro y cumplir con el trámite pertinente, Benach fue recibido por el presidente del Congreso, Manuel Marín, con quien estuvo reunido cerca de media hora para hablar de los plazos de la reforma e intercambiar impresiones sobre el caliente debate que ha despertado el nuevo Estatut. El presidente del Parlament catalán entregó a Marín un ‘lápiz electrónico’, símbolo de los tiempos modernos, con el texto de la reforma, además de un ejemplar escrito en castellano y otro en catalán.

Cumplido este gesto protocolario, Benach ofreció una rueda de prensa en la que presentó la propuesta de reforma recalcando que ha sido un trabajo, -el de la ponencia, que ha durado 21 meses-, que afortunadamente se ha realizado en un momento de “normalidad” democrática mientras se mostraba convencido de que el nuevo texto alumbrado por el Parlament es “absolutamente constitucional”.

Después de dejar claro que el nuevo Estatutno va contra nadie sino a favor de Cataluña, pero no contra nadie”, el president del Parlament destacó los tres principios en los que a su juicio se basa el nuevo texto: “no quiere romper nada; no es ninguna declaración de independencia; y es un llamamiento al diálogo”. En este sentido hizo un llamamiento a todos los grupos parlamentario, pero especialmente al PP y a su líder, Mariano Rajoy, para que voten a favor de su tramitación en la mesa del Congreso para que se pueda discutir y buscar acuerdos sin “crispación” y “desde el respeto más absoluto”.

Explicó, además, que está avalado por casi el 90% de la Cámara catalana, es decir por cuatro fuerzas políticas -PCS, CiU, ERC e IC-, a excepción del PP, que se desmarcó de la reforma. Por ello aseguró que llega a Madrid “con ilusión y esperanza” después de mucho trabajo a veces “pesado y difícil".

El presidente del Parlament catalán recordó, finalmente, que el anterior modelo estatuario estaba “agotado” y era necesario incorporar nuevos aspectos, como el fenómeno de la inmigración, así como modificar el actual sistema de financiación que era “insostenible”.

Benach, que insistió una y otra vez en que los grupos parlamentarios catalanes están abiertos a trabajar “con espíritu positivo” para llegar a alcanzar “pactos”, remató su intervención, que hizo primero en castellano y posteriormente repitió en catalán, señalando que “como país no podíamos esperar más”.

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